Entrevista

Aridane: "He sido muy feliz en Osasuna"

Será un día tremendamente especial para el defensa que ha vestido la camiseta rojilla las últimas seis temporadas. Mañana le toca ser rival en El Sadar en un partido cargado de sentimientos contra los que son sus amigos

Aridane Hernández, con su hija, el día de su último partido con Osasuna el pasado mes de junio
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Aridane Hernández, con su hija, el día de su último partido con Osasuna el pasado mes de junio
Aridane Hernández, con su hija, el día de su último partido con Osasuna el pasado mes de junio

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Fernando Ciordia

Publicado el 14/12/2023 a las 05:00

En la tarde que Osasuna lograba el pase a la Conference League por derecho propio como séptimo clasificado, Aridane Hernández jugaba su último partido como rojillo. Lo veía venir, por eso las emociones estuvieron más que nunca a flor de piel. Fiesta por todo lo alto en El Sadar tras ganar al Girona y sentimientos interiores desbordados. Se cerraba la etapa de un portento físico que cayó de pie en el núcleo del vestuario y en las costumbres navarras. Con el paso del tiempo, se le recordará como pieza importante de aquel Osasuna que creció desde Segunda para marcar una época. Mañana pisará de nuevo El Sadar. Le toca defender la franja.

¿Ganas de volver?

Sí, muchas. He estado seis años y me han cogido cariño. Yo también a todos. Se dice que la gente del norte es más cerrada, pero a mí me han tratado como uno más. Soy medio navarro. Tengo muchos amigos allí. Va a ser un día muy especial.

¿Lo tenía en la cabeza desde que se sorteó el calendario?

Claro, lo miras. Luego le das normalidad, pero cuando va llegando el momento te vas ilusionando más. Es un partido más sí, con esos tres puntos en juego, pero he estado mucho tiempo en Osasuna y eso pesa. He sido muy feliz. Ahora estoy en otro sitio. Es un placer y un orgullo regresar a la que siempre fue mi casa.

¿Hay más mensajes en el móvil que de costumbre con sus antiguos compañeros?

No, no. La verdad es que ninguno. Además, no solemos casi hablar de fútbol. Solo a ver cómo estamos cada uno y tal. Hablamos de otras cosas.

Se forjaron relaciones personales porque mantiene contacto estrecho con ellos.

Tengo muy buenos amigos en ese vestuario. Y también fuera del fútbol en Pamplona. Seis años son muchos.

¿Con quién ha estado más cerca dentro del equipo para seguir siendo amigos?

Los navarros son tíos especiales. Tenemos un grupo con David García y esta gente, con nuestras mujeres. Si tenemos tres o cuatro días libres, quedamos. Incluso con Fran Mérida o De las Cuevas seguimos manteniendo esa relación. Entre nosotros hablamos más. Pero sé que al Chimy, Juan Cruz, al mismo Rubén Peña, Moi..., los nuevos de los últimos años, cualquier día puedo llamarles y me ayudan en lo que sea.

Le hemos visto en Tajonar viendo de cerca algún entrenamiento, en El Sadar... ¿Le sigue tirando mucho Osasuna?

Suelo subir a Pamplona porque tengo al nene que se ha quedado ahí estudiando y jugando al fútbol. Cada vez que tengo dos días libres, subo hacia arriba. Desde el centro de Madrid siempre hay buenas combinaciones para cualquier sitio.

Como si fuera su casa.

Es como si fuera una familia. Es un orgullo y un placer que te abran las puertas así. No ha pasado tanto tiempo de estar ahí, pero ahora vivo en otro sitio y que te traten como si fueras uno más, es de agradecer.

De cara al viernes cuando pise El Sadar... ¿es de emociones fuertes o es una persona fría?

Parezco duro, pero tengo mis pequeños sentimientos. Intentaré llevarlo de la mejor manera y si me emociono, bienvenido sea. Es bueno emocionarse con cosas bonitas.

¿Se marchó con la sensación de que la afición le había mostrado su cariño? ¿Se sintió valorado?

Sí. Hemos hecho grandes años. El osasunismo me ha cogido cariño. Pasarán los años y seguiré yendo a Pamplona en cualquier momento. La gente me seguirá recordando. Es bonito.

¿Qué cambió Aridane aquí desde su llegada del Cádiz hasta su salida al Rayo?

Vas aprendiendo cosas y madurando. Como la forma de actuar o llevar mejor las críticas. Ser fuerte ante un error y no venirte abajo. Han sido muchos años, éramos una familia y entre todos nos ayudábamos. En cualquier cosa o cualquier problema que pasaba, intentábamos apoyarnos entre nosotros. Así era como tenía que ser. Pamplona y Osasuna son una familia. Es lo que importa.

¿Cuáles son los momentos que serán difíciles de olvidar?

El año del ascenso fue increíble. Nos salió una gran temporada en Segunda. Y luego, la final de la Copa del Rey. Fue un hito en nuestras carreras. Es un recuerdo maravilloso que lo tendré para toda la vida. Se lo contaré a mis hijas cuando ya no me dedique al fútbol. No fue fácil que se desplazara semejante cantidad de aficionados a Sevilla. Estuvimos cerca. Nos quedamos en deuda. Fue como ganarla, pero como futbolistas se nos quedó la espina.

Su último partido fue contra el Girona en junio en El Sadar. ¿Era consciente aquel día?

Sí, porque cuando cumples contrato te suelen renovar unos meses antes. Era mi último partido y lo jugaba como si tuviera más años de contrato. Siempre que me he puesto la camiseta de Osasuna, he dado el cien por cien. Es verdad que unos días estaría más acertado y otros menos. Pero siempre lo he dado todo. Nunca me he dejado nada en la mochila. Es de lo que vive el osasunismo y toda Pamplona. El sacrificio y el compromiso también lo llevo en la sangre. Nunca han faltado.

Acabó la temporada y el club le hizo una oferta para renovar, aunque ya estaba cerrado el fichaje de Catena. ¿No le convenció la propuesta y la decisión de irse estaba tomada?

Es cierto que no me convenció y no llegamos a un acuerdo. No pasa nada. También digo que eran muchos años en Osasuna y quizá era el momento de salir. Es difícil estar tanto tiempo en un equipo al máximo nivel. Claro que da pena irse y durante estos años sonaban equipos y no quería saber nada, pero ahora el cambio es para bien. También quiero decir que me llevo súper bien con Braulio y con Cata. En parte, gracias a ellos estoy donde estoy.

¿Qué es lo que más se echa de menos en Madrid?

¡La chuleta! Echo de menos la carne. (Risas) En Pamplona se vive muy bien y se respira el fútbol. Madrid es la capital y tienes de todo a cualquier hora. Me voy acoplándome poco a poco a la vida de aquí, pero estoy muy contento. Mi familia también. Mis hijas lo mismo. Es otro proyecto.

¿Es muy diferente el Rayo a Osasuna?

Son clubes similares, son clubes humildes. No tienen grandes presupuestos. Los empleados y trabajadores son currantes. Hacen sentirse bien al jugador como en casa y que pueda rendir al máximo nivel. No hay egos, como pasa en Osasuna.

Comenzó jugando y últimamente no se le ha visto en el once titular. ¿Cómo se está viendo en la primera vuelta?

Empecé bien, pero tuve un problema en el costado de la espalda. Luego otra vez volví. La semana pasada estuve cargado con el sóleo. Ahora ya estoy bien y esperando la oportunidad. Me siento preparado para el momento que el míster decida.

¿Cambia mucho el método de Francisco sobre el de Jagoba?

En el Rayo, se lleva la filosofía de años anteriores, de sacar más la pelota y jugarla más. Quizá en Pamplona se juega más al balón largo. Pero tienen similitudes. Campos pequeños y equipos que se hacen fuertes ante sus aficionados. Que presionan un pase.

Son aficiones con personalidad.

Te dan un plus. Son de admirar. Las oyes cuando animan. Es de agradecer contar con una grada que no para durante el partido y en estos últimos minutos te ayudan.

¿Le gustaría con más ganas volver al equipo en Pamplona?

Es especial. Si me toca jugar lo disfrutaré y si no me toca también disfrutaré de El Sadar y de esa afición tan maravillosa que tiene. También de los compañeros. Por supuesto saldré a saludarlos y a charlar un poco con ellos.

¿Y si le toca marcar un gol?

Si marco un gol, no hay ninguna duda. No lo celebraré. Eso está claro.

¿Sigue mucho a Osasuna?

Les sigo, sí. Es verdad que el año pasado nos salió un gran año y que pusimos el listón alto. Pero Osasuna sigue su idea. Creo que Jagoba sabe lo que hace y va a salir adelante. Es una persona sencilla. Domina la cultura de Osasuna. No están teniendo los resultados que a principio de temporada querían, pero sin duda Osasuna estará a mitad de tabla para arriba.

¿Siente que el equipo ha dejado de ser fiable con ese bloque que destacaba sobre todo?

Han fichado gente nueva, gente que viene de otros equipos que tenían otra filosofía. Yo he estado seis años, pero los primeros meses me costó. Luego me adapté rápido. Hay que darle tiempo a los nuevos. Se adaptarán y cogerán cuanto antes la idea del míster. No tengo duda de que se acoplarán de la mejor manera.

Séptimos en Liga, finalistas de Copa... Es muy complejo repetir todo aquello.

Teníamos un grupo muy bueno. Tanto los que jugaban como los que no jugaban. Todos daban el mismo nivel. Es lo más importante. Si no juegas, que estés entrenando a full y que no bajes los brazos. Al final te va a tocar jugar y como no estés al nivel, ya le estás dando la razón al míster.

¿Consideramos a su amigo David García un fijo para la Eurocopa?

Yo creo sí, seguro. Se merece que le sigan llamando de la selección. Nadie le ha regalado nada. Se lo ha currado mucho desde muy abajo. El que trabaja así tarde o temprano le llega la recompensa y ahí lo tienes.

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