Contrato

Aitor quiere seguir en Osasuna

El portero, que acaba contrato, confiesa que le gustaría continuar “un montón de años más” y destierra los egos del fútbol

Aitor Fernández, en la sesión de este jueves
AmpliarAmpliar
Aitor Fernández, en la sesión de este jueves
Aitor Fernández, en la sesión de este jueves

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Publicado el 01/11/2024 a las 05:00

Aitor Fernández quiere seguir en Osasuna. Su contrato vence en junio y todavía no se ha producido ningún movimiento por parte de la dirección deportiva. Es un tema que por ahora flota en el aire. Mientras se valoran decisiones en los despachos, el meta guipuzcoano deja claro su deseo por mucho que no tenga minutos. Es una muestra de empujar dentro del vestuario siendo como es el fútbol una actividad de equipo.

Así lo confesó en los micrófonos de Radio Osasuna. “Es mi último año de contrato. Es un club que me ha enamorado desde el primer día. Estoy encantado aquí. Me gustaría seguir muchos años más. En el caso de que me tenga que ir, me gustaría dejar al equipo lo más arriba posible”.

Esta temporada no se ha estrenado. Lo iba a hacer el miércoles en Copa contra el Chiclana, pero la DANA obligó a la suspensión. La campaña pasada también bajó su presencia en las alineaciones. Sin embargo, Aitor desterraba ese toque individual que en ocasiones se le da al fútbol. “Muchas veces perdemos el norte. Este es un deporte colectivo. Siempre hacemos un ranking de quién ha sido el mejor e incluso la televisión da un MVP. Pero ese chico si juega solo no puede ganar el partido”, exponía.

“El que juega y el que no juega pueden ayudar desde su faceta. A nosotros nos pagan por entrenar y por intentar dar el máximo posible al equipo. Cuando juegas mucho mejor pero si no juegas tienes que dar lo mejor de ti para que el equipo sume. Sergio está haciendo un año espectacular y yo, desde mi punto de vista, puedo pensar que está bien porque le estoy apretando todos los días. Es bueno para el equipo. Cuando se consiguen los objetivos, es mérito de todos”.

La relación entre los dos porteros es muy sana. “Nos llevamos fenomenal. A cartas jugamos al mus (ríe). No te puedes llevar mal porque una persona quiera lo mismo que tú, que es jugar. Eso es inviable. Tenemos muchísimo respeto el uno del otro. Queremos lo mejor. Esto es un deporte colectivo”.

Esta temporada, Aitor Fernández es el más veterano del vestuario. Nacido en mayo de 1991 (33 años), supera por meses a Ante Budimir y Rubén Peña. “Hubiera preferido que fuera otro”, apuntó con humor el guardameta vasco. “Me gusta el fútbol. Intento ayudar a todos los compañeros, es lo que me sale”.

Desde su persona, su voz penetra en los jóvenes. “Yo me he equivocado mucho en mis inicios y no quiero que esa gente se equivoque. Les voy dando mis consejos y lo que creo que es correcto. Luego, cada uno hará su vida. Soy un poco el abuelo cebolleta en ese aspecto. Los años te dan experiencia y conoces situaciones que te han pasado a ti. Que no caigan en lo que te ha pasado a ti”.

Aitor advertía del peligro en este mundo, “el ego”, del cual tiene aprendida la lección. “Desde muy joven te empiezan a endiosar. Empiezas a ganar dinero, más de lo que deberías para la edad que tienes. Muchas veces nos creemos por encima de lo que debería ser”, señalaba antes de recordar su experiencia.

“Venía de jugar un Mundial sub 20. Creía que era titular indiscutible en el Athletic y sería el siguiente portero y de repente me veo cedido en el Barakaldo recién ascendido de Tercera. A mí el fútbol me dio una segunda oportunidad. Hay muchísima gente que no la tiene y se queda por el camino”.

Aitor tiene los tres cursos de entrenador, pero por ahora no se ve en esa faceta para el futuro. Para explicarlo, volvía al mismo plano. “No quiero saber nada de entrenar. Volvemos a lo de antes, en esto del fútbol hay muchísimo ego y hay que saber decir las cosas a cada jugador. En Osasuna tenemos muchísima suerte, pero también he vivido en otros sitios otros jugadores y es bastante diferente a lo que hay aquí”. 

NO NEGOCIÓ EL DINERO

Es su tercera campaña en Osasuna. Braulio logró su fichaje a bajo coste del Levante en 2022. “Había otro portero firmado, pero no pudo salir de su club (Badía, del Elche). No me lo pensé. Que lo diga Braulio: no negocié nada. Me propusieron dos años y uno opcional y les dije, ‘el opcional no lo quiero’. Eso es algo que a mí no me termina de convencer. Me dieron tres años y ya está. Fue muy fácil”.

Su llegada le permitió estar cerca de su familia tras el fallecimiento de su padre. “Vienes a Osasuna y ves la grandeza del club, es la ostra. Me enamoré de este club, quiero seguir más años”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora