Osasuna 0-0 Getafe

Osasuna y Getafe protagonizan un duelo de disputas y presión

Los rojillos disfrutaron de las mejores aproximaciones en la segunda mitad y siguen sumando puntos

Jaime Mata y Facundo Roncaglia, en el partido de este domingo en El Sadar.
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Jaime Mata y Facundo Roncaglia, en el partido de este domingo en El Sadar.Efe
Jaime Mata y Facundo Roncaglia, en el partido de este domingo en El Sadar.

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Imágenes más destacadas del encuentro correspondiente a la Jornada 34 de LaLiga Santander disputado en el estadio de El Sadar.
Imágenes más destacadas del encuentro correspondiente a la Jornada 34 de LaLiga Santander disputado en el estadio de El Sadar. /

Fernando Ciordia

Actualizado el 06/07/2020 a las 10:13

Osasuna y Getafe cumplieron con una partitura lógica. Se trata de dos revelaciones de la Liga, equipos de autor que defienden cada batalla por pequeña que sea. Intensidad plena en bloque. Uno es más abierto, el otro más cerrado. Ninguno pudo con el otro, como en la ida, si bien esta vez los rojillos pudieron ser acreedores de más cuando en la segunda parte encontraron alguna rendija por la que pasar. Están salvados pero siguen con el cuchillo compitiendo. Hubo aluvión de faltas (39) y amarillas (9) dentro de un contexto de nobleza en el que no lució la calidad y sí la exigencia por evitar el error que diera al traste con todo.


A Osasuna el punto le consolida en esa zona templada suya. Se estaba hablando ya por Pamplona de Europa, pero con más ilusión que realidad. Que hayan pasado diez años para volver a ganar tres partidos seguidos en Primera es una señal de la dificultad que entraña una meta mayor para un equipo habituado a sufrir. La Champions es lograr una permanencia así.


Los de Arrasate tuvieron sus momentos ante este Getafe de hierro. Salieron bien, como si no se notaran los ocho cambios de un partido a otro. Apretaron alto y con profundidad, sobre todo por la banda izquierda donde se colocó Cardona. El catalán fue el mejor del comienzo. Protagonizó una primera incursión que culminó Kike Barja con la jugada anulada y se le vio tremendamente activo. Las cámaras le volvieron a enfocar pero para su desgracia, puesto que en el minuto 8 tuvo que dejar el partido por una lesión en el muslo.


El Getafe se sacudió ese gobierno navarro a partir del cuarto de hora y ahí, el partido entró en su dimensión más lógica. Fueron dos equipos con la defensa adelantada que no dejaron brillar a los ataques. Era difícil romperse. Se jugó en poco terreno. Disputas y más disputas. Partido de ajedrez. Presión sin cuartel de unos a otros. Esto también es fútbol. Pocos fallos, menos florituras. Osasuna estaba bien protegido por dentro con Oier, Iñigo y Darko. Aridane, excelente, y Navas se manejaban en las anticipaciones. También pese a ver amarilla. Mata y Molina no entraban en juego. Acabó la primera parte sin oportunidades.

A los rojillos les penalizó no contar con un delantero referencia en el área, pero siempre buscaron ese gol tras el descanso con acciones en pocos toques verticales y el dinamismo de Adrián y Arnaiz. El Getafe parecía haber dado un paso atrás pero sin romperse, muy en su estilo. En ataque, a Sergio Herrera no le inquietó. Cucurella tiró del carro, pero solo.


Dentro de este rigor táctico se vieron algunas llegadas como la asistencia de tacón de Adrián a Barja que acabó con un disparo fuera o el remate de cabeza de Oier a la salida de un córner. Para ocasión clara la que dispuso el de Noáin después de una viva triangulación que por fin encontró el espacio. Mérito fue de Darko, que desde la media punta cuajó un gran partido con sus movimientos siempre por sorpresa. El gen competitivo lo tiene de serie. Inició esa acción y tras asociarse con Arnaiz, centró para el remate de Barja, que con la oposición de Nyom lanzó forzado desde el área pequeña para la parada con el pie de Soria.


Arrasate contaba con una baza que la afición esperaba. Sacó a falta de 25 minutos a Rubén García y Torres en busca de ese abrelatas que moviera de su sitio al Getafe. Quería el rock and roll, su estilo de cabecera. Pero el movimiento no tuvo el efecto esperado. Les costó entrar en un choque tan trabado y de tanto juego de pierna dura.


Aun así quedaría el momento que pudo cambiarlo todo. Minuto 82. Una jugada tonta finalizó con un gol en propia puerta del central del Getafe Chema. Se anuló por un milimétrico fuera de juego en el pase de Mérida a Arnaiz. En su intento de despejar desde lejos, el azulón lanzó la pelota hacia su portería mientras se hizo un silencio todavía mayor en El Sadar. En la trayectoria, fue cogiendo dirección y pasó por encima de Soria a la red. Melero consultó con el VAR. Posición ilegal por los pelos.


Osasuna acabaría apretando arriba, sin especular. Su último acercamiento lo firmó Rubén García con un disparo tras otra buena asociación entre Darko, que estaba en todos los lados, y Arnaiz.

 

 

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