Hoy sí que volvió Osasunil
Enésimo estreno goleador de un debutante contra los rojillos alargando la leyenda de Ansu Fati, Ilaix Moriba, Nico González, Abde...


Actualizado el 31/01/2024 a las 21:44
¿Atraviesa su equipo por una crisis de resultados?¿El juego de sus futbolistas es penoso, las estrellas no tienen fulgor, los que cobran dinerales no mueven el cucu y encima se lesionan los que marcan la diferencia?¿Su plan de trabajo no existe, su director deportivo parece un Conguito y su señor presidente parece que se ha comido al señor presidente y no hay pastuqui para fichar?¿Las obras de su estadio le han condenado al exilio y el juego que hacen es penoso? No se preocupe. Señor, señora, señore, Osasunil y adiós a todos los males. Una buena dosis de nuestro fármaco y verá cómo la vida se vuelve de color de rosa, el equipo gana enteros, toma aire, apuntala plaza de Champions y la vida es todo arcoíris y polvos de estrellas. Además, la compra de una caja viene con el regalo de la expulsión de un rival. Garantizada.
No me vale que se trate de un medicamento, que se consulte al farmacéutico o se lea con detenimiento el extracto para ver si hay efectos secundarios. No me valen excusas, no me valen argumentos banales, frases manidas para tapar que no se ha podido ganar o por lo menos empatar contra un equipo que no juega a nada. Con un delantero polaco que ya ha abandonado la práctica de este deporte, pese a que se lo lleve calentito. Con un central uruguayo que debía haber sido expulsado desde el calentamiento. Con todo chavalería, con Ferrán lesionado para el minuto cuatro, sin portero... Y nos ganan.
El Barça da penita, pero nos ha ganado. Así que vamos a bajar la vista y mirarnos al ombligo, para ver que nosotros estamos peor que ellos. Y Jagoba ha perdido una oportunidad clamorosa de haber puntuado, o ganado, al equipo de Xavi. De haber sido el técnico que precipitó la salida del excentrocampista cuya magia en el verde no se ve cuando ocupa el banquillo. No hay ni media razón que defienda no haber empatado en el Lluís Companys. Ni un cuarto. ¿Que son mejores? No lo son...
El encuentro aplazado por la Supercopa fue la segunda entrega de aquel partido en tierras moras. Pero sin la polémica del empujón de Christensen. Aunque esa apertura a la izquierda para el centro de Cancelo no sé si pasó por las líneas del VAR, un sistema que cuando juega Osasuna o apaga los monitores o los que deben estar atentos andan de jarana. Como en el penaltito a Budimir tras resbalón de Araujo, juegue, juegue. Si es en el área contraria... Malditos raseros.
Osasuna plantó cara. Aguantó un primer tiempo en el que hasta Budimir pudo marcar, si mete la cabeza un segundo antes y acierta con la peinada de Torró. Con una defensa sin Catena y con Unai García, trágico destino el del pamplonés, con el internacional que lleva una temporada tremenda, sólo salvada porque su compañero venido de Vallecas sale más en las fotos y tapa sus carencias. Y sin remate, pese a que el croata lleve porrón de caracoles. No hacemos daño arriba, lo poco que tenemos no lo aprovechamos.
Y luego está lo de las promesas, los fichajes, la chavalada culé que le pilla gusto a estrenarse como goleadores contra los nuestros. Fue Ansu Fatui, fue Illaix Moriba, fue Nico González, fue el añorado Abde y ha sido Vitor Roque. Y gracias a que Cubarsí o Fort no atinaron, aunque el segundo no saliera, que lo normal es que nos mojaran la oreja. Contra un equipo, insisto, que ha encajado 19 goles en el mes de enero, que le ha marcado todo Chichimichi y que ha dejado la meta a cero en solo dos ocasiones. Ambas contra Osasuna. Así no...
Lo lógico era perder. Lo normal era venirse con derrota del feudo culé. Pero insisto, a este Barça le ganamos hasta los del Anaita de Boscos, buena se prepara para el sábado. O por lo menos empatamos. Pero es que Osasuna tiene su traca. Y Jagoba parece que con la Real y con los culés tiene el punto de mira torcido. Será que no es su guerra, pero cuando ves que tienes arsenal suficiente para tumbar al enemigo no me explico por qué no se utiliza.
La tuvo Raúl García de Haro, la tuvo Moncayola, la tuvieron al final con esa falta y ese córner. Si se perdona se termina pagando, que reza el dicho. Y Osasuna este año es muy de perdonar y más de encajar. ¿Alguien se ha fijado en los goles que lleva el equipo en contra? Coladero, somos el quinto equipo más goleado de LaLiga de las Estrellitas. Pero no pasa nada, la cosa está bien, vamos a 10 del descenso y no vamos a pasar apuros.
Es triste que en enero estemos pensando ya en junio, que se vaya a preparar el relevo en el banquillo, que vaya a volar el Chimy, que no haya otra meta que la permanencia, y espere usted. Que ni la cuentas acompañan, que La Famiglia va a estar más preocupada en su marketing que en lo deportivo donde apenas hay nada que rascar. No quedan alicientes, ahora nos viene un Celta que se juega la vida y lo peor de todo es que la propia afición empieza a desencantarse, a optar por el "pues bueno, pues vale, pues me alegro" que decía Ivà tras cada partido de los rojos. Qué pena... ¿El remedio?
Pues no vamos a ser tontos y vamos a tirar de Osasunil. Si a los demás les sirve a ver si el equipo se pone las pilas, cambia la cara y empieza a dar alegrías a los suyos. El descenso está muy lejos, esta temporada empieza a bajar la persiana y es momento de preparar el nuevo proyecto. Que cada partido sea una final hasta conseguir los 40 puntos y, una vez logrados, ver si se puede dar alguna alegría a la parroquia. Nosotros, con frío o calor, con fiebre, catarro, esguinces, cefaleas, dolor de muelas o la dolencia que nos afecte vamos a seguir chutándonos buenas dosis de Osasunil, porque lo llevamos en el corazón. A ver si nos hace efecto, pero del positivo...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!