

Publicado el 14/04/2023 a las 23:25
Hace 79 años y un día que vio la luz de este planeta que nos estamos cargando poco a poco un mito del osasunismo, don Pedro Marí Zabalza. Exjugador rojillo y exentrenador, sabio como pocos y uno de esos grandes hombres que te cruzas por la vida y agradeces que se hayan metido en la senda de tu camino. Porque destila saber en esto del balompié como pocos entendidos... Por ello, muchísimas felicidades, míster.
Hay que repasar el funcionamiento de Tajonar. Hay que poner más material audiovisual y gráfico de etapas anteriores hasta que calen los mensajes que tienen que calar. Desde el "Osasuna nunca se rinde" hasta el córner de la cuadrilla, pasando por el juego directo de Michael Robinson y Samy Lee (directo al gol) o el toque de superclases como Miguel (padre) Merino. Hay que mantener esos incunables que florecen en la historia de nuestro centenario club. Y que se lo aprendan los actuales y futuros jugadores.
"Si nos confiamos somos muy malos". Esta máxima se cansó de decir por activa, pasiva, desiderativa e implementarla ("no se dice así", vale Mary Bombillas) el técnico cumpleañero en todos y cada uno de los choques que jugaba Osasuna, sobre todo los que disputaba lejos de Pamplona. Ese mantra se lo conocían todos y cada uno de los futbolistas e, incluso el Pintamonas Oroz hizo suyo el eslogan en más de una deliciosa tira (como todas las que hace).
Osasuna no puede bajar la tensión ni medio miligramo, o acaba pagándolo. Dos minutos de chispazo, dos minutos de desconexión, dos minutos de confianza en Vallecas se tradujeron en un autogol de Aridane quien, por meter, es capaz de meterla en propia, y otro chicharrazo de Isi del que no perdieron detalle ninguno de los cinco rojillos que lo rodeaban. Leñe, si sólo les faltó ir a celebrarlo con el de Cieza. Para un buen futbolista que sale de la localidad murciana...
Primer tiempo de errores, con un irreconocible Pablo Ibáñez al que le salió cruz en todas las que tiró al aire. Y eso que el choque era de ida y venida, pero la concentración a estos niveles es lo que tiene. Mejor ahora que en La Cartuja, ¿no? Bueno, pero el caso es que se dejó escapar la ocasión. Y no me refiero a la de llevar paquetes a la estación, no. La de sellar la permanencia y tirar de los Barbero, Aguilar y compañía hasta la Copa. Pero...
Si nos confiamos somos muy malos. Recuerdo con especial cariño mis tiempos en Track FM con Josetxo Romero y don Pedro Mari como comentaristas en las deliciosas tertulias que hacíamos con Álvaro Aicua y Danny Imízcoz, Patri y compañía. Y algo se pegó, por lo menos a mí. Si lo llego a saber les aviso a los Aimar y compañía, aunque no es mi papel hacerlo. Para eso están los del cuerpo técnico, aunque esta vez se les olvidó recordar lo de la confianza...
No llegaron a ser muy malos. Porque en la segunda parte, con dos en contra, casi se logra dar la vuelta. El perazo de Moi fue de los que espero que sí entre en las formaciones de Tajonar. Qué manera de recibir, orientar y disparar. Pim, pam, "tomalacasitos", que decía el de las botellas en el after valenciano. Es lo que tiene Levante, amigo Yevgueni, mucho lío por la zona.
No se pudo rescatar ni un empate. Otra vez el sinsabor de la derrota, la hiel del trabajo mal hecho, sin premio, con bajas notables para el siguiente choque doméstico, sin la permanencia asegurada, sin la portería a cero, sin Budimir mojando, sin... chán. Es lo que hay, cuando la mente está puesta en Sevilla, ir a Madrid es tontería...
Si alguien que llega a los 79 años dice algo, hay que obedecer y punto. Es lo que tiene la edad, que conforme sumas años de computan cursos de sabiduría. Y 79 palos en alguien que es Osasuna en estado puro son muchos palos. Así que oído barra, chavalería. Hay que ganar uno más y dejarse de zarandajas, hay que conseguir los puntos de la salvación, hay que vencer uno de los nueve que quedan, a poder ser ya el siguiente, y luego centrarse en lo otro. En los conciertos del 6 de mayo...
Ando mosca. Registrarse en la web rojilla para poder optar a una de las entradas de la final de la Copa del Rey como 'Soy Rojillo', rango que ostento, se está convirtiendo en una proeza imposible. Dos veces he realizado el proceso, DNIs incluidos. Y no me llega el correo para cerrar. ¿A que me quedo sin entrada? Y ya puestos, ¿en serio? A esta gente se la sopla que se juegue en Sevilla, por mor de las chanzas de los gerifaltes de la RFEF y sus chanchullos con la ciudad, el alcalde, los hosteleros o los que promueven La Cartuja. Que hay que llegar allí, oigan. Y pasar el día, que los refresquitos no son de a un euro. Y comer. Y dormir. Y volver. Y la entrada media "baja" de 120 lereles, que se vanagloriaba el club. ¿Baja? Lo menos que puede hacer el club y La Famiglia es estirarse y subvencionar la mitad del precio de los boletos, bien mediante CVC, bien mediante derramas de sobrecoste del campo o bien mediante los ocho kilos del cisne croata. Pero claro, eso ya es pedir mucho, ¿no? Que pague el vulgo, que para algo curra. Opio del pueblo dicen...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!