"¿En qué partido jugaba?"
Elena Valej revive el fuerte golpe que le hizo caer desplomada sobre el césped de Tajonar durante el transcurso del Osasuna-Cacereño del pasado sábado. Sigue impactada al ver el vídeo de la acción


Publicado el 02/04/2024 a las 05:00
Hace pocos días, Elena Valej (Zaragoza, 2002) comentó con su entorno más cercano un vídeo que se hizo viral donde Dani Sánchez, futbolista del Málaga, corre a gran velocidad para entregar el material sanitario mientras su compañero Dioni estaba tendido en el césped sin conocimiento. El pasado sábado a la centrocampista de Osasuna le pasó algo parecido. Aitana Zumarraga, sanitaria de profesión, tardó cinco segundos en auxiliarle desde que la frente de Leivis Ramos, del Cacereño, chocó de forma violenta contra la sien de Valej. La rojilla se desplomó sobre el verde de Tajonar. El silencio fue sobrecogedor. Fueron minutos de pánico con las protagonistas desoladas. Ambulancia y traslado a la CUN. Lo de menos fue el empate.
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Elena Valej revive el episodio con naturalidad. “Yo no tengo ningún recuerdo, solo lo que me han contado y enseñado. Despierto ya en el hospital, pero como por fases. Tuve varias lagunas y episodios de estar mal. Me llevaban en la camilla de un lado a otro, pero en mi cabeza no hay nada. Después al ver el vídeo flipé de lo mal que caigo. Parece que me desplomo”, apunta la rojilla desde su domicilio en Zaragoza donde descansa. Tras las pertinentes pruebas médicas, la aragonesa fue dada de alta a última hora del sábado y se desplazó junto a su pareja, Vanesa, y dos amigos -uno de ellos su exentrenador en el Zaragoza- a su localidad natal.
“Gracias a Dios mi madre -Pili- no estaba en Tajonar. Los pillé en la playa junto a mi hermano -Jorge-, que siempre viene a verme con mi padre -José Manuel-. Estaban viendo el partido por YouTube y volvieron. Mi hermana -Raquel- estaba estudiando en la terraza de casa y le avisaron. La que sí estaba era Vanesa. La pobre se comió todo el marrón. Estuvo conmigo en el hospital. Fue graciosa la conversación que tuvimos. Elena te han dado un golpe, me dijo. ¿En qué partido? Pregunté. Estabas jugando. ¿Contra quién? El Cacereño... Después le debí decir que teníamos comida de equipo. Luego ya más espabilada pregunté por el resultado. Habíamos empatado y Aitana se había metido un gol en propia. No fastidies, dije. Lo que le faltaba a la pobre. Sé que sufrieron. En el descanso entró el médico -Mikel- para darles una charla y decirles que yo estaba bien. Que lucharan por mí para sacar el partido adelante”, relata.
A sus 21 años no duda en afirmar que es el choque más fuerte que se ha dado en su vida. “Te diría que es el mayor golpe que recuerdo... Pero tampoco lo recuerdo”, bromea. Más seria se pone al revivir el momento que pasaron sus compañeras. “Con Carmen Sobrón he hablado bastante -son compañeras de piso-. No sabe si le ha afectado más a mí o a ella. Me dice que tiene hasta pesadillas. Aitana fue muy valiente a la hora de atenderme junto al médico de Osasuna -Mikel Viscarret- y la fisio -Inés Lahera-. Es enfermera y supo cómo actuar. Yo entiendo a Carmen porque a mí me hubiera pasado igual. He visto fotos y tengo sangre en el oído y la cara medio ida. A la hora de la verdad es muy duro”, reconoce.
La protagonista, que se siente agradecida por el trato de Osasuna, los mensajes del Cacereño, el apoyo de la afición y el trato recibido de los medios de comunicación tiene una deuda pendiente que saldará en los próximos días: “Tengo un montón de mensajes y voy a intentar contestar a todos. Es la única forma de devolver todo el cariño que me están mostrando. No tengo calificativos tampoco hacia mis compañeras”.
La rojilla deberá descansar unos días antes de volver a la competición. “Estaré unos 8-10 días sin hacer deporte. Tengo que hacer movimientos con el cuello porque todavía lo tengo dolorido. Al convulsionar el cuerpo se queda rígido. Estoy un poco mareada, pero descanso bien”, concluye.