BALANCE ECONÓMICO
Osasuna estima un beneficio superior al esperado que alivie la crisis
Osasuna proyecta un saldo positivo de 5,2 millones sin contar el efecto del covid-19


Actualizado el 14/05/2020 a las 09:02
No va a salir mal parado Osasuna de los efectos del covid-19 respecto a otros clubes. Hay varias razones que lo explican. Sus ingresos durante la temporada están siendo superiores a los presupuestados, está parando el gasto y su dependencia de las taquillas, abonos o mercadotecnia no es tan elevada como suceden en casos ajenos.
El club toma como fundamental de este planteamiento el informe de auditoría de los estados intermedios, a 31 de diciembre de 2019, elaborada por Loyola Auditores. La principal conclusión es que en esa fecha el beneficio era de 3,1 millones, justo la cantidad programada para todo el ejercicio. Esto supondría llegar como mínimo a los 5,2 en junio, sin tener en cuenta los efectos del covid-19 que lógicamente pueden afectar por lo que resta de competición.
Más ingresos
Osasuna señala que ha habido un mayor ingreso en los derechos de televisión (casi 3 millones más) y en los ingresos por abonos y entradas (500.000 euros más). “Estas cifras, de haber podido acabar la temporada sin la aparición de la pandemia, hubiesen llevado el beneficio final a un mínimo de 5,2 millones según las últimas estimaciones”, explica el club aclarando que “las consecuencias de la crisis sanitaria añaden un grado de incertidumbre sobre los ingresos previstos que, a día de hoy, resulta difícil de cuantificar”. El club continúa trabajando en varios escenarios económicos.
Si no vuelve el fútbol
Es el peor final posible. El club estima que dejaría de ingresar unos 15 millones. Sin embargo, con el beneficio ya logrado (5,2) y las medidas de reducción salarial acordadas con jugadores y trabajadores (4,5), podría ser capaz de cerrar el ejercicio con unas pérdidas de entre 3 y 3,5 millones.
Habría que sumar para ello un frenazo en los gastos. Se han congelado aquellas iniciativas nuevas que suponían ejecutar el gasto en estos meses y se están reduciendo gastos ordinarios “hasta donde es posible”. Asimismo, la propia falta de actividad ha conllevado la reducción automática del gasto de la competición tanto en el primer equipo y filiales.
“Es decir, las medidas de reducción salarial, los recortes de gastos y otras medidas aplicadas, así como el beneficio acumulado en el ejercicio, permitirían absorber el 80% del enorme impacto de no poder concluir LaLiga, pero aun así no podrían evitar un escenario de pérdidas”, explica Osasuna.
Si vuelve el fútbol
Hay diferentes escenarios si se disputan las once jornadas que restan debido a lo variables que pueden ser los ingresos por televisión. El resultado podría oscilar entre unas pérdidas de 1 millón (pérdida calculada del 15% de los ingresos televisivos por la hostelería) y casi 5 millones de beneficio (suponiendo el 100% de los ingresos de televisión).
“Pero resulta imposible determinar también si LaLiga puede disputarse solo parcialmente en las once jornadas que quedan. Como los socios pueden comprender, la horquilla en la que se mueve el club debido a la gran incertidumbre económica es muy amplia y por tanto aconseja la máxima prudencia en la gestión de los recursos, al menos hasta que alguno de estos escenarios sea fiable”, apunta el club.
La deuda sube
Según el informe de auditoría, la cifra neta de negocio del club se elevó, hasta el 31 de diciembre, a 27,5 millones y el patrimonio neto ha pasado de 21 millones en junio de 2019 a 22,5 en diciembre.
En cuanto a la deuda neta, la que mide lo que debe el club menos lo que le deben, ha pasado de 17 a 26,6 millones. “Este notable incremento se debe fundamentalmente a dos factores”, aclara Osasuna. “Por un lado se incluye una parte de los fondos dispuestos para la reforma del estadio, que incrementan la deuda neta; y por otra parte las inversiones para la confección de la plantilla”.
En la auditoría a 31 de diciembre se recogen como ingresos únicamente el 50% de los derechos de televisión, por lo que ese gasto va al capítulo de deuda hasta que llega el ingreso que lo compensa. La situación ya se ha regularizado en una parte en este 2020 y continuará hasta el verano, especialmente si se reanuda la competición.
Tesorería
El club está trabajando en el aplazamiento de pagos importantes de estos meses para trasladarlos a la próxima temporada, “donde es previsible que los flujos de entradas y salidas de dinero retomen una cierta normalidad o, al menos, el escenario tenga menos incertidumbre que el actual”.
Al margen de que la temporada pueda cerrarse con beneficio, “es evidente que estos meses, hasta que se reanuden los pagos por televisión, la tesorería se va a ver tensionada”. La auditoría refleja la existencia en tesorería de 1,2 millones frente a los 5 de junio de 2019. “Por este motivo es necesario reordenar el calendario de pagos, en la medida de lo posible, para tener previsto un escenario en el que los ingresos no puedan retomarse hasta la próxima campaña. El objetivo es que el club esté preparado para el peor de los escenarios que se pueden dar, incluso aunque se hayan reanudado ya los entrenamientos y esté previsto que la competición pueda reiniciarse en el mes de junio”.
En cuanto a las obras de reforma del estadio de El Sadar, asegura Osasuna, no se espera que la situación actual tenga ningún tipo de afección. “De momento, el club ha dispuesto de aproximadamente el 50% del crédito de 16 millones de euros autorizados por la Asamblea General. En los próximos meses, conforme vaya avanzando la obra, se irán disponiendo de las cantidades restantes”, sostiene.
El gasto asumido para reformar las gradas de Lateral y Norte, y la cubierta de la Tribuna Alta no suponen desembolsos durante los próximos meses ya que se pactó el pago aplazado con la constructora. “El comportamiento esperado en este sentido en cuanto a la deuda neta es que se vaya reduciendo durante la temporada hasta volver a niveles similares a los de la auditoría de junio de 2019 (entonces era de 17 millones) y se le añadan, como ya se comentó en la Asamblea que autorizó el endeudamiento, los 16 millones de la obra”, explican en la entidad.
Al hilo de las obras, ya han comenzado los trabajos para construir las nuevas escaleras, más seguras que las anteriores.