Banquillo
Nacho Ambriz pudo ser entrenador de Osasuna
Javier Aguirre confiesa que su antiguo ayudante recibió la oferta para sentarse en el banquillo tras su salida. Se lo impidió la reglamentación


Actualizado el 13/12/2020 a las 06:00
Emblema de la historia de Osasuna por sus éxitos, Javier Aguirre ha fichado por los Rayados de Monterrey. En una entrevista con Fox Sports, el técnico confesó que Nacho Ambriz, su ayudante en Osasuna, rozó aquí el banquillo.
“Ojalá pueda emigrar a España, a Europa, que se vaya de aquí. Yo creo que ya está listo, de hecho cuando yo estuve en Osasuna y fui al Atlético y le ofrecieron al equipo, pero no lo dejó LaLiga española porque no tenía tres años ahí, pero ya estaba hecho y hubiéramos tenido a dos mexicanos dirigiendo”, dijo Aguirre sobre un posible salto de Ambriz, entrenador del León, a Europa. “Estuve hablando con él estos días. Me ha impresionado gratamente. Seis años estuvo conmigo en Europa, es un técnico de pies a cabeza”.
El propio Ambriz confirmó el acercamiento de la junta directiva de entonces. Fue en dos ocasiones. En 2006 cuando se marchó Aguirre y en 2008 antes de renovar a Ziganda. “Me ofrecieron dos veces a Osasuna,“ admitió. “En la primera, Javier había firmado en Atlético de Madrid y me invitó a acompañarlo. Yo no veía bien que Javier se fuera y yo me quedara. Después se dio otro acercamiento, pero el problema era que yo no había dirigido dos años. No lo permitió LaLiga”.
El paso del tiempo esclarece la verdad de los acontecimientos. Fue en mayo de 2008 cuando ETB desveló la oferta a Ambriz y la imposibilidad de dirigir a Osasuna por este motivo. Este periódico reflejó la noticia y se puso en contacto con el presidente Patxi Izco para confirmarla o desmentirla.
“Tiran a toda la banda de palomas y alguna vez aciertan. ¿Qué quieres que te diga?”, declaró Izco a este medio en una versión alejada de lo que pasaba, como era costumbre. “No me quiero reír, pero me da risa. No tengo por qué decir nada. Ante tonterías de esa índole no tengo por qué decir nada. A palabras necias, oídos sordos”.
Ziganda empezó con el crédito por los suelos y a las pocas jornadas fue destituido por Camacho.