La resaca rojilla
Los tres tenores de Osasuna


Publicado el 21/03/2022 a las 06:00
Reconocía en fechas recientes Arrasate que estaba siendo la temporada más complicada en cuanto a la gestión de vestuario. Llegó a tener a su disposición a 27 jugadores cuando, cada domingo, solo hay minutos para 16 como mucho. El temor al covid había hecho guardar precaución, pero a fin de cuentas esa sima entre su bloque selecto de cabecera y el resto, incluidos aquí pesos pesados, ha sido una constante.
Hay un papelón que ha sabido resolver con acierto el de Berriatua. Hablamos de la administración de la tripleta ofensiva, sin duda una de las mejores de los equipos de Primera que no pelean por estar en Europa. Al Chimy Ávila, a Ante Budimir y a Kike García ha sabido darles su sitio. La nómina imponía en verano. El argentino comenzaba de cero. El croata era el flamante fichaje millonario tras una sensacional segunda vuelta. Y el conquense llegaba igualmente con la mochila llena de goles. Tres delanteros incorporados en cada temporada y aprovechando los descensos de Huesca, Mallorca y Eibar. A Braulio no se le escapó ninguno.
La preguntaba flotaba, ¿cómo articularlos sin que nadie fuera menos que nadie? “Esto es como mis hijos. Tengo tres y debo saber gestionarlo. Estoy más con uno, luego con otro. Nos enfadamos, pero los tres son parte de la familia. Aquí pasa igual. Necesito lo mejor de los tres. Tengo clarísimo que si están enchufados, y ese es mi deber, el equipo saldrá ganando. Es una gran noticia. Donde algunos ven el problema, yo veo la solución”, declaraba Arrasate en agosto.
Un año da para dientes de sierra. Contar con más cartas en la baraja es una ventaja. Kike García comenzó jugando más, luego salió del once coincidiendo además con la fractura de la nariz. Budimir se pegó en blanco el primer tercio por una pubalgia. El Chimy tuvo su periodo de adaptación a la plenitud física mientras buscaba su espacio. Desde que los tres tenores están en condiciones, el técnico ha sabido incluirlos en el mismo engranaje, especialmente en ese sistema del 1-4-1-4-1 donde no chocan tanto arriba.
GOLES, PERO TAMBIÉN TRABAJO
Budimir (1.016 minutos) lleva tres goles que serían cinco de no haber sido anulados dos más contra el Granada y el Villarreal por inexistentes fueras de juego. Contra el Levante marcó, pero intervino en el primero (asistencia) y en el tercero (robo). Meritoria fue su actuación en Vallecas. No anotó, pero estuvo en todas. El Big Data le eleva en las acciones de presión a posiciones de altura. Por descontado, juego aéreo.
Chimy Ávila (1.254 minutos) transformó su quinta diana, de nuevo en banda derecha. Ha recobrado la felicidad emocional y futbolística. El cuerpo le da para ayudar en defensa, poner centros con las dos piernas y pisar al área de remate. Es pura dinamita. Está jugando en equipo.
Kike García (1.646 minutos) ha demostrado estar igual de enchufado cuando es titular o cuando sale del banco. Da pausa, sabe cuándo ir a morder y no le cuesta generar peligro. Contra el Levante tuvo dos claras ocasiones para realizar el sexto gol de la temporada. Su labor siempre va en beneficio de sus compañeros. Hasta hace nada, era el recuperador más efectivo de la Liga en la zona de tres cuartos de cancha. Un gladiador.
En el análisis, a un delantero de Osasuna no solo se le mide por los goles. El foco y el reconocimiento hay ponerlo además en ese desgaste que está por encima de las individualidades. Y para ello, un entrenador ha tenido que generar previamente ese hábitat de convivencia. Como en su familia.
Darko Brasanac, el volante diferente
No desborda talento, tampoco destaca por el gol ni por sus asistencias. Cualquiera de estas cualidades se pedirían a un futbolista de su posición en cualquier equipo. Arrasate le coloca de volante por detrás del delantero, en ese triángulo con Moncayola y Torró. Sin embargo, Darko Brasanac tiene más repertorio que todo eso, lo que le hace ser un jugador valioso para el juego que despliega Osasuna. Sus movimientos al espacio hacia adelante rompen a las defensas rivales y su presión incomoda. Está siempre en el partido, tácticamente un ojito derecho para el entrenador. Un pulmón que no parece acusar el cansancio. Contra el Levante firmó una arrancada que dio origen al 1-0 y marcó el tercero, gracias a un robo y una certera definición.
El Levante, el exequipo de Rubén
Los seguidores granotas se tirarían de los pelos viendo el partido del sábado. Un canterano suyo, Rubén García, volvía loca a toda la defensa y fue decisivo en el partido. En su momento, el club valenciano optó por apostar por otros jugadores pagando traspasos y salarios más elevados. Había destacado en el Sporting y después triunfó en Pamplona para llevar al equipo en Primera. Osasuna anduvo listo en una negociación en fechas clave para llevarse el pulso. Se ganó el amor del jugador al club, a la afición y a la ciudad y pagó una cantidad asumible viendo el rendimiento. ¿Se imaginan que hubiera pasado esto en Osasuna?
¿Moncayola interesa al Athletic?
La web TodoFichajes informaba este domingo que el Athletic tiene cerrado el fichaje de Moncayola. Pagaría la cláusula de 22 millones. La información es de dudosa credibilidad y más cuando el club confirmó que nadie del Athletic ha movido ficha. Sin embargo, habrá que esperar acontecimientos y ver el juego electoral ante la futura campaña por la presidencia de Ibaigane. Los comicios serán este verano y puede haber tres candidatos, según apuntan medios de Bilbao. La duda está en saber si alguno de ellos jugará la baza deportiva de poner en la mesa algún nombre atractivo. Jon Moncayola, para el Athletic, claro que lo puede ser.
Otro recital de Torró en el centro del campo
Son bastantes las actuaciones destacadas de Lucas Torró esta temporada. La del sábado, una más. ¿Qué deparará su futuro? A final de temporada, se verá su situación. Ofertas de equipos de mayores aspiraciones deportivas en la Liga le pueden llegar tranquilamente, sin descartar la Premier League. Su cláusula de rescisión es de 10 millones (una parte iría al Eintracht de Frankfurt). Aunque tiene dos años más de contrato, a Osasuna le gustaría renovarle mejorando su ficha y atándole con un nuevo contrato, pero sabe que de momento no es tarea sencilla. Toca seguir disfrutando de sus actuaciones. El verano dirá.
“Cremà del Levante en Pamplona (3-1)”
“Pocas horas antes de la noche de la Cremà, el Levante decidió prender fuego a sus opciones de acercarse a los puestos de salvación y minimizar su porcentaje de competir el próximo año en la élite del fútbol español. La derrota supuso un batacazo en toda regla, ya que la visita a El Sadar se postuló como un encuentro determinante ante la dificultad que adquiere el calendario granota después del parón”, comenzaba su crónica Rafa Esteve.
350
Partidos. Con la incógnita de saber si el club le ofrecerá o no la renovación (en los próximos días habrá reuniones entre Braulio y Arrasate para tomar decisiones), Oier llegó el sábado a una cifra redonda que impone. El capitán debutó allá por 2008. Pase lo que pase, será una leyenda de Osasuna.
Ruben García, 8,3
Balón al travesaño en la primera parte tras una magnífica jugada y asistencia tras un robo de pillo en el 2-0 en la segunda. Rubén García fue el mejor jugador de Osasuna, según la web Who Scored. Le siguieron Budimir (8,1), Darko (7,8) y Chimy (7,8).
“Espero no volver a tardar tres años en marcar en El Sadar”
Darko anotó su primer gol en el estadio rojillo. “Espero no volver a tardar tres años en marcar en El Sadar”, bromeaba en Instagram. “Gran victoria y trabajo de todos, a por la siguiente”. Es su tercera campaña en Osasuna. Tiene contrato hasta 2023.