Millones de gracias, míster
Hoy todo lo deportivo se queda en segundo plano, Mutilva se queda sin uno de sus vecinos más ilustres


Actualizado el 25/05/2024 a las 16:44
Yo pensaba que el aurresku se lo iban a bailar al alimón Cata y Canal a Jagoba pero no, va y salen profesionales del danzarismo para rendir un homenaje más que merecido al que nos ha llevado al primer equipo durante las últimas seis campañas, seis temporadas, desde 2018 hasta este mayo de 2024 en el que deja un banquillo calentito y pendiente de ocupar. Don Jagoba, míster, de elfo milagroso a capitán de barco, muchísimas gracias, mila ezker, merci beaucoup, thankiu very much y lo que sea menester...
Hoy lo deportivo sobra, pese a esa gran primera parte que se ha jugado contra el Villarreal, pese a que el canso de siempre nos haya empatado, pese a que Baena se haya retirado del verde sin roja, en el cambio, pese a que Areso haya vuelto a dar una lección de desborde, ataque y defensa, pese a que la chavalada haya rendido como siempre, como nunca... Hoy toca hablar del míster de Berriatua.
Llegó como sustituto de Diego Martínez, el que nos dejó a las puertas de jugar el playoff de ascenso por la goleada encajada en Valladolid, liderada por un tal Mata que luego se nos ha cruzado en varias ocasiones. Y empezó un proyecto que culmina hoy, que ha tocado el cielo árabe con la Supercopa, que tocó el cielo sevillano con la final de Copa, que deja la copa de campeones de Segunda División en su primera campaña. Con récord de partidos invictos en ese remodelado estadio nuestro, con más alegrías que penas, con una sonrisa siempre en la cara incluso cuando se ponía triste o enfadado. Todo corazón.
Si no se hubiese dedicado a esto del fútbol bien podríamos verle este domingo en Landaben, a las seis de la mañana, montando un puesto de quesos con esa cara tan norteña, con ese colorete tan vasco, tan de aquí. Pero decidió seguir el mundo de la pelotita y el banquillo es donde más alegrías ha encontrado. Porque pese a ser un técnico de proyectos cortos, aquí ha estirado el chicle lo indecible, igual hasta demasiado para su gusto. Empezaba a ver la puerta de salida a la cuarta temporada pero, vaya usted a saber por qué, le pilló gusto a esto. Al club, al equipo, a Mutilva, a los jugadores, a la afición...
Muchísimas gracias, Jagoba. Te has ganado por merecimiento un lugar en el Olimpo rojillo, junto a grandes como Pedromari Zabalza, Enrique Martín Monreal, Javier Aguirre, Pepe Alzate e Ivan Brzic. Eres ya leyenda rojilla, vayas a donde vayas, y sabes que en esta casa siempre vas a tener abiertas las puertas. Muchísimas gracias por renacer a Osasuna, por darle ese choque eléctrico para que el corazón siga latiendo con la fuerza que tiene que latir.
Gracias por el ascenso, como campeonato incluido. Gracias por mantenernos con holgura, por aguantar las críticas, por callar las alabanzas. Gracias por hacer magia con este equipo, limitado, escaso de ahorros y con una deuda galopante y creciente, como niño que está pegando el estirón. Muchas gracias por darle alegría a la afición, por hacernos vivir tardes de ensueño en Pamplona, e incluso de lejos de la capital navarra, por imprimir tu idea de fútbol tan nuestra, tan clásica. Se ha demostrado que más de cien años de historia se pueden personificar, y en ti lo hemos visto.
Muchas gracias por esa final de La Cartuja, por esos momentos indecibles y por poner contra las cuerdas a todo un Real Madrid, si Barja enchufa esa última la que podíamos haber liado. Y por la experiencia europea, exigua, corta, pero experiencia a fin de cuentas. Por esa Supercopa, pero sobre todo muchas gracias porque eres osasunismo en estado puro. La esencia de tu sencillez, de tu trabajo, de tu sabiduría, es lo que queremos los que amamos a este club, lo que esperamos, lo que buscamos y, lo más importante, lo que siempre damos a los que nos rodean.
Te vas a otros lugares, isleños, donde espero que todo te vaya muy bien. El año que viene volveremos a vernos. Otros vendrán que bueno te harán, dice el refranero. En estos momentos me da igual, la ilusión es cero. Venga un diamante o un rubí, un albino o un moreno. La huella que has dejado hace que sólo una persona pueda ser tu sustituto natural, y esa eres tú. Luego ya, con el tiempo, como con el duelo, se nos irá pasando, y seguramente que la ilusión regresará y tu sustituto será coreado en la grada. Pero...
Un abrazo y lo mejor de la vida, Jagoba. Secretamente he de confesar que para mí siempre vas a ser Jakobo Arrantzale, es una historia larga que igual un día, por Mutilva, te la cuento para que te eches una risas. Porque tu sonrisa va a ser difícil de olvidar, como tu fútbol y tu idea de este deporte que nos apasiona. Por eso sólo se te puede desear lo mejor, que donde vayas te persigan los éxitos y que sepas que parte de tu casa va a estar siempre en estas tierras.
Y chispúm. Sanseacabó. No va más, que dicen los crupiers. Bueno, sí. Va más, por lo menos en lo que se refiere al club. El equipo ha terminado la campaña con buena nota, como siempre. Incluso se podía haber cerrado con 44 puntos, pero es lo que tienen estos partidos de chichinabo. Ahora le toca el turno a La Famiglia, a ver qué as de la manga se saca Braulio con el nuevo técnico. Y a empezar a preparar la temporada que viene. Hay cosas muy positivas de cara a la misma: los Areso, Iker Muñoz, Pablo Ibáñez, Raúl García de Haro. La cantera, los que subirán, el killer Budimir, Catena, un David García que apenas ha sido usado al final de la campaña... Con todos estos mimbres seguro que se hace una cesta donde poder meter los trofeos y triunfos venideros. Hasta la vista, Jakobo Arrantzale (un consejo: el camino de la música, ni tocar, por favor).
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!