Cantera
Santi Castillejo: "¿Nos podemos equivocar? Sí, pero será por el bien de Osasuna"
El reto es mayúsculo. Suplir trece bajas en un mercado que ha alimentado las críticas sobre la política del filial por la llegada de dos futbolistas griegos (Michelis y Stamatakis). El técnico las acepta, pero lo tiene claro


Publicado el 23/07/2023 a las 06:00
Naturalidad es la palabra que más repite Santi Castillejo (Valtierra, 1971) durante la entrevista. El entrenador de Osasuna Promesas ha iniciado su sexta temporada en un filial rojillo que lo cogió en Tercera División. Ahora compite en Primera RFEF, la tercera categoría nacional. Éxito rotundo en lo deportivo, pero también a nivel de club. En los últimos 13 meses, seis futbolistas canteranos han estado con el primer equipo. ¿Cuál es el secreto? La naturalidad. La herramienta que usará también esta campaña que ha comenzado con críticas por el mercado de fichajes y la incorporación, sobre todo, de dos futbolistas griegos.
¿Cómo va la pretemporada?
Estamos intentando hacer un equipo. Sabemos que hay muchas bajas de la temporada pasada, hay mucha gente nueva y falta gente por venir. Si queremos competir en la categoría, crecer y que crezcan nuestros jugadores, necesitamos competir y ser lo que hemos sido hasta ahora: un equipo reconocible.
Hacer equipo. ¿En qué consiste?
La temporada pasada mantenemos el bloque del ascenso de la Segunda RFEF. Se fueron Aimar Oroz o Pablo Ibáñez, que eran muy importantes, pero eran dos. A partir de esa base crecimos fácil para Primera RFEF. Fue fácil incorporar dos-tres jugadores nuevos. Este año se han ido siete titulares indiscutibles y 13 en total. Es tiempo de coger automatismos ofensivos, defensivos y buscar ese don competitivo que tenemos y no queremos perder.
Un Promesas totalmente renovado. ¿Es más difícil para el entrenador o para los jugadores?
Para ellos es difícil porque es una nueva categoría muy exigente, sobre todo, para los jóvenes. Para el cuerpo técnico es un reto difícil y bonito. Tienes que hacer un equipo nuevo con jugadores de características diferentes. No queremos perder la esencia, pero el propio jugador le da matices al equipo. Por ejemplo, tenemos a cinco juveniles haciendo la pretemporada. Alguno me está sorprendiendo de forma positiva, pero hay que ir cocinando poco a poco. No podemos meterlos del tirón porque sería perjudicial para ellos.
Fueron 13 bajas. Cambio de ciclo. ¿Por qué?
Hay muchos motivos. Cuando se hacen las cosas bien los jugadores van para arriba. En 13 meses hemos metido a seis futbolistas en profesionalismo. Barbero se ha ido al Deportivo, Pau Martínez jugará en la Segunda División y Marc Llinares acaba de firmar por un equipo sueco que jugará en Europa. Dufur se marchó al Nástic... Son diez jugadores que estuvieron con nosotros y ahora están en el profesionalismo. Es normal que en un filial pasen estas cosas cuando se trabaja bien. Son chavales que buscan otras alternativas cuando ven que no suben al primer equipo. Es lícito.
El cambio va a ser tremendo.
Es brusco, pero hay que asumirlo con naturalidad. Siempre hemos mirado abajo a ver lo que hay. Hay jugadores que a medio-largo plazo tienen gran futuro pero que poco a poco hay que meterlos con naturalidad. Yo no voy a poner a un chaval de primeras para que se pegue el tortazo. Hay que ir cocinándolos y, si tienen que jugar, lo harán. Ocurrió la temporada pasada con Osambela. Era juvenil y entró en un centro del campo que era muy bueno. Fue titular muchos días. ¿Cómo se hizo? Con naturalidad. No se forzó nada. Lo mismo pasará con alguno si tiene que pasar.
¿Cuál es la política del Promesas?
Es muy clara. Crear jugadores para el primer equipo y ser competitivos. Pero no es una cosa o la otra, sino que al mismo tiempo. No entiendo que puedan subir al primer equipo si no somos competitivos en el Promesas. Y para ser competitivos necesitamos una serie de gente que puedan arropar a esos futuribles y les hagan crecer. Ha pasado toda la vida. Naturalidad. A lo mejor traemos gente de fuera que dentro de un año o dos están en el primer equipo y son grandes fichajes que le permiten ahorrar un dinero importante al club. Nos gustaría tener 24 navarros y canteranos, pero es imposible.
¿Cómo se busca ese equilibrio entre competición y formación?
Estamos en el fútbol profesional y nadie regala nada. Es una cuestión de tener la capacidad para jugar en esta categoría. Si no la tienes, de ninguna forma podrás jugar en Primera, que es donde está el primer equipo. Entendemos que el jugador que viene al Promesas tiene que tener posibilidades de promocionar. Lo dice Jagoba: “No son números, sino personas”. Nosotros no engañamos a nadie ni regalamos nada. Imagínate que pongo a Osambela dos partidos y lo bajo al Subiza. Eso no sirve de nada.
Ya comentó que Tajonar da lo que da por estructura y capacidad. Por eso hay que ir al mercado.
Para Osasuna Promesas es más difícil fichar que para otros equipos. Tienen que ser, si es posible, navarros, sub23, y con la capacidad de jugar en Primera RFEF. En Navarra somos 650 mil habitantes. Esto da lo que da. Es complicado y muy difícil para la dirección deportiva encontrar jugadores adecuados. Lo fácil y bonito sería que todos fueran de Tajonar. A mí, como entrenador y siendo egoísta, me interesa que sean de aquí y de Tajonar. Pero no es posible. De todas maneras la base del Promesas va a seguir siendo gente de Tajonar y de Navarra. Tenemos en la pretemporada a 20 chavales que cumplen eso. Todos tienen la posibilidad y oportunidad de quedarse. Dependerá de ellos.
Jugadores navarros y mantener la categoría. ¿Se pide demasiado?
Además de formar, que es lo principal y muy bonito, un entrenador tiene que seguir compitiendo y ganando. De lo contrario se dudaría de mí, del cuerpo técnico y de nuestro trabajo. Esto no deja de ser fútbol y resultados.


Y para competir se ha fichado, entre otros, a dos chicos griegos.
Ha coincidido que son dos jugadores extranjeros, pero Dimi (Stamatakis) lleva tiempo aquí. Puede sorprender que nunca hayamos tenido extranjeros y ahora haya dos griegos. Son futbolistas con un perfil muy positivo para el futuro. El club se ha movido bien. Si llegan al primer equipo y Osasuna se ahorra 5-6 millones en el mercado bienvenido sea.
¿Esperaban este revuelo?
Las críticas las asumo. Hay que estar preparado para cuando hablan mal del Promesas. También para recibir felicitaciones. En cierta manera es gente que se preocupa por el equipo y yo lo acepto. La crítica la asumo como algo normal. Tampoco ha sido para tanto, solo que ha podido chocar un poco. Tanto la dirección deportiva como yo mismo tomamos decisiones por el bien de Osasuna. ¿Nos podemos equivocar? Sí, pero será por el bien de Osasuna.
Pongamos un ejemplo. Con la llegada del meta Stamatakis parece que se prima la competición antes que la formación de jugadores como Pablo Valencia, Darío Ramos o Ander Ibáñez.
No. La pasada temporada nos quedamos muy cortos el primer equipo y nosotros. Tuvimos problemas. Debemos de tener tres porteros. Muchos días Jagoba sube a alguno y nosotros hemos tenido que tirar del Subiza y les dejamos en cuadro. Es una cosa logística. Stamatakis se veía como una buena oportunidad de mercado.
En Tajonar cuesta sacar porteros.
Y eso que históricamente Osasuna era un club de porteros. De hecho ya han salido, pero no están aquí como el caso de Álvaro Fernández o Ezkieta. Esto son rachas. Ahora estamos sacando centrocampistas buenísimos de perfiles diferentes. También un central (Herrando), un lateral (Diego), un extremo (Benito). Parece que falta el portero y el punta, las demarcaciones más específicas.
Justo.
Quizá la posición de delantero es la más complicada. Pasa en todas las canteras, incluso en la del Madrid o Barcelona.
Incluso es un puesto que necesitan reforzar tras la marcha de Barbero.
Buscamos un jugador que nos marque la diferencia arriba. Vamos a tener paciencia. No queremos fichar cosas que no sean mejores de lo que ya tenemos tanto en el Promesas o abajo. Lo que venga que sea bueno para el rendimiento y para el futuro. Por eso vamos al mercado con cautela. No queremos cerrar puertas a los nuestros. De hecho, de los futbolistas que han salido de aquí y que no jugaban de forma habitual ninguno está en la Primera RFEF. Si algún día abandona un futbolista Osasuna sin jugar en el Promesas y triunfa en Primera RFEF, Segunda o Primera tendré que asumir mi error. Aquí si tienes nivel vas a jugar.
Nos han malacostumbrado.
Este año sube Iker Muñoz y Herrando al primer equipo. Adama y Xabi Huarte están haciendo la pretemporada. Firmaba que todos los años fueran así. Moncayola, Aimar Oroz, Pablo Ibáñez... Es que el nivel es muy bueno. Han pasado y han competido bien. Cada día subir a Osasuna es más complicado porque es mejor equipo. Y aún así ahí están y lo hacen bien. Es para estar orgullosos.
No le queda eso de decirle a Jagoba: “Si hubiera seguido con esta hornada vaya equipo monto”.
Lo tengo asumido (risas). Imagina que Herrando o Muñoz están a caballo. A Diego o Benito no se le cede al fútbol profesional. Se renueva a Dufur o a Barbero, que llevaba siete años. Hubiéramos fichado a tres, pero creemos que tanto para ellos como para el club era lo mejor. Hay que ver ese paso con naturalidad, pero respeto las críticas. Nos podemos equivocar.
¿Qué hay en el Subiza o el División de Honor?
Hay chavales, pero hay que cocerlos un poco más lentos. Aimar y Jorge estuvieron cuatro años con nosotros. Otros como Moncayola dieron antes el salto. Lo que no podemos pensar es que ahora seis jugadores que no han pisado el césped natural en su vida solucionen el tema en la Primera RFEF. Sería perjudicial para el equipo y para ellos. ¿Haces cuatro resultados malos y esos ya no sirven? Estos cinco años anteriores se ha hecho todo con naturalidad y así seguiremos.
¿Cambia esta temporada el objetivo deportivo?
No. El objetivo es mantener la categoría. Competir en la Primera RFEF acerca mucho al jugador a Primera División. Se ha demostrado porque pasaban de estar con nosotros y, tras dos entrenamientos, ya competían con Jagoba. Eso está claro.
¿Y el objetivo del club?
El mismo también. Que salgan chavales para el primer equipo. Si Adama el año pasado hizo 20 partidos de lateral y este juega 35 estará más cerca de tener opciones de subir. Lo mismo con Xabi Huarte o el resto de chavales que puedan dar el salto. Los pasos que dio el año pasado Iker Muñoz no eran normales, fueron gigantes. Este año los tendrán que dar otros para que podamos competir.
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