Análisis
Las claves de la victoria de Osasuna en San Mamés: Vicente Moreno gana desde la pizarra
El entrenador rojillo se impuso en la batalla táctica a Valverde


Publicado el 18/01/2025 a las 05:00
Los aciertos y los errores en las áreas decidieron la eliminatoria. A un lado, el instinto de Budimir y al otro, los fallos de Paredes y Agirrezabala. Osasuna lo aprovechó. A esos pequeños detalles que tanto mencionan los entrenadores se sumó un profundo trabajo de pizarra en el que Vicente Moreno salió victorioso.
Los dos técnicos apostaron por su once de gala en la Copa. El de Massanassa, con la ausencia de Bryan, no pudo contar a última por ejemplo con Arnaiz, quien iba a ser titular en la izquierda. Valverde, por su parte, tenía la baja sensible de Oihan Sancet, lo que desactivó en parte el fútbol del Athletic.
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De partida, Boyomo jugó en la derecha y Catena en la izquierda, cuando hasta ahora lo hacían al revés. Vicente Moreno buscaba que el central camerunés estuviese cerca de Nico Williams para frenarle en carrera y también mejorar la salida de balón.


Una de las consignas claras fue atacar por el costado derecho. Ahí estaban Areso y Moncayola, quien dejó el carril libre para que el de Cascante proyectara su velocidad, superior a la de Yuri Berchiche. Era una de las grietas que se había detectado por la posición ofensiva de Nico Williams. Así llegó por ejemplo el primer gol, a la carrera de Jesús Areso. Siempre tuvo campo abierto, su mayor especialidad.
Precisamente incidir en el juego por las bandas fue otra de las indicaciones que puso sobre la mesa Vicente Moreno. ¿La razón? El Athletic es especialista en robar en zonas interiores para después lanzar rápido a sus jugadores. Se quisieron minimizar riesgos y buscar las alas para progresar desde ahí.
En la construcción, Aimar Oroz y Rubén García tuvieron un papel fundamental. Para encontrar esos espacios por los costados, Osasuna apostó por exprimir los cambios de juego. El buen pie de ambos sirvió para orientar rápido el juego en otra dirección. El primer tanto también estuvo impregnado por esta idea, empezando en la izquierda y acabando por la derecha. También asomó en la jugada la rapidez de Osasuna para tocar el balón en pasillos interiores. Rubén, Aimar y Moncayola conectaron a gran velocidad. ¿El objetivo? Evitar las mencionadas pérdidas de balón, faceta en la que destacan los rojiblancos por su presión, seguramente la más voraz de la Liga.
Ante la ausencia de Bryan, otros asumieron el rol de estirar al equipo buscando desmarques al espacios, sobre todo Budimir y Pablo Ibáñez, llegador nato. Fue la forma de sacar la cabeza.
También sirvió para respirar la intervención de la segunda parte para pasar a un 5-4-1, lo que aplacó en parte los ataques de la segunda línea del Athletic. Todo análisis está condicionado por la eficacia letal de Budimir, lo que hizo bueno el plan.