Espanyol 3-1 Osasuna
Ahogadas en la orilla
Osasuna fue superado por un Espanyol superior y se queda a las puertas del ascenso
Publicado el 16/05/2024 a las 22:25
Osasuna murió de nuevo en la orilla. El equipo fue superado por un Espanyol superior y se queda a las puertas del ascenso. Un golazo de Merche Izal metió a las rojillas en el partido pero fue demasiado tarde, porque las locales se impusieron con rotundidad y se escaparon con un 3-0 demasiado rotundo. No hubo sueño, otra vez hay que llorar.
El guion se torció de la forma más ingrata. Una de las puntales del equipo durante esta temporada, durante todas las temporadas, Maitane Zalba, se resbalaba fatídicamente en el área y dejaba el balón franco para la estrella local, Lice Chamorro. La paraguaya no desperdició el regalo y adelantó al Espanyol.
Hasta entonces, Osasuna había controlado el dominio del equipo perico, que sabía que tenía que salir con todo para tratar de igualar la eliminatoria y aspirar al ascenso. No se asustaban las rojillas por este control del juego espanyolista, algo que suele ocurrir en los partidos, sin mayor riesgo.
Ya en el minuto 5 había hecho una peligrosa incursión Caracas, desplazándose del lateral al centro para disparar ligeramente por encima del larguero. El intento tímido de Aitana fue el oasis en este primer tramo de partido, de color azul y blanco. Maitane se empleaba a fondo de puños para abortar un peligroso córner.
Las jugadoras de ataque de Osasuna intercambiaban sus posiciones en busca del desmarque y de esta forma llegó la primera acción ofensiva colectiva del equipo rojillo, hilvanada por la tripleta Yiyi, Alexia y Carmen.
No llegaba, no obstante, el peligro a la portería de Salvador ni tampoco en exceso a la de Maitane, hasta que se produjo la jugada desgraciada del gol. Las compañeras arroparon a la guardameta rojilla, desolada tras el accidente. El 1-0 espoleó a la repleta grada del Dani Jarque y al equipo catalán, a la par que Osasuna se hundió en un mar de imprecisiones y nervios. Fueron los momentos de mayor angustia y el 2-0 merodeó en el campo.
Casi de forma seguida al gol, Maitane tuvo que salvar un balón envenenado que entraba. De Osasuna no había noticias en ataque. Tuvo que ser Aitana, la guerrera rojilla, la que se incorporó por la banda derecha y culminó la jugada combinando con Iara y Carmen. Fue una manera de soltarse los nervios, aunque no tuvo repercusión porque enseguida el drama se agrandaría.
Las imprecisiones de las jugadoras de Osasuna llamaban la atención porque si por algo se ha caracterizado este equipo es por su seguridad. El corazón podía a la cabeza.
En pleno caos, llegó el mazazo del segundo tanto. Una magnífica acción entre la exrojilla Mar Torras y Chamorro desembocó en el doblete de la paraguaya. Osasuna estaba en ese momento fuera del ascenso.
Aunque Celia trató de enjugar la diferencia antes del descanso, su buena oportunidad se marchó alta en posición franca para rematar dentro del área.
No cambiaba la tónica del encuentro tras la reanudación. El Espanyol, lejos de guardar la ropa, fue a por el tercero. Y lo encontró pronto en un espectacular remate de cabeza de Ana Hernández tras un córner.
El resultado era catastrófico y no reflejaba el nivel de un equipo que ha brillado en casi todos los partidos, incluidos los de fuera de casa. En este campo, Osasuna había empatado esta temporada. Pero nada de lo soñado ocurría en una Ciudad Deportiva Dani Jarque que se comía a las rojillas, para sufrimiento de la escasa representación osasunista en las gradas. Capítulo aparte merecería la organización federativa de un partido en el que se juega un ascenso en jueves. De locos.
Nada de esto quizá influía en lo que ocurría en el campo, que era triste para Osasuna. Josu Domínguez decía en la víspera que la clave iba a ser el paso del tiempo, pero ni siquiera pudieron aliarse con él.
El técnico trataba de meter otra velocidad al partido con la entrada de Valej y, sobre todo, Guallar. Se partía el encuentro, se quebraba Osasuna en dos con la única intención de ir a por un gol, aunque fuera uno.
Las rojillas, sin nada que perder ya, comenzaron a pisar área. Pero, en el campo propio, el peligro se redoblaba con las contras de Carol Marín y Chamorro, que fallaban ya solas ante Maitane.
Ponía voluntad Osasuna para, al menos, caer con honor, pero no le saía nada. Y al Espanyol, todo. Maitane se multiplicaba en el último tramo salvando dos clarísimas opciones de 4-0 de Osasuna.
Pero llegó el turno de la épica. El golazo de Merche Izal ponía a las rojillas a un gol de forzar la prórroga en medio de un ambiente enfervorizado,
El 3-1 imprimió fe a Osasuna, pero hacía falta uno más. Lo intentó Carmen pero no pudo ser. El equipo rojillo se queda, por sexto año consecutivo sin ascenso. Las jugadoras quedaron tendidas en el suelo y con ellas todas las personas que les apoyan están tristes.
