Buen botín que pudo ser mejor

Al golazo de Unai García le faltó cerrar los siguientes minutos para atar una victoria que hubiese lanzado al equipo

La reacción del Forofillo, tras el empate contra el Real Madrid
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La reacción del Forofillo tras el empate
La reacción del Forofillo, tras el empate contra el Real Madrid

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Fran Pérez

Publicado el 25/02/2024 a las 21:02

Era el viaje más largo, la aventura a mayor distancia de nuestra querida Pamplona, con un mar de por medio, con una isla como destino y con la tripulación bajo mínimos. Y el tesoro de los piratas rojillos fue bueno, aunque pudo ser mejor. Dicen los Bucaneros que la vida pirata es la vida mejor. Y me vienen a la cabeza nombres como Errol Flynn, Sloth el amigo de Gordi, Geena Davis y sus cabezas cortadas o, cómo no, Johnny Deep y la saga del Caribe. Con botella de ron, con parche en el ojo, pata de palo que cantaba Sabina... Pero nuestros piratas se quedaron a un tris de hacer mayor el botín.,

El capitán Barbarrasate viajaba en su galeón rumbo a las islas Canarias con 20 grumetillos a bordo, amén del cortejo de La Famiglia, prenseros escribanos y demás bon vivants que suelen completar la expedición osasunista cada vez que sale de viaje lejos de su feudo. Muchas ausencias entre lesiones, sanciones, traspasos y demás zarandajas que no mermaban para nada la moral de una tripulación que quería hacerse con el oro de García Pimienta y volver a la urbe con tres puntos más en la bodega.

Para ello qué mejor que dibujar el mapa del 5-3-2 que tan buena renta le está dando al míster, acompañado por su segundo de a bordo, Bittor, dejando que el equipo sea ordenado desde atrás con Barbanegra Herrera en la meta. Herrando, que no hace para nada honor a su apellido, se destapa como el contramaestre perfecto en una cubierta defensiva donde Unai García y Catena completaban la terna de cierre. Mojica y Areso, dos balas de cañón, para las alas. Y el almirante Moi junto al grumetillo Aimar y el cañonero Moncayola embreaban unos tablones por los que no dejaban pasar a los rivales salvo para saltar a los tiburones. Y precisamente eso tenía el equipo arriba, dos escualos en las figuras de Budi y Raúl para intentar hacer sangre de un equipo que se está destapando como revelación en LaLiga.

Y enfrente un equipo que no hace aguas precisamente, pese a la abultada derrota contra el Atlético de Madrid. Una Unión que hace la fuerza y que se construye alrededor de su contramaestre Kirian, guía y faro de los isleños en el reparto de juego y que se está destapando como un jugador a tener en cuenta los próximos años. Y con este panorama arrancó la contienda en el Gran Canarias y ambos equipos se pusieron a perseguir ese balón con forma de bala de cañón.

Osasuna jugó un encuentro muy serio. Areso siguió siendo Areso, Herrando creció unos centímetros más en ese madurar que nos gusta mucho. El equipo tuvo buen control del cuero, pese al penalti no señalado de Sergio Herrera. Los canarios dirán que es penalti, los rojillos defendemos que Marvin va con muchas ganas de tirarse. Al final tablas, ni ese es penalti ni el de Coco al tobillo de Raúl lo tenemos en cuenta. Que también lo es. O tampoco.

La segunda parte fue la entretenida. Ambas naves se pusieron en paralelo en el mar verde y comenzaron a lanzarse zambombazos de lo lindo. El de Unai García, a la línea de flotación de Álvaro Vallés, estuvo a punto de hundir la fragata amarilla. 0-1 y sin atisbos de poder sufrir, esta aventura olía a éxito, a Magallanes y Colón, a Elcano, Ibiricu y Egüés. Y sin embargo...

Otra vez un detalle, un despeje al centro, un no saber cerrar el rechace permitió a los locales disparar donde más duele, abajo, a la gatera, donde está Catena que, con las piernas tan largas, no puede evitar que se cuele ese disparo de Kirian con olor a pólvora y a empate. Por mil millones de ballenas, que decía el capitán Haddock...

Y luego se templó la batalla. Unos y otros bajaron el pistón, remozaron los cañones, remendaron el velamen y guardaron los barriles de pólvora para sacar los de ron y celebrar el punto logrado, ese botín que para los nuestros se quedó un pelín exiguo ya que pudo ser mayor. Y todo ello sin que el VAR siga teniendo en cuenta las jugadas rojillas en área rival. ¿Agarrón a Catena en la penúltima jugada del encuentro? Juegue, juegue. Total, el Mando Mayor de la Armada rojilla no va a poner el grito en el cielo. Además, ya se vuelven a tierra firma con una parte del botín, que no se quejen...

Osasuna sigue creciendo. Pese a que la victoria hubiese impulsado al equipo hasta límites insospechados, sumar no está mal. Ahora a recuperar a los lesionados, sancionados, transferidos (¡Ah, no, estos no vuelven!). Ahora a preparar la siguiente batalla, a curar las heridas, a afilar los sables, a rellenar los barriles de pólvora y a encerar la cubierta. Si de paso podemos pulir garfios y alguna que otra pata de palo, miel sobre hojuelas. Todo va a ser necesario para batir al siguiente rival, los babazorros, el Alavés. ¡A por ellos, mis truhanes!

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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