Protagonista
La doble cara de Vinicius
Marca diferencias con un doblete y pierde los papeles desafiando a la grada


Publicado el 17/03/2024 a las 05:00
Con una sonrisa y enseñando cuatro dedos celebró Vinicius su segundo gol en El Sadar, lo que retrata a la perfección esa faceta en la que pierde los papeles. Tras un 1-4 y sin más tela que cortar se encaró a la afición con la mano en la oreja. Brillante en la ejecución de la jugada para batir a Sergio Herrera, pero provocador hacia los rivales y la grada cuando el Real Madrid tenía el partido en el bolsillo. Innecesaria puesta en escena de un jugador de ese calibre.
En la cara futbolística, el brasileño hizo trizas a la defensa de Osasuna con sus apariciones. La primera fue para aprovechar la concesión infantil de Catena y no perdonar en el mano a mano. Volvió a enviar el balón a la red en el 1-4 con un toque sutil.
No solo tuvo protagonismo en los dos goles. Su velocidad endiablada y capacidad para el desborde sembraron el pánico. Tuvo un par de ocasiones muy claras para aumentar su aportación.
Pero el foco siguió sobre él por esas formas chulescas que le acompañan cuando trata con rivales, árbitros y aficionados. Siempre a la gresca. No fue menos en El Sadar. Protestó dos acciones con Unai y Areso que Martínez Munuera no señaló. Osasuna activó los mecanismos para tratar de frenarle de manera deportiva. La grada también trató de intimidar al ‘7’ del Madrid con pitos. Se escuchó “Vinicius, muérete” una vez en un córner favorable a los blancos que conllevará sanción en el informe de la Liga. Fue un hecho, también fuera de lugar, aislado y puntual.
La superioridad era tal que El Sadar, desde el apoyo a Osasuna, tan solo le quedaba masticar la derrota. Antes del descanso, otro capítulo de Vinicius Junior. Vio la amarilla por protestar. ‘Todos los partidos de este árbitro saca tarjeta para mí”, dijo cuando señaló el intermedio mirando a la cámara que se dirigió directamente a buscarle a él a pie de césped. El fútbol del plasma.
EL MENSAJE DE ANCELOTTI
Después hubo tensión rumbo al túnel de vestuarios, pero no fue a mayores. Quedaba ese feo gesto al público en plena goleada. “Vinicius tiene que mejorar y va a mejorar en el manejo de la presión. Es un chico humilde, serio e inteligente”, reconoció el propio Carlo Ancelotti en la conferencia de prensa después de haberle arropado cuando fue sustituido en el minuto 84. En el cambio tuvo un momento de tensión con el banquillo de Osasuna. No había presión de por medio. No era el momento ni el lugar.
