Entrenamiento
El bajón anímico de Iker Muñoz
Por razones deportivas, el canterano se derrumba tras el entrenamiento en Tajonar y quiere recuperar la confianza tras los dos últimos meses casi en blanco


Actualizado el 27/11/2023 a las 19:27
La imagen sobrecogió en Tajonar cuando finalizó el entrenamiento. No es habitual ver a un futbolista profesional derramar lágrimas sobre el césped en una jornada que se puede considerar rutinaria, pero se produjo un momento delicado para Iker Muñoz. El futbolista canterano de Osasuna se echó a llorar afectado por su situación anímica. ¿Las razones? Son estrictamente deportivas. Su papel en el equipo ha caído en picado en los dos últimos meses y el grado de sensibilidad es alto. Necesita recuperar confianza.
El entrenamiento había discurrido con aparente normalidad. Por un lado, los titulares habían realizado un trabajo de recuperación después de la dolorosa derrota en Villarreal. Había caras largas. Por otro, los suplentes habían completado el trabajo de un lunes cualquiera con un partidillo en un espacio reducido.
Allí estaba Iker Muñoz, que venía de jugar el domingo unos minutos después de saltar al verde en el 77. Era el regreso para el internacional sub 21. No se vestía de corto desde el 1 de octubre, cuando antes había sido un jugador con protagonismo en las alineaciones. Acabado el entrenamiento, Jagoba Arrasate se dirigió a él. En ese momento se derrumbó.
Ambos fueron caminando unos metros mientras el técnico le hablaba y le agarraba del hombro. Tras una breve charla, Arrasate se metió en el vestuario y el jugador se quedó unos minutos sentado en un banquillo mientras se desataba los nudos de las botas.