Osasuna 2-0 Celta
La solidez y presión de un Osasuna con pegada minimizaron al Celta
Roncaglia abrió el marcador con un gran lanzamiento lejano y Calleri se estrenó al sentenciar de cabeza


Actualizado el 05/10/2020 a las 07:14
Los estados de ánimo en el fútbol son tan cambiantes como en la vida misma. Osasuna venía de ser vulnerable en todos los sentidos contra el Levante. Había dado una imagen lastimosa al perder ese estilo tan reconocible que ha interiorizado el aficionado cuando ve jugar a su equipo. Arrasate fue el primero en dar el aviso a navegantes tras esa dura derrota en sus carnes, el “si nos confiamos somos muy malos” del siglo XXI. Si no juegas al límite estás perdido, recordó.
Es algo así como una cuestión filosófica para Osasuna, que en estos tiempos huérfanos de público en las gradas tiene que aprender a convivir con la soledad cuando sale a escena en El Sadar. La frase no sobraría en el túnel del vestuarios para clavarla en la mente antes de pisar el césped, a lo Anfield, pero por si acaso está el técnico, maestro de profesión, para sacarla a colación.
Jagoba había preparado toda la semana este partido que tan bien le salió este domingo contra el Celta, que por cierto había jugado el jueves contra el Barcelona. Tapar esas grietas con un fútbol consistente era su deseo. A veces, muchas, es un camino más efectivo que el fútbol efectista. Quería recuperar la mentalidad competitiva de su bloque y volver crecer. Lo consiguió. Tres puntos y sobre todo esa grata sensación de volver a ser a Osasuna en la presión. Un buen chute antes del parón.
Revolución en el once
Su reacción se materializó con el once titular, del que salieron seis jugadores de golpe. Solo sobrevivió en la defensa David García. Roncaglia se colocó en el lateral derecho y el argentino respondió con un gol de bandera, un centro afortunado para el 2-0 y una buena actuación como defensor.
Unai García regresó con buena nota para ganar la batalla a un Iago Aspas siempre difícil de parar que fue el único salvavidas de un Celta que no hizo cosquillas a partir de tres cuartos pese a la materia prima que tiene. Denis Suárez y Nolito estuvieron apagados.
Iñigo Pérez suplió a Juan Cruz en el costado izquierdo y el chantreano, que entiende como nadie el fútbol de Arrasate juegue donde juegue, ofreció buenos apoyos en ataque y pases profundos, sin sufrir de zaguero.
Torró estrenó igualmente titularidad. Se colocó esta vez en el doble pivote para demostrar que va ganando movilidad, despegado del estatismo posicional que le pedía el sistema con Diego Martínez en su primera etapa. Fue clave en el robo de balón, aparte de aportar poderío aéreo, señal de que está en la onda de Arrasate. Se emparejó con un Oier que se fue merendando al centro del campo del Celta con su anticipación y batalla de esos balones sin dueño que circulan. Y no solo eso. Si roba, asiste.
En la izquierda, la novedad fue Kike Barja, un futbolista nacido para jugar en El Sadar. Y arriba, se estrenó la dupla de tanques Calleri-Gallego. El argentino se lució con una movilidad sorprendente para los días que lleva y un juego de espaldas productivo. Encontró el premio merecido del gol, una prueba de su fe de pelear por todo y más, para seguir el camino que le ha marcado su compatriota el Chimy. Tiene ADN rojillo. Gallego se desgastó en la pelea dentro de ese contexto de juego directo. Y en zonas interiores, Rubén García trazó las vías para generar.
En definitiva no fue un Osasuna tan eléctrico como en otras ocasiones pero sí de aplastante solidez que frenó el juego combinativo celeste que no llegó a ninguna parte.
Presionando arriba
Salieron los rojillos a subirse a las barbas del Celta como pide su entrenador. De misiles consistió el inicio. Iñigo Pérez lanzó el primero en el minuto 2 con su cañón izquierdo desde un pico del área. No salió lejos de la escuadra. El siguiente, de Roncaglia, acabó siendo el 1-0 en el minuto 23. Desde la otra banda, le sirvió la pelota Barja y el de Chajarí soltó un zambombazo con la derecha desde 28 metros que se incrustó en la red.
Estaba siendo un Osasuna con buenas credenciales para competir. Era consistente. Si el Celta tenía el balón, no pasaba problemas. Sabía robarle e intentaba lanzar ataques, aunque sin esa pizca de velocidad propia.
Calleri se arrimó al gol al comenzar la segunda parte. Seguía el equipo pisando terreno gallego y tras un robo de Oier, el punta rojillo se abrió hueco y disparó al lateral de la red. No pasó mucho tiempo para su siguiente acercamiento, una buena maniobra tras un envío en largo que convirtió en un disparo que sacó el portero visitante. Entre tanto, y con el partido más abierto, el Celta lanzó un par de golpes tímidos. Un tiro inocente de Nolito y una acción de Aspas que acabó con el despeje de David.
Arrasate quiso frenar esa dinámica asociativa celeste. Saltó Moncayola para ayudar a Oier y Torró jugó más adelantado, con la misma potencia para presionar. Jony saltó a la banda izquierda. Osasuna ya no se dejó arañar para el resto de encuentro.
Calleri continuaba fuerte en la punta de ataque. Gozó de su tercera ocasión al aprovechar un centro templado de Oier que cabeceó fuera por poco tras ganar la posición al Murillo. La siguiente ya fue gol.
Ya es conocido que Osasuna no es un equipo que especule. El Celta se había venido abajo. Mandó la pelota Jony al área y tras no encontrar rematador, otra vez apareció por ahí Roncaglia para armar el disparo sin pensárselo dos veces. No fue el lanzamiento más ortodoxo pero se disfrazó de centro para que Calleri metiera la cabeza, ágil de reflejos, y anotara el tanto de la tranquilidad.
Los de Arrasate acabaron cómodos el partido. Rubén García, Iñigo Pérez y Jony conectaron al primer toque y Villar despejó. La tarea ya estaba hecha. Y la recompensa, en el bolsillo. Volvió un fuerte Osasuna.
2 – Osasuna: Sergio Herrera; Roncaglia, Unai García (Adrián m. 90), David García, Íñigo Pérez; Rubén García, Oier (Nacho Vidal m. 83), Torró, Kike Barja (Jony, m.64); Calleri, Enric Gallego (Moncayola, m.64)
0 – Celta: Villar; Mallo, Aidoo, Murillo, Olaza; Baeza (Mor, m.60), Okay, Tapia (Mina, m.73), Denis; Aspas, Nolito (Rodríguez, m.81).
Goles: Roncaglia 1-0 (m. 23), Calleri 2-0 (m.76).
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Comité vasco), asistido por Díaz Pérez Del Palomar y Nuñez Fernández. El colegiado vasco mostró amarilla Oier, Rubén García y David García por parte de Osasuna y a Tapia, Murillo y Miguel Rodríguez por parte del Celta.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada cinco de la Liga Santander disputado en el estadio de El Sadar.
