La soledad de Osasuna
La tarde del 7 de junio supuso un freno en el estado de ánimo de todo el osasunismo


Publicado el 18/06/2023 a las 06:00
La tarde del 7 de junio supuso un freno en el estado de ánimo de todo el osasunismo. Ni 72 horas habían pasado de la especial celebración en El Sadar con jugadores y aficionados en un mismo cuerpo que redondeaba una temporada memorable.
Subidos todavía en esa ola de las emociones de La Cartuja, la clasificación a Europa venía a representar un premio ganado con justicia en el campo y que en un análisis más frío redoblaba su valor poniéndolo en la perspectiva que da el paso del tiempo. Hace menos de una década, Osasuna había estado al filo de la desaparición. Impensable llegar tan lejos en tan poco tiempo y además con un modelo tan reconocible.
Esa tarde reaparecían los nubarrones del pasado, aquellos que dejaron una deuda desbocada con la Hacienda foral de 52 millones que le hizo al club desprenderse del patrimonio; aquellos que vieron aflorar más agujeros fiscales que supusieron otros 7 millones; o aquellos que impiden la posibilidad de subvenciones e incentivos en materia fiscal.
El club había salvado varios match-ball en plena reconstrucción deportiva y económica. En el juzgado, esquivaba el trago de ser procesado mientras defendía su postura como víctima del “expolio”, palabra del Supremo. No le afectaba ningún castigo deportivo. Los hechos hablaban por sí solos dentro de un proceso que comenzó en febrero de 2015 con la denuncia de la directiva de Luis Sabalza por la desaparición de 2,4 millones. Precisamente, como va la UEFA: de frente contra los amaños y las irregularidades.
La herencia se ha reabierto como una herida que parecía tener varias capas de piel por encima. Osasuna está siendo investigado y puede quedarse sin la Conference. Decidirá en breve un organismo privado. Nadie sabe por dónde puede ir ni tendrá en cuenta que las condenas de aquellos escándalos recayeron en los exdirigentes. El club, que es realista, está preparado para lo que venga e intentará por todos los medios que su bola esté en el sorteo del 7 de agosto que se celebrará en Nyon (Suiza).
Hasta ahí podría considerarse el relato general de unos acontecimientos que tienen en vilo al osasunismo en espera de la resolución y al que se hace necesario explicarle unas circunstancias que están llamando la atención en el club rojillo.
MERINO Y NADIE MÁS
Osasuna se está viendo en solitario en todo este embrollo. Solo se ha oído una voz para pedir justicia fuera de la muga, la de Mikel Merino en una entrevista con una emisora de radio. La Federación Española no se ha pronunciado, tampoco en el plano interno. El club ha tratado de pedir comprensión y respaldo, aunque sea un mensaje de tranquilidad por las noticias del primer día, en ningún caso pedir favores. No ha encontrado colaboración, señalan con resignación. Con la Navarra tampoco ha habido conexión. LaLiga, dicen, sí está ayudando, aunque tampoco ha mostrado su apoyo públicamente.
Por otro lado, al club le está sorprendiendo la filtración de noticias que se produce en cuanto hay comunicaciones oficiales privadas. La última ocurrió el viernes. Poco después de que la UEFA le informara que este miércoles día 21 los inspectores le trasladarán las conclusiones de su informe, tras haberse ampliado el plazo, el contenido ya estaba circulando en un periódico deportivo de Barcelona.
La edición digital señalaba que “Osasuna tiene muy complicado jugar en Europa” por la implicación de los directivos de entonces. “Son tajantes y taxativos cuando hay directivos implicados en este tipo de actitudes”, decía el medio, aclarando que la UEFA es más laxa cuando se trata de jugadores de por medio. Es curioso que el Betis no se haya visto salpicado cuando el Supremo señalaba directamente a dos exfutbolistas.
¿PRECEDENTE PARA EL BARÇA?
Cuesta creer en las casualidades de un conflicto que comenzaba esa tarde del 7 de junio con la publicación de otro periódico catalán con la noticia de la investigación de la UEFA, antes de que llegara por los cauces oficiales, donde por cierto se adjuntaban cuatro recortes con las noticias de los amaños de 2014 y la sentencia. La teoría de la denuncia anónima sigue vigente en El Sadar. Difícil saber el origen.
Ese día ya se publicaba sin rodeos de ningún tipo que “el organismo europeo tiene decidido dejar fuera al Osasuna (sic) de Europa por una sentencia firme de amaño del Tribunal Supremo” y que ese precedente le daría vía libre al Barça para jugar la Champions, al no estar el proceso judicial del caso Negreira cerrado. Tardará unos años, así que lo de Osasuna le viene genial.
La semana que viene se irán resolviendo dudas. A partir del miércoles, trascenderá el informe de los inspectores que están elaborando. Luego se abrirá un periodo de alegaciones y decidirá el Comité de Apelación de la UEFA. ¿Lo leeremos desde Barcelona? ¿Quién no quiere a Osasuna?