Vera y Alexia, el último impulso de Osasuna
Las rojillas vivieron con el Alavés una derrota en El Sadar en 2019 y cuatro años después sueñan con el ascenso, este domingo en Cáceres


Publicado el 11/05/2023 a las 06:00
Contagian emoción al escucharlas. Porque estas dos rojillas están convencidas de que ya ha llegado la hora de Osasuna. De que es el momento. De que todo pasa por algo. La central cántabra Vera Martínez y la mediapunta vallisoletana Alexia Blanco, dos de los refuerzos de esta temporada, defendían la camiseta del Alavés cuando el 14 de abril de 2019 el equipo vitoriano perdió en El Sadar 2-1 ante 7.870 espectadores. La vida les ha llevado a poder lograr un ascenso con Osasuna, un objetivo que pueden conseguir este mismo domingo en Cáceres. Visualizarlo, pensar en ello, creer es lo que les ha llevado hasta aquí. Y no piensan dejarlo escapar.
Hace una tarde fresca en Tajonar este miércoles 11 de mayo. Las dos jugadoras han terminado el entrenamiento y explican cómo está el vestuario a pocos días de viajar a Extremadura en busca de un sueño. Y esta vez no es con el Alavés, es con Osasuna.
“Recuerdo lo intensamente que vivimos aquel día -en referencia a 2019-. Teníamos la ilusión de ascender, pero nos encontramos con Osasuna, que es un rival que siempre cuesta. Me parece mucho más bonito ascender con el equipo que me hizo perder aquella ilusión”, dice Alexia sonriendo.
“Las dos lo veíamos como el eterno rival. Íbamos por delante toda la temporada, pero siempre nos estuvieron pisando los talones, hasta que nos ganaron”, rememora Vera. “Todo pasa por algo”, coinciden. “Y aquí estamos cuatro años después, defendiendo esta camiseta y sus valores”.
EL HUECO DE MAI GARDE
Vera, titular en el centro de la zaga, ha cubierto la ausencia de Mai Garde, la mítica capitana que se retiró la pasada temporada. Su estreno en Osasuna está siendo brillante. “Todo ha ido muy bien tanto en la ciudad como en el vestuario, y además he contado con la confianza del cuerpo técnico y las compañeras. No puedo decir nada malo de este año, estoy muy contenta con esta temporada. Es un orgullo defender el hueco de alguien que dejó tanta huella en Osasuna y en el fútbol femenino, junto con su mítica compañera Josune”, admite Vera.
Más intermitente ha sido la presencia de Alexia en el once, aunque la extremo está feliz en Pamplona. “La ciudad me ha encantado. Me ha costado un poco más adaptarme al estilo de juego, el equipo ya estaba estructurado. Tenemos un bloque con mucha valentía y resiliencia. Estoy convencida de que vamos a subir a Primera”, precisa la mediapunta.
Resiliencia, algo que ha demostrado Osasuna. “La competencia de la liga nos ha dado más motivos para seguir luchando, además cada una teníamos fantasmas que batir, algo que nos ha dado aún más fuerza”, afirma Alexia.
“Es lo que define a Osasuna, esa lucha, esa garra, ese querer y soñar con el ascenso. Además, está todo muy igualado entre todos los equipos y eso hace que la liga sea bonita y eso es lo que nos ha mantenido vivas”, añade Vera.
La cántabra se ha hecho con un puesto en una defensa intachable. “Hemos construido un equipo muy sólido desde atrás y eso hace que llevemos 15 porterías a cero y queramos este domingo la 16. Arriba hay mucha rivalidad, y cuando las necesitamos cumplen con lo que se necesita, como se vio el otro día”, repasa Vera.
Menos minutos lleva Alexia. “Hay mucho nivel y competitividad y en distintos momentos del partido se nos necesita a todas”, coincide la pucelana, clave en el último encuentro en casa.
ASCENSO O PLAYOFF
Tres equipos han llegado a la última jornada con los mismos puntos, una situación que invitaría al nerviosismo, pero no en este vestuario. “Tenemos que vivirlo desde la calma. El objetivo, que es el playoff, está conseguido. Lo que pase este fin de semana no depende al 100% de nosotras y soy de las que piensa que, si está fuera de nuestro control, nos tenemos que centrar en lo que podemos manejar: ganar y quedar lo más alto posible para el posible playoff. Es inevitable hablarlo, pero veo al equipo tranquilo. En otros partidos, cuando hemos sabido los resultados de otros rivales, no nos ha favorecido. Es una presión extra y saber que todas vamos a jugar a la misma hora nos invita a centrarnos en nuestro trabajo. Hay dos oportunidades porque en el playoff ya dependeremos de nosotras mismas. Está en nuestras manos”, dice convencida Vera.
“Aparte el equipo está enfocado -interviene su compañera-. Basamos nuestra energía en la visualización. Después de tantos años mereciendo el ascenso, vamos a poner el foco en la ley de la atracción. Jugamos a la misma hora y tenemos una buena vibra, un presentimiento de que puede suceder ahí mismo”, apunta Alexia. “Yo veo al equipo muy convencido de que, si no es esta semana, será dentro de cuatro, pero de que sí, que va a ser nuestro. Estoy tranquila pero sé que sí”, insiste, con una sonrisa amplia.
DOS PERSONAS DIFERENTES
Son la noche y el día. Lo son en el campo, pero también fuera. Vera se define con detalle. “Soy una persona muy alegre, que afronta todo desde lo positivo, querer, soñar, dar la mejor versión de mí para conseguir todo lo que quiero en todos los ámbitos de la vida, soy empática. Terminé Integración Social y estoy estudiando Nutrición y Psicología. Siempre me ha gustado todo lo relacionado con el deporte y la salud, el control de la cabeza en el deporte me parece muy importante. Por eso quiero enfocarme en la psiconutrición. Soy muy ambiciosa, cuando quiero hago lo que sea por conseguirlo, por eso estoy aquí”, finaliza.
El reto para Alexia es igualar una definición tan precisa. “La supero -bromea-. Soy la pequeña de tres hermanos, hija de unos padres de familias muy humildes, lo que me da motivación para ser ambiciosa y luchar por todo lo que quiero. Crecí con un balón a todas horas. Siempre me he visualizado jugando en un buen equipo y llegar a la máxima categoría. Y después de una eterna lucha disfruto de un sueño -se emociona-. Soy disciplinada pero tengo mis locuras. Siempre me he sentido única, especial, he sido la rara, he estado solilla, a mi aire, soy una persona bastante independiente. Nunca he sido la mejor en nada pero sí buena en todo y eso forja mi humildad. Soy muy fuerte y valiente y buena compañera. Mi juego se basa en el corazón”, concluye Alexia.
Son compañeras de piso y, a pesar de que son tan diferentes como personas, se entienden y complementan al hablar. Las dos han dejado muchas cosas atrás para llegar hasta aquí. “La gente te pregunta por qué no sales, por qué te cuidas, por qué vas al gimnasio, por qué no bebes o fumas. Pero este sacrificio ha valido la pena”, sentencia Alexia. “Yo quiero acabar mi carrera sabiendo que lo he dado todo”, resalta Vera.
Las dos recuerdan el apoyo de sus familias, que tanto dejan de lado por estar con sus hijas. “Es difícil ser mujer y querer conseguir un sueño de hombre. Yo quería ser futbolista y me puse cabezona con ello”, precisa Alexia. “Cuando eres pequeña, te sientes diferente, y si no tienes el apoyo de la familia, muchas posiblemente abandonan. Ese apoyo es lo que te impulsa”, recalca Vera Martínez.
UN TATUAJE PARA TODAS
¿Qué harían si Osasuna logra el ascenso? ¿De qué son capaces? “Hemos pensado todas en hacernos el mismo tatuaje, aún no sabemos cuál”, revela Vera. “La cara de Kakun”, añade entre risas la vallisoletana. “Alexia va a ser la que nos tatúe”, continúa Vera.
Las familias van a arropar a sus jugadoras en Cáceres. “Queremos disfrutarlo. Cuando eso ocurra lo que tenga que ser será y lo haremos todas. También queremos celebrarlo con la gente de Pamplona como los chicos, sentirnos partícipes de este club y celebrarlo a lo grande todas nosotras”, prosigue la central.
“Un tatuaje cae, ¡estoy cumpliendo el sueño de una niña de calle, desde los 6 años! Es emocionante”, afirma sonriente Alexia. “¡Todas a una!”, sentencia Vera y las dos ríen.
Hay una persona de la que no se ha olvidado la cántabra en toda la temporada, su abuelo Alejandro, que falleció al principio del curso. Vera marcó en su debut, tras perderse el primer partido por este hecho, y se lo dedicó. Esta semana, el sentimiento de meter el gol del ascenso ha reaparecido en ella. “Estoy continuamente pensando en él y estoy convencida de que puedo marcar ese gol”, finaliza emocionada.