Mediodía de terror en el Villamarín
La defensa rojilla se disfraza de conejo para celebrar Halloween


Actualizado el 29/10/2023 a las 16:53
No se puede ser más conejo. Bueno, sí. Si te llamas Roger Rabbit. Pero poco más. Hay que ser poco profesional para tirar al garete un partido que habías empatado, contra un equipo con ínfulas europeas, tras remontar un gol inicial encajado por estar pensando en el descanso y tras aguantar a un jugador que no sirve para el Real Madrid pero que si le tocas te amonestan. Hay que ser conejos.
Osasuna protagonizó en el estadio Benito Villamarín un mediodía de terror, de miedo, Halloween en estado puro. Ni truco ni trato, pero regalos a los locales por doquier. Del árbitro, que insisto, qué fácil es ser casero con Osasuna de visitante y valiente con los rojillos de locales, y también de los rojillos. No puedes regalar ni medio metro en esta categoría, en este deporte que tantos miles de euros reparte en forma de salario y que hace de los jugadores unos privilegiados que pueden comprar aceite de oliva en garrafas de cinco litros. Qué cruz, señor...
Todos los Santos adelantado, con el previo de la fiesta americana de la calabaza y las visitas por las casas para pillar dulces en una noche patrocinada por la Asociación Española de Dentistas Colegiados. De miedo. Porque duele mucho que tras el partido planteado, tras ver el equipo que tenemos, tras lograr empatar el marcador... que los que cobran se vuelvan a casita con cero puntos. Por un gol encajado en el descuento, a medio minuto del final, en un córner en contra que se defendió de aquella manera. En fin...
Jagoba cuenta con una plantilla llena de jugadorazos, con un once titular que puede ganar a cualquier equipo. Sólo tienen que creérselo. Porque lo mental les puede más que las piernas. Osasuna tiene un equipazo, para estar de largo entre los diez primeros, para dar muchos sustos, para ganar y vencer y convencer. En el momento en el que empiecen a saberlo, en el que sean conscientes de que es así, sonreiremos. Sólo pido que no sea muy tarde, porque el peligro de no despertar reside en que nos podemos meter en el hoyo y, de ahí, al infierno. Ahí sí que hay fantasmas, en la Segunda...
Una primera parte de control total, con el triángulo Monca-Torró. Moi secuestrando el balón, la posesión. Sin sufrir en defensa, aunque sin ocasiones de gol. Pero controlada, una primera entrega que se derramaba sin que ni locales ni los visitantes hubiesen opositado al gol, sin disparos, con los porteros inmaculados tanto de ropa como de guantes. Y un mal disparo de Guido se convierte en un pase a la derecha, Isco (luego hablaré un poco del chico este) mete un centro y William José, un exdelantero que no marcaba desde el penúltimo solteros contra casados, renace y mata a los nuestros. La zaga, bien. Dormida, pero bien. Ni dejó sacar del centro el avispado colegiado...
La segunda parte, como es lógico, obligaba a los nuestros a remontar. Jagoba metía a Raúl García de Haro y a Mojica y sentaba al Chimy y a Moncayola para tratar de jugar la carta del comodín del exjugador. A ver si el fichaje, que vio cómo le anulaban un gol la pasada jornada, mojaba en el que era su feudo. Y mojó. Pero otra vez se lo anularon... El caso es que Osasuna saltó a por el empate y lo merecía. Areso entraba por la derecha, Mojica por la izquierda, Aimar chutaba desde lejos aunque las intentonas llegaban sin miedo ni susto para Bravo.
Hasta que Catena enganchó una pista y envió el cuero donde sólo un Joker, un payaso que da miedo, puede correr. Y Rubén encaró y empató. A cinco minutos del final. Silenciando el Benito Villamarín, poniendo un empate que hacía justicia a lo propuesto por unos y otros, los locales echando de menos a Canales, Borja Iglesias y Fekir y los visitantes con ese equipazo que tienen. Pero las carajadas no suelen venir solas y Catena, tras el 1-1, a punto estuvo de hacerla en área propia en una jugada que se anuló por un fuera de juego justo.
Y llegó el descuento. Antes de la última jugada, ¿alguien sabe decirme cuándo ha nombrado la UNESCO Patrimonio de la Humanidad a Isco Alarcón? El jugador, que en Madrid hizo subir escandalosamente las acciones de Panini, bollycao va, bollycao viene, no sirve para jugar en el club del tito Florentino pero en el Betis debe de ser un semidios. Y no lo digo porque jornada sí y jornada también le nombren MVP, en esa suerte de chorradas que se marcan desde LaLiga de las Estrellitas intentando (sin lograrlo) hacer de este deporte un show admirable. Mejor no comentar lo que pienso al "respective", que decía el otro. El caso es que no se le puede tocar al jugador. Cada vez que uno de rojo se le aproximaba, falta. Y gracias si no te calzaba la tarjeta. ¿Y si lo ponen en una vitrina? Por comentar lo de que esto es un once contra once y todos son iguales, Ficticius y demás aparte.
El caso es que se concede un córner en el último minuto, tienes en la banda donde se va a sacar a un tal Abde (nosotros a otro tal Raúl García de Haro, así están las cosas y así se las hemos contado, que decía Sáenz de Buruaga). Pues nada. Como quien oye llover, la zaga rojilla mirando a las musarañas, Abde e Isco la lían en corto, un tuya mía propio de gente con mucho peligro. Y el centro-chut del marroquí lo mal despeja una zaga que se veía ya en la ducha, como en la primera parte y como en el 1-0. E Isco, el chico bollycao, el que no sirve para el Madrid, empalma. Catena roza, Sergio se tira, el cuero entra y San Seacabó...
Conejos en el Benito Villamarín. Poco profesionales, erráticos, una zaga que deja más dudas que el futuro del aceite de oliva (pongan en su lugar la gasolina si no les gusta, o la electricidad, o los alimentos, el calzado...). Poca seriedad y menos profesionalidad. Que nos hagan eso en Boscos a los chavales del Anaitasuna, pase, sobre todo porque ando yo en la defensa. ¿Pero a estos? ¡Qué son profesionales, oiga! No me vale ni media excusa. Han cagado con todo el equipo, se han caído sin paliativos, sin ambages, la han diñado como no debería hacerse y, lo peor de todo, es que ni son conscientes de ello. Porque habrán entrado al vestuario y ni media mala baba, como si lo estuviera viendo...
Ya se ha perdido un punto que había costado sudor y sangre conseguir, se había hecho el calabaza en defensa, dejando el truco, el trato y todos los caramelos para el chico este intocable y que tanto gusta de apretarse azúcar que le resbala por el coleto. Y lo mejor de todo es que ahora hay que recuperar en casa contra un tal Girona, a la sazón el Manchester City B. ¿Apuestas? A estas horas, tras el calentón por la conejada del Villamarín, con esta defensa que tiene menos tensión que el arco de un niño de 3 años, veo un triunfo gerundense más claro que la subida del IPC en noviembre. ¿O no?
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!