Playoff de ascenso

La triste resaca de Osasuna: de las lágrimas al orgullo

Las protagonistas fueron arropadas en el día después por familiares, amistades y jugadoras del filial que dieron una sorpresa al primer equipo en su llegada a El Sadar, cerca de las cinco de la mañana. La unión, más presente que nunca

Elena Valej, Maite Valero y Jabi Gallego, durante la comida del equipo
AmpliarAmpliar
Elena Valej, Maite Valero y Jabi Gallego, durante la comida del equipo
Elena Valej, Maite Valero y Jabi Gallego, durante la comida del equipo

CerrarCerrar

Borja BernarteMaría Vallejo

Publicado el 17/05/2024 a las 20:55

Madrugada del viernes. Casi las cinco de la mañana. El autobús de Osasuna llega a El Sadar. Silencio sepulcral en el escenario donde el domingo se vivía un jolgorio total con casi 10.000 personas congregadas para apoyar al equipo en su histórico sueño por el ascenso a la Liga F. La cara del fútbol que se volvió cruz apenas unos días después. Sensación de rabia, tristeza, injusticia y el sexto año fallido en la mente y el ambiente. Un regreso en autocar que nadie imaginó. Demasiado para un grupo que encaró la temporada de transición y estuvo a 90 minutos de tocar la gloria.

Pero había alguien que no les iba a dejar caer. Había una sorpresa preparada a su llegada. De repente, el silencio se quebró cuando el autobús aminoraba su marcha para dejar en tierra a la expedición navarra. De entre los coches aparcados aparecieron varias bengalas rojas y azules y se escuchó el cántico de “somos un equipo valiente y luchador”. El mismo que el domingo había retumbado en el interior del estadio. Esta vez era fuera y en un ambiente más íntimo. Las protagonistas fueron las jugadoras del filial y algunos familiares. Se organizaron de forma espontánea para dar una sorpresa al primer equipo. Todas estaban juntas en este mismo barco. Como horas antes cuando integrantes del equipo B y C vieron el partido en la Sala 1920 de El Sadar.

Algunos aficionados y jugadoras de la base dieron su reconocimiento al primer equipo cerca de las cinco de la mañana
AmpliarAmpliar
Ver vídeo
Algunos aficionados y jugadoras de la base dieron su reconocimiento al primer equipo cerca de las cinco de la mañanaCEDIDO
Algunos aficionados y jugadoras de la base dieron su reconocimiento al primer equipo cerca de las cinco de la mañana

CerrarCerrar

Las horas después de la tragedia en la Ciudad Deportiva Dani Jarque fueron difíciles de asimilar. Muchas lágrimas, resignación, hastío, rabia, decepción, autocrítica. Un pensamiento que se fue tornando en orgullo. Un cambio de chip que mostraron las jugadoras en la zona mixta y también en sus perfiles sociales durante la larga noche. “Orgullosa de mi equipo. Siempre”, publicó la capitana Miriam Rivas. La primera en valorar la eliminatoria sobre el terreno de juego mientras a escasos metros el Espanyol celebraba su ascenso. Otra vez tocaba llorar. “Nos levantaremos rojillas”, fue el mensaje de Maite Valero. Con 20 años no se escondió durante toda la temporada y tampoco ayer. Sensación de impotencia de las futbolistas más jóvenes al no saber cómo ayudar a las veteranas. El sexto ascenso fallido para Maitane Zalba, Iara Lacosta, Vanessa Iribarren, Miriam Rivas y Josune Urdaniz. “Siempre escuchamos lo mismo. Os lo merecéis o será el año que viene, pero esto es muy duro”, reconoció la veterana central.

En un momento complicado fueron las futbolistas quienes se unieron para tratar de asimilar una situación ya conocida, pero que nunca se está preparado para ello. “De verdad que estaba convencido. No lo niego”, reconoció el técnico Josu Domínguez.

Las familias y entorno cercano de las protagonistas también jugaron un papel muy importante. La afición del Espanyol saltó al terreno de juego para celebrar el ascenso junto a las jugadoras, pero los desplazados desde Navarra también lo hicieron, pero con otro objetivo. Abrazos, llantos compartidos y consuelo mutuo.

José Luis, padre de Mai Garde, anima a Carmen Sobrón
AmpliarAmpliar
José Luis, padre de Mai Garde, anima a Carmen SobrónJ.P. Urdiroz
José Luis, padre de Mai Garde, anima a Carmen Sobrón

CerrarCerrar

Desolación en la plantilla que se mezclaba con el orgullo y el reconocimiento de los familiares por la gran temporada. Hubo decenas de fotografías para inmortalizar el momento. Daba igual que se quedara en la galería del móvil otro intento de ascenso fallido. Una experiencia más para el futuro. El agradecimiento al esfuerzo de unas familias que les han acompañado a lo largo de la temporada y recorriendo para ello cientos de kilómetros superando adversidades. En Barcelona fue la odisea para conseguir entrada o el bombo prohibido.

El vestuario de Osasuna cambia cada temporada, pero se mantiene el vínculo de las personas que en algún momento han compartido lo mismo: defender su escudo. Futbolistas como Mar Torras, ahora en el Espanyol y con el ascenso en el bolsillo, que fue consolando a sus antiguas compañeras. En El Sadar afirmó tener el corazón dividido y lo demostró con hechos y palabras. “Caprichoso el fútbol siempre. Volveremos. Volveréis. Estoy segura. Ánimo rojillas”, publicó la navarra Patri Zugasti, ahora haciendo carrera en la Liga F. “Orgullosa de ver hasta dónde habéis llegado”, escribió Arantxa Medina, que cambió Pamplona por su Málaga natal. 

Especial fue el apoyo de Lorena Herrera. “Sé cómo ahora mucha os sentís. Lo he vivido en cuatro ocasiones. Llevamos mucho tiempo rozando el palo y este año era el año que más cerca hemos podido estar. Sé que es el sueño de muchas de vosotras como ha sido el mío durante ocho temporadas que he defendido este escudo. Siento mucho que haya sido este final, pero esto os tiene que hacer más fuertes que nunca para afrontar el año que viene y estar ahí en la pelea”.

La pequeña familia de Osasuna es la más real, la que nunca falla, y por eso volverán a intentarlo.

La celebración que no fue: sin actos y con comida de la plantilla

El Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra habían programado para ayer por la tarde una serie de actos para celebrar el histórico ascenso a la Liga F. Lógicamente fueron suspendidos después del 3-1 en Barcelona. Osasuna, a nivel de club, tiene en su agenda organizar un evento formal en las próximas fechas como cierre de la temporada y para reconocer la gran temporada del primer equipo femenino. Las jugadoras y el cuerpo técnico se juntaron ayer al mediodía para comer en un tono más informal y con la intención de darle la vuelta a la situación anímica. De hecho, personalizaron camisetas rojas con una serigrafía de Homer Simpson y el escudo de Osasuna. Otra muestra más de la gran familia que son en el vestuario.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora