La extraordinaria normalidad de Tajonar
Las sesiones a puerta abierta de Osasuna, una excepción en el cerrojazo general de la Liga


Publicado el 18/11/2023 a las 05:00
En un fútbol cada vez más bunkerizado, hermético, medido y ultra procesado, Osasuna mantiene un hilo que le conecta con su masa social cuando el contexto aleja cada vez más esa relación de carne y hueso. La evolución social y las normas de la Liga, en sintonía con los clubes, han llevado el producto a su terreno pensando más en el plasma que en el contacto real. El club rojillo no es ajeno. La accesibilidad a los entrenamientos es un buen termómetro para medir ese piel con piel venido a menos.
Pues bien, Osasuna es el equipo que más abre sus sesiones al público, con una sola a puerta cerrada en la víspera del partido. Solo el Rayo Vallecano, que no cierra las puertas dos días semanales, se acerca al modus operandi que existe en Tajonar, tal y como enumeraba este viernes El Correo. Eso sí, tras la pandemia y como regla general, los asistentes deben permanecer en la grada.
El hecho, que puede parecer baladí, adquiere importancia al comprobar que el resto de equipos de Primera se han blindado por completo ante los medios de comunicación y los aficionados. Solo en ocasiones muy puntuales permiten presencia de seguidores y comunicadores en sus instalaciones.
Este fenómeno de buscar intimidad cogió fuerza a principios de siglo. “Nos gustaría romper la rutina. Estamos valorando hacer los entrenamientos a puerta cerrada . Necesitamos intimidad porque hay cosas que corregir y eso conviene hacerlo en voz alta”, dijo Jorge Valdano cuando entrenaba al Real Madrid tras el 0-3 de Osasuna en el Bernabéu.
La relación entre los equipos y los periodistas, en general, ha cambiado por completo restringiendo las comunicaciones. Los clubes se han ido cerrando a cal y canto, aunque es cierto que un buen número sí realiza conferencias de prensa con protagonistas a lo largo de la semana para nutrir la actualidad. En Osasuna se suprimieron por costumbre y se convocan en actos de renovaciones o fichajes, además de la previa de Jagoba Arrasate.
LA SENCILLEZ DE ARRASATE
El de Berriatua, que aboga por esta postura desde que llegó en 2018, siempre ha puesto en valor ese vínculo con el aficionado y ha demostrado una gran cercanía. También con la prensa. Esa sencillez le hace ser una figura respetada y querida. Anteriormente, Diego Martínez hacía las dos sesiones previas al partido a puerta cerrada.
En Osasuna, que históricamente ha tenido un clima muy favorable con su entorno, no se han puesto por costumbre pegas para el acceso a Tajonar. Una especie de feedback que aún sigue firme.
27 años de las prohibiciones de Zubillaga y Benítez
Fue una de las temporadas más convulsas y afectó a la vida diaria en Tajonar. Los rojillos nunca han entrenado a puerta cerrada de manera continuada, pero en la 96-97 sí hubo una especie de revolución. Con Rafa Benítez en el banquillo y Javier Zubillaga en la secretaría técnica (Juan Luis Irigaray era el presidente) se dictaron normas para acotar el trabajo que desarrollaban con normalidad los medios. Por ejemplo, restringir el paso a algunas zonas o instaurar la figura del “recepcionista” para filtrar las peticiones de entrevistas. Era otro fútbol, con una cercanía ahora impensable. Esas actitudes enrarecieron el ambiente en torno al equipo.
Así entrenan los equipos
Alavés. Se ejercita a puerta cerrada y abre sus sesiones una o dos veces por temporada.
Athletic. Solo 5 entrenamientos de los 68 que ha realizado esta temporada han sido a puerta a puerta.
Atlético. No permite aficionados ni medios, salvo en fechas extraordinarias.
Almería. Sesiones a puerta cerrada en el anexo, de propiedad municipal y con el paso restringido a aficionados.
Barcelona. Solo abre en contextos navideños y cobrando entrada.
Betis. Solo permite el acceso un día en Navidad.
Cádiz. Se ejercita a puerta cerrada en sus instalaciones. Dos veces al año sí convoca a colegios en su estadio para arropar al equipo.
Celta de Vigo. No abre las puertas en su ciudad deportiva.
Getafe. A puerta cerrada y más con la presencia de Bordalás, una persona muy metódica. El propio departamento de prensa cuenta con un tiempo limitado.
Girona. Entrenamientos sin público, salvo un par de días en Navidad o Semana Santa.
Granada. Trabajo a puerta cerrada a excepción de algún día en Navidad o puentes.
Las Palmas. Cerrado por norma general.
Mallorca. A puerta cerrada. Accesible dos veces al año, en Navidad y Semana Santa.
Osasuna. Todos los entrenamientos a puerta abierta, menos el día antes del partido.
Rayo Vallecano. Dos sesiones a la semana sin restricciones.
Real Madrid. Siempre cerrado. En Navidad, excepcionalmente, se habilita el acceso.
Real Sociedad. Casi todos los entrenamientos, el 95%, son sin medios ni aficionados. Algún lunes o martes
Sevilla. Sesiones a puerta cerrada. Una postura que cambia una vez al año en Navidad.
Valencia. Sin público desde hace años, salvo en Navidad puntualmente.
Villarreal. Cerrado, a excepción de fechas navideñas.
Elaborado por El Correo