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Un rojillo en la grada tras 9 meses

Álvaro Castillo Márquez, aficionado andaluz de Osasuna, vivió una auténtica odisea para conseguir una de las 400 entradas para ver el partido contra el Tomares. Su insistencia tuvo premio y se convirtió en el primer rojillo en ver a su equipo en un estadio desde el 8 de marzo

Un rojillo en la grada tras 9 meses
Un rojillo en la grada tras 9 meses
Publicado el 16/12/2020 a las 06:00
Ayer, un rojillo pudo ver a Osasuna en vivo. No sucedía desde marzo por las restricciones de LaLiga. El afortunado fue Álvaro Castillo Márquez, que estuvo en La Cartuja. Este aficionado vivió una odisea para lograr una de las 400 entradas disponibles. Su insistencia tuvo premio. Lo consiguió después de una odisea que le llevó hasta el presidente del Tomares. Pidió ayuda en las redes sociales, llamó a las oficinas de El Sadar, al club andaluz y conocidos de esa zona. “Imposible, no lo vas a conseguir”, le dijo alguien del pueblo tras el café de la mañana. Todo sucedió ayer de manera frenética. Con su bufanda y bandera pudo animar desde la grada, algo que no sucedía desde el 8 de marzo. El Osasuna-Espanyol en El Sadar cerró las puertas al público.
Álvaro Castillo tiene 35 años, nació en Ronda y vive en Espartinas, un municipio de Sevilla que está a solo 10 kilómetros de Tomares. Cuando se conoció el rival en la Copa existía un confinamiento perimetral en la comunidad. Tocaba esperar para saber si podía ir al encuentro. Siempre que Osasuna visita Sevilla es un habitual apoyando al equipo.
Su historia como osasunista comenzó con una camiseta del Cuco Ziganda. “Un hermano de mi abuela emigró a Pamplona y un verano me trajeron la camiseta de Osasuna. Yo tenía 6 o 7 años. Es una camiseta de la marca Kappa. A raíz de eso me he ido comprando todas las camisetas”, recuerda Álvaro, que colecciona un buen puñado. Y su primera gran celebración se produjo con el ascenso en el año 2000.
HASTA LA PUERTA DEL PRESIDENTE DEL TOMARES
Con el paso del tiempo su sentimiento ha ido creciendo. Por eso no quería perderse la oportunidad de estar en La Cartuja. Se movilizó a más no poder. “He llamado a las oficinas de Osasuna, no sabían nada, porque ellos no gestionaban las entradas. También me he puesto en contacto con el Tomares a través de Instagram. Me han explicado que tenían 400. 300 las han repartido entre cuerpo técnico y jugadores y 100 eran para los socios más antiguos”, cuenta.
“Hola, Osasuna. Tras mover media provincia y el Aljarafe entero (contactos en Tomares, periodistas, club, etc...) sigo sin entrada para el partido de esta tarde! Sería lo suyo que hubiese al menos un rojillo en las gradas, ¿no? Haced vuestra magia, por favor”, reclamó en Twitter.
Pasaron las horas. No había suerte, así que buscó otras fórmulas. “Trabajo en una oficina de seguros y he hablado con dos clientes míos que son periodistas. Uno de un programa de Andalucía. Le pedía aunque fuera un pase de prensa. Ha llamado al presidente del Tomares y me ha pedido los datos”. ¡Había conseguido la entrada!
Quedaba tenenerla en su poder. Inmediatamente puso rumbo a las oficinas del Tomares para conseguirla. No podía esperar más. Allí estaba todo el pueblo retirando su entrada en las oficinas. Tuvo que hacer tres horas de cola y firmar una declaración responsable. Su búsqueda se había hecho viral en las redes sociales. Puso una imagen con el codiciado objetivo ante el aplauso generalizado.
OSASUNA, SIEMPRE PRESENTE EN ESPARTINA
Álvaro desprende un fuerte sentimiento rojillo con un marcado acento andaluz. Hasta tal punto que Osasuna está muy presente en Espartinas, donde reside. “Hacemos una porra en la peña. Somos 70 personas. Y los partidos elegidos son el del Betis, el del Sevilla y el de Osasuna”, comenta entre risas. Hoy podrá contar que pudo estar en la grada como rojillo. Un lujo en los tiempos que corren.
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