Cuando Braulio perdonó 8 millones de pesetas
En Castellón se recuerda el detalle que tuvo el director deportivo de Osasuna cuando dejó el equipo albinegro en 2001 como jugador


Publicado el 13/12/2023 a las 05:00
Braulio Vázquez asistía este martes 12 de diciembre al sorteo de Copa con la incertidumbre de conocer el primer rival de esta nueva aventura. El director deportivo siente especial ilusión por esta competición. Y ahora más por cruzarse con un equipo que está en su memoria.
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Jugó en el Castellón dos temporadas, en la 1999-00 y 2000-01. Era en Segunda B y marcó 10 goles. Por allí, todavía se le recuerda, como señala el Periódico Mediterráneo, “por ser uno de los pocos futbolistas que perdonó una buena suma de dinero para dejar Castalia con la idea de contar con los minutos que el técnico de entonces no le daba”.
El entonces presidente Toni Bonet aseguraba que se fue al Zamora perdonando 8 millones de pesetas (48.000 euros) de los de entonces del año 2001, “cuando ya venía de haber perdido dos millones por impagos del fútbol luso donde militó en el Farense”.
El gallego acabó su carrera deportiva en el Mérida y en Castellón se detalla que luego trabajó en una tienda de material deportivo en A Coruña. Era socio con su excompañero Miguel Filgueira del equipo albinegro.
El negocio no funcionó bien y perdió bastante dinero, cuentan, hasta que recaló de scouting en el Valencia de la mano de Fernando Gómez Colomer, con quien también coincidió en el Castellón. A partir de ahí inició una trayectoria ascendente ya conocida, para ser referencia en Primera en su parcela.
JUNTO A CASTILLEJO
En aquel periplo, Braulio coincidió con Santi Castillejo, auténtico goleador de aquella Segunda B y hoy técnico del Promesas. Allí nació su amistad. Otro de Tajonar, Pedro Arozarena, también jugó en el Castellón en la campaña 1990-91.
2004: trampolín a la final con Pablo García
Para llegar a una final, hay que superar numerosos obstáculos. En la pasada edición, Osasuna llegó a salir vivo de cuatro prórrogas. La primera, en esta misma eliminatoria contra el Nàstic de Tarragona. También en la anterior ocasión que se rozó el título hubo noches en las que se pendió de un hilo. Una fue en Castellón.
Era la primera ronda y los de Aguirre se clasificaron en la tanda de penaltis contra un rival de Segunda B, en 2004. El marcador no había registrado goles y se llegó a la suerte final (2-4). Castalia vio entonces a un Pablo García que no rebajó su fuerte carácter. Un vídeo que rescataba ayer la televisión autonómica como resumen de aquel cruce reflejaba la polémica con el uruguayo, que vio amarilla por un codazo y celebró su penalti con rabia.


“El equipo (Osasuna) bien. Todos menos él. Me ha parecido un jugador lamentable. No venía a ningún caso lo que ha hecho”, declaró un futbolista del Castellón. Pablo García no se mordía la lengua, cómo no: “Yo no me voy a quedar callado si insultan a mi madre todo el partido. Esto es parte del fútbol. Al que no le guste que se joda”.
Osasuna fue subcampeón entonces, mismo escalón al que llegó su rival hace 50 años.
Óscar Gil, el central de Peralta: “Será especial, el equipo de mi tierra”
Óscar Gil Osés disputaba hace ahora 17 años el Torneo Interescolar de Tajonar con el colegio de su pueblo, el Juan Bautista Irurzun de Peralta, para lograr el tercer puesto.
Nacido en el 14 de junio de 1995, el Athletic ya había echado el ojo a este prometedor futbolista del Azkoyen que en edad infantil hizo las maletas a Lezama.
Pasó después por todas las categorías: cadete, juvenil, Tercera, Segunda B y Segunda con el filial. Internacional con la sub 19, el salto no fue definitivo al primer equipo, donde debutó en un partido de Copa en Formentera en 2017 a las órdenes de Ziganda.
Gil ha hecho carrera desde entonces. Hoy es futbolista del rival que se medirá a Osasuna. El navarro no oculta sus ganas. “Es un partido muy especial siendo de la tierra”, declaraba ayer el central a los micrófonos del Castellón. “Sabíamos que el rival iba a ser de Primera. En este caso, Osasuna el año pasado fue finalista de la Copa, hace muchas cosas bien. Tenemos una buena oportunidad de demostrar que queremos hacer bien las cosas”, añadía. “El equipo está preparado para competir. Debemos aprovecharlo. Disfrutar y siempre compitiendo. Tengo muchas ganas de que llegue ese partido”.
El fútbol profesional lo conoce bien. El peraltés ha vestido las camisetas del Oviedo, Racing de Santander y Amorebieta, entre otros, para sumar 80 partidos en la división de plata.


En Castellón lleva dos campañas, coincidiendo con la creación de la Primera RFEF. La pasada totalizó 33 encuentros y en la presente lleva 11, aunque en las últimas cinco jornadas no ha sido alineado.
Hace unas semanas, Gil hablaba de sus sensaciones personales desde la llegada del neerlandés Dick Schreuder.
“He estado en proyectos muy buenos, pero veo una gran diferencia en lo que estamos viviendo este año. Es una forma diferente de jugar, y creo que eso nos hace especiales a nivel individual y colectivo. Los resultados son muy buenos, y está siendo un año especial”.