Entrevista
Kike Barja: "Hay que escuchar más al aficionado, no le gusta el fútbol que tiene y me da pena"
El canterano ofrece una visión crítica del modelo actual, aboga por volver a los orígenes en la medida de lo posible y considera que los jugadores deben "implicarse más"


Publicado el 01/05/2024 a las 05:00
Kike Barja rompe el molde en su mensaje y considera que los jugadores deberían implicarse más en sus manifestaciones. Él se muestra crítico con el modelo de competición actual, “un negocio bastante deshumanizado”
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¿Cómo cambia el sentimiento en la piel del aficionado y después siendo jugador?
Creo que cuando pasa a ser tu trabajo entre comillas es difícil que todo sea igual. Puedo hablar por la gente de aquí si digo que el sentimiento osasunista lo tenemos siempre. Pero cuando estás en un mundo o negocio como este, porque se ha convertido por desgracia en un negocio bastante deshumanizado, pierde lo bonito que era cuando esto era un juego. Y no hablo de la afición, al contrario. Que si las redes sociales, la televisión…
¿No le gustan las cámaras en el vestuario?
No soy muy fan. Es que no es natural. No harías cosas de esa manera o se puede descontextualizar hasta el punto de perjudicarte. Estás dentro de un negocio y tienes que adaptarte. Veo cosas que no le gustan a la afición, y a mí tampoco, y es difícil mojarte. Me da pena que la afición piense que al jugador le da igual todo. Si algo tenemos aquí es que somos gente normal y que muchas veces vemos las cosas igual.
¿Los jugadores tendrían que posicionarse más?
Yo creo que sí. La gente está cansada de ver una rueda de prensa, de una entrevista o de una declaración post partido. Ya saben lo que va a contestar el jugador y el jugador no se moja por miedo a generar una polémica donde no la hay, o que digas algo que tu club no quiera. Pero tú eres una persona individual, aunque a la vez trabajas para el club.
¿Usted se posiciona?
Creo que yo me mojo poco entre comillas, porque no soy muy activo en redes sociales. Pero estoy comprometido, considero que tengo unos valores. Por la calle yo puedo dar mi opinión con naturalidad, es verdad que con un micrófono delante vivimos con miedo a meter la pata. Y me da pena. Eso está desenganchando a la gente. Antes todo era más natural para lo bueno y lo malo. Y quizá se decían burradas, no quiero defender eso. Pero la gente se ha cansado de escuchar a los futbolistas porque siempre decimos lo mismo. Me da pena. Creo que podríamos decir cosas interesantes.
¿En qué temas se pronunciaría?
A ver… Por ejemplo sobre el tema de la Supercopa de Arabia. Es un asunto que desengancha absolutamente a todo el mundo. Jugar allá ha sido (silencio)… Me he sentido como un producto que compran. Vas y te tratan como algo que no eres. Te das cuenta que juegas para tu gente a miles de kilómetros. Tu gente se ha desenganchado de esa competición. Queremos vender algo televisivo para exportarlo fuera por mucho dinero. Pero es que eso no es fútbol. Tu afición tiene que estar.
En estas citas es tan importante o más lo que rodea al partido.
Eso es. Intentas pasar las preguntas sobre este tema de puntillas, pero en realidad, joe, pienso igual que toda la afición. Y es que además pueden decir que eres incoherente porque estás en contra de eso pero vas a jugar.
¿Y qué respondería?
Es fácil decir esas cosas, pero te paga tu empresa y lo pone en tu contrato. Te ves en la obligación. En este tipo de cosas no nos mojamos y la gente se sentiría más cercana al jugador si lo hiciéramos. Nos hemos ido desconectando porque parecemos robots. Me refiero al foco mediático, cuando hablamos públicamente. Vamos a sota, caballo y rey. Y es importante transmitir unos valores. Tenemos un altavoz con nuestros mensajes.
¿Por ejemplo? ¿Los horarios?
Estamos en la rueda de este deporte, y es que los cambios son progresivos. Primero fue el fútbol el viernes, luego el lunes, luego los dos días, antes podían jugarse a la vez algunos partidos, ahora se separan en franjas. Son cambios poco a poco. Te vas adaptando. A ver, creo que jugar el lunes o el viernes es desagradable para todo el mundo. Eso y cuando son muy tarde. No ayuda. La gente trabaja. No me gusta personalmente. Pero te tienes que adaptar. Puedo decir lo que considere porque mi opinión importa entre cero y nada.
No es un mensaje habitual. ¿Cómo ha formado ese sentido crítico?
No sé, igual por la gente que he tenido al lado, personas con esa inquietud que más allá de los 90 minutos que se juegan. Me ha abierto la cabeza. Mis hermanas (Marta y Vicky) por ejemplo me han intentado abrir la mente, siendo joven he estado con Oier, Rober (Torres) o Iñigo Pérez, jugadores con los pies en el suelo y comprometidos con ciertas cosas.
¿La burbuja del fútbol es irreal?
Los chavales jóvenes lo ven normal porque lo han vivido ya así, se pagan 150 millones por jugadores. Me pregunto de dónde sale el dinero. Alucino. La gente tiene una imagen del futbolista de Osasuna como si fuera del Real Madrid. Lo notas en la gente que apenas te conoce. En esa burbuja tan heavy viven Madrid, Barcelona y un par de equipos más. Ojo, que también habrá gente muy normal. El resto de los mortales estamos en esa burbuja que se ha creado, sí, pero somos más normales de lo que la gente piensa.
¿En qué sentido?
Cuando se habla de salarios por ejemplo. Evidentemente no nos podemos quejar para nada, somos unos privilegiados. Hemos hecho, inconscientemente y de forma progresiva, que los jugadores parezcan superhéroes. Te aleja de las personas. Y eso que aquí en Pamplona tenemos suerte, la gente te ve como una persona normal.
¿Firmaría un fútbol como el de antes aunque supusiera una bajada salarial global?
Es una respuesta difícil, es complicado imaginar una vuelta al pasado y ver el impacto que tendría, lo que está claro es que ese fútbol enganchaba más a los aficionados. Quiero sentido común. Y es que no sé si se vería reflejado en los salarios, pero la gente iría al fútbol más a gusto. Porque luego otro tema es el precio de las entradas, algo que se ve en la Premier o Alemania. Aquí se pagan dinerales. Hay gente que no se lo puede permitir. No hablo ya ni como jugador. Es que veo que la afición no está contenta en este fútbol que tiene: dinero de las entradas, horarios o por ejemplo se quiere hacer un tifo y no se puede, además de meter banderas o el tema de las multas. A ver, yo entiendo que tiene que haber cierta seguridad en los estadios, pero es que van a convertir el fútbol en ir al teatro. Al teatro vas a estar sentado y callado para disfrutar de lo que estás viendo pero al fútbol tienes que ir a animar, llevar tu bufanda, saltar, gritar, animar, cuando toque estar de pie, silbar... Eso sí, tiene que haber respeto.
¿Qué cambiaría en el modelo actual?
Esa pregunta es más para los aficionados. Quizá deberían aportar su opinión. Saldrían cosas como quitar los partidos del lunes o bajar el precio de las entradas. Al jugador le pueden gustar algunas cosas más o menos, pero nadie va a negarse a jugar a jugar el lunes o el viernes. Tenemos cierto egoísmo, no somos personas idílicas ni mucho menos. Hay que escuchar más al aficionado, no le gusta el fútbol que tiene y me da pena. También sobre los precios de la televisión, se me ocurre. Yo me pago el fútbol y supone un dinero importante. Hay gente que no se lo puede permitir y parece una tontería.
¿Tiene solución?
El jugador se mete en una rueda en la que gana dinero y ve que, aunque haya cambios que no gusten, la gente sigue yendo. Debería ir más allá. Si alguien tiene poder de cambio son los futbolistas.
¿Se habla de esto en el vestuario?
No, no. Es como si la cabeza se fuera modificando poco a poco. Cuanto tenía 16 años tenía una imagen del fútbol profesional y cuando estás dentro te das cuenta de que es otra. Para lo bueno y para lo malo. Vas creciendo y te vas haciendo menos sensible. Da igual, la gente sigue viniendo, el fútbol no va a parar, pero da pena ver a la gente desenganchada. El famoso fútbol moderno.