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Osasuna

La canción que nunca se rinde

Eneko Elósegui, pamplonés de 44 años, grabó un vídeo a unos niños de Uganda en un viaje solidario en 2017. Les enseñó a cantar “Osasuna nunca se rinde” y lo mandó a su entorno sin más interés. La bola de nieve es hoy enorme. Decenas de millones de visualizaciones. Se entona en multitud de colegios de España y Latioamérica

Ampliar Eneko Elósegui Unzué, a la izquierda, con los niños en Uganda cuando estuvo a comienzos de 2017
Eneko Elósegui Unzué, a la izquierda, con los niños en Uganda cuando estuvo a comienzos de 2017CEDIDA
Actualizado el 27/10/2022 a las 11:26
Eran tiempos duros en el osasunismo. Tiempos de la salvación agónica de Sabadell o del descenso tan prematuro tras haber subido con Martín. La afición entonaba una canción. Un hilo conductor con significado. “Osasuna, nunca se rinde”. Pura resistencia. Era enero de 2017 cuando el pamplonés Eneko Elósegui Unzué (44 años) se desplazó a Uganda en un viaje con una ONG como maestro y entrenador. Estuvo tres meses con dos proyectos: educación en un orfanato y fútbol. Rojillo de cuna, y fiel admirador de la leyenda de Campanas, había trabajado en el club cinco años en administración y de tutor de la residencia de jóvenes de fuera (Javi Martínez, Juan Pérez y Álvaro Fernández, entre otros).
En un mundo híperconectado que provoca situaciones que muchas generaciones de personas no entienden, el vídeo que hoy en día suma decenas de millones de visualizaciones en la red social TikTok (son incontables) nació de la forma más casual. “Eran niños sin recursos. Les propuse después de las clases cantar en español y bailar. Les enseñé la canción 'Osasuna nunca se rinde', pero también algunas más. Era una época en la que los rojillos estábamos mucho peor. No había que rendirse. Pensé en que si la aprendían bien, les grabaría el vídeo y les regalaría unas camisetas que había llevado de la Fundación Osasuna. Así fue. Aluciné que lo captaran tan rápido. Lo mandé por whatsapp a mis amigos, a amistades de Osasuna, a los chicos de la residencia... No tenía más intención. Algo gracioso. Me gustaba hacer vídeos en plan broma en el extranjero, como el programa Callejeros Viajeros”, señala Eneko Elósegui sobre el germen de este fenómeno viral de hoy.
Elósegui, en una clase con los niños huérfanos de Uganda
Elósegui, en una clase con los niños huérfanos de UgandaCedida
Aquella vez se llevó también una sorpresa, a menor escala. “Sabía que no mandaba una carta postal, pero creía que no saldría de mi círculo. El vídeo me llegaba de vuelta de algún conocido que ni siquiera sabía que era mío”. La noticia salió publicada en medios locales y en alguna tribuna deportiva digital nacional. Iba pasando de móvil en móvil. “El hecho de que sea corto, de diez segundos, atrapa más”.
NADA QUE VER CON OSASUNA
Volvió la calma. Unos años. Osasuna creció con el paso tiempo. Lógicamente, se dejó de escuchar en otro contexto. Es raro que se entone en El Sadar hoy. Lo habitual es oírla en muchos rincones del mundo. Es imparable. Pero ha perdido la esencia de entonces. Se canta sin saber por qué. El vídeo resurgió en TikTok y comenzó a sumar millones de reproducciones. De ahí se han creado más versiones derivadas que engordan este aluvión. No solo genera reproducciones. La canta el público juvenil. “Voy de granja escuela con 60 alumnos de 3º y 4º de Primaria. En Madrid. En el autobús suena ‘Osasuna nunca se rinde’ al unísono. Sin que nadie sea de Osasuna. No entiendo una mierda…”. 
Es un ejemplo de un tuit que escribió un profesor el martes. Se canta en clases y excursiones de colegios de toda España o en recesos en teatros. Una profesora de Extremadura grabó a sus alumnos en un autobús y desde el 7 de octubre suma 24 millones de reproducciones. También en Sudamérica, como dicen las redes. “Me ha escrito un amigo argentino de Córdoba. También una familia de Chile que conozco diciendo que sus hijos la cantan. Las profesoras preguntaban qué es eso”, dice Elósegui, que reconoce estar “sobrepasado”.
El profesor pamplonés estuvo tres meses en el país africano y grabó el vídeo sin intención de que se difundiera a semejante escala
El profesor pamplonés estuvo tres meses en el país africano y grabó el vídeo sin intención de que se difundiera a semejante escalaCEDIDA
Aunque Osasuna forme parte del núcleo de la canción, lo cierto es que la multitud de niños que la proclaman o hacen vídeos, no saben de qué se trata. Si es un equipo de fútbol o lo que sea. “Los chavales la cantan sin saber realmente qué cantan, no le encuentro explicación. A alguien se le ocurrió mandar el vídeo, un poco maqueado, y no para. Parecía que la gracia estaba hecha, pero esa mecha sigue encendida. No entiendo por qué hace tanta gracia tanto tiempo”.
Elósegui admite que apenas había oído hablar de TikTok y que se enteró de la primera noticia a través de este periódico. “Mi suegra me mandó la noticia. Pregunté y nadie sabía. Pero luego, gente más joven me lo explicó. Me llega todos los días algo”.
Hay una paradoja en esta historia a modo de reflexión. La tecnología ha permitido este volcán que en Uganda, y en concreto en el orfanato, no habrá podido llegar. La barrera del primer mundo con el tercer mundo. “Ellos se pensaban que yo había sido entrenador de Primera en Osasuna. No lo podían contrastar en Google. Como entender esto que ha pasado. No lo entenderían nunca. No tienen nada”, concluye.
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