Osasuna
La respuesta del comité, en el césped
Nuevo error arbitral contra Osasuna en un penalti por mano de Yeremy Pino no señalado con 0-1


Publicado el 20/03/2023 a las 06:00
Una mano de Yeremy Pino no pitada como penalti con 0-1 en el marcador enfadó a Osasuna. Una decisión tomada en directo por el árbitro Muñiz Ruiz y en el VAR por Medié Jiménez. Se revisó la jugada pero no se señaló en un nuevo atropello a los intereses rojillos cuando se viven días de agitación con el estamento arbitral por las aclaraciones solicitadas por el club. Desde entonces ha sufrido dos arbitrajes que no han estado a la altura.
El Sadar ya venía mostrando su descontento por varias decisiones con falta de criterio. Lo que para Osasuna era amarilla, para el Villarreal era una advertencia. Significativo que ningún jugador visitante viera amarilla por perder tiempo cuando fue una constante en su comportamiento.
Ese arbitraje silencioso, que no saldrá en jugadas clave pero que marcan el juego, desgastó a los rojillos y a su afición. Aitor Fernández y Lucas Torró se marcharon al descanso muy enfadados con Muñiz Ruiz, quien se ganó la bronca de la afición. Todo ello después de que en Valencia Iglesias Villanueva sacara dos rojas -a Herrera y Aimar- que tuvo que rectificar el VAR y señalara un penalti riguroso.
La acción más conflictiva estaba a punto de llegar. Un balón peinado por el Chimy Ávila impactó en la mano de Yeremy Pino. Estaba separada del cuerpo y cortó la trayectoria de la pelota. Los jugadores de Osasuna reclamaron enseguida la infracción. El árbitro dejó seguir el juego y conversó con el VAR cuando la pelota se marchó a córner. Pidió calma. Se estaba revisando. La repetición no ofrecía dudas.
En un primer momento Muñiz Ruiz ordenó sacar el saque de esquina porque no era penalti, pero acto seguido volvió a pedir que se parara el juego. Hizo el gesto de que necesitaban verlo una vez más. Sorprendió que Osasuna intentara poner rápido el balón en plena polémica y cuando estaba en juego un penalti a favor. Finalmente no se decretó la pena máxima cuando ese tipo de manos sí se han considerado en multitud de ocasiones. Una falta de criterio alarmante porque ni los propios protagonistas saben si es mano o no. Una jugada en el minuto 52 que marcó el partido.
DESPUÉS DE LA CARTA DEL CLUB
La afición mostró después su descontento con gritos de “Competición manipulación”. Y tanto a Jagoba Arrasate como Kike Barja, protagonistas en la sala de prensa, expresaron su sorpresa por lo sucedido. Es el tercer partido seguido con polémica. Ante el Celta de Vigo se produjo esa línea mal trazada por el VAR para anular el gol de Abde, lo que provocó la carta de Osasuna al Comité Técnico de Árbitros, quien respondió con una carta vacía y arrogante por escrito y de forma más contundente sobre el césped a la vista de lo que pasó en Valencia el domingo en El Sadar.
