El poliedro Izco

Actualizado el 22/04/2023 a las 00:11
A los hombres con el tiempo los juzga la historia y sus actos. En el fútbol de hoy, cuando uno de sus dirigentes fallece, es como si lo hiciera un rey o un mandatario de épocas antiguas. Es entonces el momento de glosar su obra y sus hitos. En el caso de Pachi Izco es la suya una figura poliédrica, con la que cuesta hacer un retrato justo, porque sobre su persona, trayectoria y gestión hay tantas opiniones como facetas. Es el poliedro de Izco.
Porque deportivamente Pachi Izco presidió la edad dorada de Osasuna, escribió varios de los grandes hitos del siglo pasado de historia del club. La final de Copa, la entrada en la Champions, la UEFA, la comunión de la hinchada con un entrenador, Javier Aguirre, y con el equipo. El Izquismo, esa forma presidencialista de entender el club, con un dirigente de personalidad fuerte, mal enemigo para sus enemigos; tipo arrollador por momentos, de lágrima fácil y sensibilidad a flor de piel por otros, tuvo su otra cara más oscura. La del dirigente que presionó a las administraciones públicas y que contó con su aquiescencia para saldar las deudas con Hacienda en forma de recalificación patrimonial, y una administración irregular de bienes por la que Izco ya fue investigado, juzgado y sentenciado. Saldó sus cuentas con la Justicia, fue proscrito y condenado socialmente.
El Izco menos público y más desconocido, el que en los dos últimos años ha vivido arropado por su entorno, el Pachi padre, abuelo, amigo, era un tipo rocero, disfrutón, con unas creencias y valores que le han acompañado hasta el final de sus días.
Pachi Izco ya es parte poliédrica de la historia de ese ser gigante, indomable, cambiable, que pasa por encima de todo, de todos, que tiene memoria cortoplacista y es tan poliédrico como el propio Izco, que es el fútbol.