Pivotes

Iker Muñoz y Torró, una ecuación que suma

La fórmula inédita conjugó fútbol y presencia física

Iker Muñoz y Óliver Torres, en el partido Osasuna-Sevilla
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Iker Muñoz y Óliver Torres, en el partido Osasuna-Sevilla
Iker Muñoz y Óliver Torres, en el partido Osasuna-Sevilla

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Gorka Fiuza

Publicado el 24/09/2023 a las 05:00

Iker Muñoz, llamado a ser el relevo natural de Lucas Torró, volvió a ser el ancla de Osasuna incluso con el ‘6’ sobre el césped. Jagoba Arrasate dio cobijo a los dos en el once inicial por primera vez para disipar las posibles dudas. El nivel altísimo del canterano no le saca del once ni de ese rol por delante de la defensa. Torró, con estatus y una estructura física idónea ante el Sevilla, adelantó su posición. Una nueva fórmula. Son compatibles.

El de Villafranca, convertido en brújula a pasos agigantados, se ha ganado por derecho propio ese rol de director de orquesta. Inicia la salida de balón, mueve al equipo y también barre su zona sin la pelota. Ante el Sevilla volvió a mostrar sus capacidades.

Iker Muñoz llevaba jugando de inicio el mismo tiempo que acumulaba en el banquillo Lucas Torró, que descansó contra el Valencia y tampoco jugó ni contra el Barcelona ni en Getafe. Era el momento de Iker Muñoz, en una eclosión imparable que elevó con su primer gol en el Coliseum.

Pero el rival de este sábado exigía lo que ofrece Lucas Torró. Ese poderío físico ante un Sevilla con envergadura. Más todavía después de los tres goles encajados en Getafe de cabeza. Había un objetivo claro: hacerse fuerte en esa faceta. Y el de Cocentaina era pieza importante.

“ERA UN PARTIDO PARA LOS DOS”

“Entendíamos que era un partido para que jugaran los dos”, apuntó Jagoba Arrasate ante esa novedad. A Torró se le vio algo más adelantado que Iker Muñoz, emparejado con Aimar esa posición interior. Era punto de referencia del fútbol directo de Osasuna y también reforzó esa presencia sin balón. Ganó 9 de sus 13 duelos aéreos, uno de los más destacados, para estirar al equipo y siempre fue una amenaza en el balón parado. Acabó agotado por ese ida y vuelta que tuvo que hacer, un contexto diferente al que venía desarrollando. Arrasate fue moviendo piezas y quitó a Iker Muñoz para retrasar la posición de Torró.

Precisamente tuvo una de las ocasiones más claras de Osasuna con un disparo cruzado que se marchó por muy poco.

COMPETENCIA

Arrasate aseguró después que entendía que era el día propicio para que ambos aunaran fuerzas en la propuesta de Osasuna. “Otro día jugará Moi Gómez, Pablo Ibáñez, pronto tendremos a Monca...”. Lo cierto es que esa posición en la sala de máquinas está muy bien cubierta. “Iker tiene mejor salida de balón, por eso ha estado de ancla y con Lucas de volante puede amenazar la penúltima línea por alto como Budimir lo hace en la última. Además es un jugador que gana duelos. En el segundo tiempo han jugado más paralelos. Luego han terminado cansados”, describió el entrenador sobre la decisión.

Todo ello con Moncayola lesionado, Moi Gómez en el banquillo de inicio y Pablo Ibáñez sin minutos.

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