El protagonista
El día soñado de Rubén García
El ‘Joker’, que no marcaba en El Sadar desde hace casi dos años, explica su eufórica celebración por la “rabia” y la presencia en la grada de su familia y amigos


Actualizado el 25/08/2024 a las 14:56
Once meses sin marcar, casi dos años sin hacerlo en El Sadar. A Rubén García se le notaba mucho que quería celebrar por todo lo alto un gol. El valenciano-casi-navarro, emblema ya de este gran Osasuna de la década, tan querido por la afición, no hallaba el camino del gol que tanto asiste y tanto intenta. Pero este sábado 24 de agosto era el día perfecto. El partidazo del equipo y el trabajo incansable del Joker encontraron su premio.
Su sonrisa de oreja a oreja después del encuentro eran el reflejo de lo que este jugador significa para el equipo. “Ha sido un día soñado. Llevo tiempo en la élite del fútbol pero estos días son los que te dan ese impulso para seguir haciendo lo que te gusta, estaba mi familia, amigos... Son días que se dan poco y hay que disfrutarlos”, se sinceraba.
Su último gol como rojillo fue el 29 de octubre de 2023, pero fue intrascendente en la derrota 2-1 ante el Betis. Él recordaba mejor ese último tanto en ese estadio que tanto le quiere y que se puso en pie para despedirle ayer en el cambio. Desde ese 4 de septiembre de 2022 contra el Rayo (también 2-1, pero a favor), con su gol en el último minuto, Rubén no había vuelto a marcar ante su afición. “No me acordaba que ese era el día pero sí que había sido el último. Esto acentúa este día tan especial. Es guay meter goles pero en casa más. Mi primer gol fue también contra el Mallorca”, recordaba feliz.
Antes que el jugador rojillo, comparecía en la sala de prensa un Vicente Moreno que halagaba a Rubén, tanto al futbolista como a la persona. Sonreía el 14 osasunista al conocer este dato.
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“No sé qué habrá visto el míster, pero yo trato de aportar desde todas las facetas. También hace un tiempo escuché a Jagoba unas palabras que iban en esa línea. Esas cosas me llegan mucho más que cualquier cosa que pueda ser técnica o táctica”, reconocía orgulloso.
Su celebración eufórica escondía mucho: “También está dedicado a uno mismo. He trabajado mucho y eso se ve cuando hay regalos como los goles, pero es difícil que se vea cuando no participas tanto. Es un año de transición en el que los que llevamos mucho tiempo tenemos que dar un paso hacia adelante. Me siento con muchas ganas de aportar al grupo, a la gente que viene nueva, seguir motivándonos los que llevamos un tiempo. Ha sido un poco por todo, la familia, los amigos, que el partido era especial, ha salido toda esa rabia de dentro”, razonaba feliz Rubén.