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Osasuna 1-1 Elche

Osasuna no intimida

Se fue apagando tras un inicio prometedor y al menos salvó un punto
​El Elche, que estaba sin entrenador, no se vio presionado por los rojillos y gozó de tres ocasiones claras

Ampliar Jon Moncayola despeja ante la presión de un jugador del Elche
Jon Moncayola despeja ante la presión de un jugador del ElcheJ.C. CORDOVILLA/URDIROZ
Actualizado el 30/11/2021 a las 07:41
Confluían todos los elementos. Un nuevo túnel de vestuarios motivador con una frase del malogrado David Beriáin (“Aquí honramos nuestro pasado”) y un San Fermín protector en una hornacina junto al banquillo. Con ello, no quedaba en el campo ningún resquicio de la nieve del domingo. Era la noche del estreno del césped híbrido, una alfombra que no se levanta. Llegaba un Elche que ha estado una semana sin entrenador inmerso en problemas. Arrasate prendía la mecha en la alineación dando entrada a Kike García y Budimir en ataque. ¿Y el resultado? Empate y gracias.
El Elche no fue tan inferior como marca la clasificación. Mandó en varias fases del juego y dispuso de grandes ocasiones. Pudo ganar tranquilamente. Con partidos como el de ayer, El Sadar se va despojando de esa etiqueta de fortín que siempre ha llevado aparejada. Este equipo no intimida. Le cuesta agitar su fútbol con revoluciones y en defensa sufre. Sigue encajando a balón parado. Ayer concedió demasiado. Tiene tarea Jagoba, al que no le apremia la tabla por los réditos a domicilio. La afición necesita alegrías también en casa. Los resultados suelen llegar cuando se coloca la primera piedra: enganchar con esa intensidad y presión, cualidades que escasean.
Arrasate debía encontrar una solución para paliar la ausencia de Torró, piedra angular de su esquema. Cambió el dibujo y apostó por el 4-4-2 de toda la vida con dos tanques de referencia, Budimir y Kike García. La consigna era evidente. Juego directo para abordar el área en pocos toques y centros por tierra, mar y aire. Osasuna fue un torrente ofensivo en el inicio. En estos primeros seis minutos, marcó un gol y pudo hacer otros dos. Pero cerró página y prácticamente se apagó con ese balón en largo a ninguna parte. Fue navegando entre intermitencias y sustos. Aguas revueltas. Sin imaginación en ataque para buscar el remate de sus puntas y sin jerarquía en el balance defensivo. Sin Torró, claro está.
El inicio había sido prometedor. La dupla se repartió las dos primeras ocasiones claras. Kike erró en franca posición de cabeza tras un servicio de Cote al mandar la pelota por encima del larguero. Budimir dio el siguiente aviso serio. El croata enganchó un remate que pegó en el larguero. En el día de su regreso a la titularidad, no estaba dispuesto a dejar escapar más trenes. Fidel cometió un penalti ingenuo por propinar un manotazo a Nacho Vidal y él mismo se encargó de lanzar desde los once metros. Su disparo con la izquierda fue ajustado a la red.
Osasuna rompía su sequía goleadora. Recuperaba sensaciones ante su gente con ese poderío en El Sadar que se resiste. El problema es que a esa excepcional arrancada no se le pudo dar continuidad. El Elche contaba con vida y se animó a ir al ataque viendo lo dividido que estaba su rival. Primer aviso. Pérdida de Cote en una de sus desatenciones y transición. Lucas Boyé remató y entre Oier y Herrera apagaron el fuego.
PROBLEMAS
Fidel empató pasado el cuarto de hora. Osasuna volvió a pisar el charco de los córners. La pelota fue al primer palo y por allí se elevó el centrocampista visitante, otro más que se anticipa así. El Elche pasó a tener la iniciativa. Sus posesiones eran cada vez más largas. Lucas Pérez se marchó con facilidad de Unai. Menos mal que Sergio Herrera salvó el mano a mano.
Kike Barja intentó animar el partido. Fue sin duda el más entonado. Sus ganas de desbordar, centrar y llegar al área eran de lo poco rescatable de un equipo con los plomos fundidos. Kike García y Budimir, los dos arriba, no pudieron encontrar su espacio. Rubén sigue sin chispa, lejos de situaciones de peligro. Y en este centro del campo sin creación, Moncayola y especialmente Oier estuvieron superados en la contención.
El Elche rozó el triunfo. Sin que Osasuna le mordiera en la presión, fue pisando suelo navarro. Lucas Boyé lanzó al palo en un remate cómodo a escasos metros de la portería en el minuto 55. Después fue Josan quien tuvo el 1-2. Otro centro de la izquierda se envenenó ante la pasividad de la defensa. Salvó Herrera a bocajarro el que era un gol cantado.
Arrasate quiso una vuelta de tuerca, pero quizá tarde. Torres y el Chimy saltaron en el 78. Manu Sánchez en el 86. Con todo y en una segunda parte pésima, Kike García dispuso de la oportunidad para ganar el partido. Era el minuto 90. Se le fue el control en el área y el disparo pegó en un defensa. Que Osasuna ganara ese partido jugando como jugó era mucho pedir.

Ficha técnica:
1 – Osasuna:
Sergio Herrera; Nacho Vidal, Unai García, David García, Cote; Kike Barja (Roberto Torres, m. 79), Moncayola, Oier (Darko, m. 63), Rubén García (Manu Sánchez, m. 87); Kike García, Budimir (Chimy Ávila, m. 79).
1 – Elche: Edgar; Palacios (Barragán, m. 85), Enzo Roco, Diego Glez., Mojica; Mascarell, Marcone (Dumbau, m. 60), Fidel (Josan, m. 60); Tete Morente, Lucas Pérez (Guti, m. 85), Lucas Boyé.
Goles: 1-0, m.7: Budimir. 1-1, m.19: Fidel.
Árbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos (Comité castellano leonés), asistido por Becerril Gómez y Santaúrsula Aguado. El colegiado leonés mostró amarilla a Fidel, Mascarell y Marcone por parte visitante.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de LaLiga Santander disputada en El Sadar ante 16.485 espectadores.

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