XXXIX Torneo Interescolar
Tener más no es ganar
No hay un truco, receta o método científico que desvele cómo ganar el Interescolar. Se suele pensar que los colegios con más jugadores o con más facilidad para acceder a las instalaciones llegan más lejos en el torneo. Pero, ¿es realmente así?


Publicado el 29/12/2021 a las 06:00
Echando un vistazo a las páginas de este medio, si uno se detiene en las páginas con las fotos de los equipos integrantes del Interescolar, podrá observar la diferencia en el número de jugadores entre unos colegios y otros. Unos vienen holgados, con profundidad de banquillo. Otros, más en cuadro, con apenas uno o dos suplentes. En las fotos hay más diferencias que no se aprecian a simple vista. Hay jugadores que juegan en un club y otros que no han tocado un balón. Hay chavales que, a pesar de formar parte del equipo del colegio, no han conseguido ser seleccionados para jugar este Interescolar.
¿Parten con ventaja los equipos que disponen de más recursos como número de jugadores, disponibilidad de campo o mejor preparación? A priori, la respuesta es un sí rotundo. Fernando Garraza, entrenador de La Cruz de Allo se lamentaba de eso mismo en su partido contra Larraona el pasado domingo: “Es difícil competir con equipos de Pamplona porque tienen colegios muy grandes y nosotros tenemos lo que tenemos. Nosotros en el colegio de Allo somos 55 personas de primero a sexto”.
Sin embargo, Juen Jorge, entrenador del Larraona Claret, matiza esta afirmación basándose en su experiencia. “En mi caso, (los equipos con más recursos) no (llegan más lejos en el Interescolar), porque tenemos 5 jugadores que no han jugado a fútbol nunca”, explica. “Yo puedo entender que otros equipos, sí. Sí que es cierto que los colegios grandes como Larraona, Amigó, San Cernin o Jesuitinas tienen más recursos porque tienen más chavales donde elegir y pueden hacer una selección más exacta. Pero si hablo a nivel personal de Larraona, no. Tenemos varios jugadores que no han jugado a fútbol nunca”.
Que el campo de fútbol donde entrene el equipo sea del propio colegio no pasa a ser una ventaja de forma automática. Marcos Basterrechea, entrenador del Liceo Monjardín, relata que el colegio tiene campo de fútbol 8 y que entrenan ahí, pero no se han clasificado. Por su parte, Larraona no tiene campo -aunque disfruta de un convenio con el Iruña para usar sus instalaciones- y sí ha logrado el pase a dieciseisavos.
EL MÉTODO DE SELECCIÓN
Al tener que inscribir 14 jugadores, muchos colegios deben hacer una selección al contar con jugadores de más y dejar a varios chavales sin torneo. “En Liceo siempre procuramos coger a los jugadores que juegan en el equipo del colegio. Tenemos a 21 chavales y tenemos que escoger a 14, eso es una pega. Ser mucha gente tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, depende de cada colegio y situación”, aclara Basterrechea. En Larraona también optan por montar el equipo con la gente del colegio. “El equipo se hace con la gente del colegio. Generalmente, se les da prioridad a los de sexto y si quieren jugar, tienen prioridad aunque haya jugadores de quinto que jueguen a fútbol. En principio, si hay un jugador de sexto que quiere jugar aunque no juegue a fútbol, tiene prioridad”, explica Jorge.
Aunque la forma de seleccionar jugadores cambie de unos centros a otros buscando diferentes objetivos, el propósito es el mismo para todos. “Que disfruten, es una experiencia única que la van a tener una vez y tienen que disfrutar de esto”, aconseja el de Liceo. Y en Larraona, lo mismo: “Aquí disfrutan todos, y siempre quieren jugar más. Tampoco creas que preparamos el torneo al 100% como hacen otros colegios. Entrenas un par de semanas porque como entrenador te interesa saber qué jugadores tienes y cómo puede jugar el equipo pero no creas que entrenas para ganar. ¿Que ganas? Claro que quieres, pero bueno, venimos a pasar el rato”.