Osasuna
Una colección de cromos de 1932 a 2022
El pamplonés Miki Bermejo expuso en El Sadar sus particulares tesoros en forma de cromos. El más antiguo data de 1932 y también hay de 1935 -antes de la Guerra Civil-. Quiere que el estadio rojillo sea un punto de encuentro para el aficionado


Publicado el 09/02/2022 a las 06:00
Quería buscar todo lo que hubiera de Osasuna antiguo en cualquier parte de España”. Con esa premisa Miki Bermejo (Pamplona, 1972) se puso manos a la obra para adquirir todos los cromos y material coleccionable relacionado con el equipo rojillo. Su pasión, como la de cualquier futbolero, comenzó de niño pero el crecimiento de sus hijos fue determinante para que su hobby se convierta en una afición casi profesional. “Recuerdo de pequeño cuando en el colegio llegaba la camioneta blanca para darnos los álbumes. Mi padre también me compraba los fines de semana. Los abríamos y pegábamos juntos con pegamento y medio. Eran de cartón. Se me quedó esa imagen grabada. Los hijos me volvieron a emocionar”.
El protagonista desconoce cuánto material tiene aunque reconoce que “andará por el millar”. El cromo más antiguo data de 1932 y hay otros curiosos de 1935, justo un año antes de la Guerra Civil. “Miden un centímetro. Son muy valiosos. Tengo uno de Enrique Martín Monreal del Mundial 82. No llegó a jugarlo, pero estuvo preseleccionado. Sale con la camiseta de Osasuna en El Sadar, pero el escudo es el preconstitucional. El del aguilucho”, expone el pamplonés que le da pena que se pierdan todo este tipo de tesoros. “He comprado a gente muy mayor. Te llega un sobre a casa y, por el tipo de letra del remitente, parecen personas muy mayores. Seguro que ni saben lo que tienen por casa. Muchas veces, por desconocimiento, se tira todo a la basura pero para mí son auténticos tesoros”, reconoce el navarro.


DE GONZÁLEZ A GONZÁLEZ
Bermejo expuso su colección el pasado domingo durante las jornadas de Rastrillo Rojillo que se celebran una vez al mes en El Sadar. La Federación de Peñas de Osasuna, con su presidente Benjamín Rekarte, ha impulsado un proyecto para convertir los bajos del estadio en un punto de encuentro. “En Pamplona no hay un sitio de exposición ni de intercambio de cromos. Antes había un bar en San Jorge y estaba también el Goxoki de la Rochapea. “Hay varios sitios, pero no un lugar concreto para pasar la mañana. Qué mejor sitio que en El Sadar, donde se puede aparcar fácil y hay dos bares con terraza. Vinieron nietos con sus abuelos y los mayores recordaban sus andanzas del pasado. Fue algo bonito. Quiero que la gente se anima a traer sus cosas para exponerlas, vender o intercambiar. Todo unido al osasunismo”, desea el pamplonés de 49 años.
En las cuatro horas de exposición también hubo tiempo para alguna anécdota. “Me encontré con el hijo de un jugador de los años 40. Un tal González. Se emocionó viendo a su padre en los cromos. Los niños también se pusieron a intercambiar. Es un ambiente maravilloso”, reconoce.
Más allá de todo el dinero invertido, Bermejo prefiere quedarse con las sensaciones que ha podido experimentar desde que empezó la colección: “El año pasado me dio un ataque y me puse muy en serio. Me hice con buenos tesoros. Hay una colección de pegar que sale en agosto y para diciembre suele estar acabada. Después, en enero, está la de Adrenalyn. Si quieres terminar la colección te dejas mucho dinero porque hay cromos especiales, balones de oro que vienen en revistas o cajas específicas. Me quedo con la experiencia de mis hijos. He compartido buenos ratos con ellos y me gusta verles las caras de ilusión por abrir los cromos y ordenarlos. Se aprende a respetar el pasado. Me acuerdo cuando tenía 10 años que era la época de Echeverría, Iriguíbel y Martín”. La misma alegría que dio al osasunismo el tridente de aquella época quiere transmitir Bermejo entre la afición rojilla.