OSASUNA 2-1 DEPORTIVO
Quique González, el regreso comedido
El exrojillo no celebró su gol y el departamento de comunicación impidió que hablara en zona mixta


Publicado el 13/04/2019 a las 21:52
Apenas estuvo una temporada en Osasuna, pero Quique González dejó huella en la afición rojilla. Incluso los registros no acompañaron al ariete vallisoletano, con cuatro goles en Segunda y uno en Copa del Rey en sus 44 apariciones. A pesar de ello su entrega, esfuerzo y trabajo fueron reconocidos por El Sadar. "En Osasuna valoran más cosas que los goles", afirmó durante la semana el delantero. El único momento que pudo hablar, ya que el gabinete de comunicación "no concedía entrevistas".
Tras el tradicional pasamanos, donde abrazó uno por uno a los jugadores de Osasuna, Quique González se puso el mono de trabajo y fue una pesadilla para la defensa navarra, sobre todo, para Aridane. En una posición más centrada que cuando jugó a las órdenes de Diego Martínez, el ariete apenas tardó nueve minutos en ver puerta. Superó por bajo a Rubén Martínez con la pierna zurda, tras finalizar un pase interior de Bergantiños. Enseguida sus compañeros fueron a abrazarle, pero el deportivista levantó los brazos en señal de perdón a escasos metros de Graderío Sur.
Al igual que su equipo, Quique González bajó las prestaciones con los dos tantos de Osasuna, pero nunca dejó de incordiar. Incluso, en la falta que acaba con gol de Rubén García, se tiró al suelo en el último momento para hacer ver al árbitro que le había empujado algún jugador rojillo. El colegiado no picó. Ya en la segunda mitad, se echó a banda izquierda, a banda derecha, y se asoció bien con otro delantero como Christian Santos. Jugó todo el encuentro, pero acabó pasando desapercibido.
Al finalizar el partido, volvió a saludar a sus excompañeros de Osasuna antes de retirarse a vestuarios. En zona mixta atendió a un nutrido grupo de periodistas gallegos, tanto de prensa escrita como de televisión y radio. Era el protagonista, incluso para los medios navarros que intentaron cogerle alguna valoración sobre su regreso a El Sadar. "No puedo hablar, preguntarle a Rafa", afirmó Quique González. Tras los partidos, el gabinete de comunicación de Osasuna permite entrevistar a todos los jugadores, pero el Deportivo optó por dejar hablar apenas a dos o tres y elegidos por el club. Una actuación del club gallego de equipo grande, que esta temporada vive en sus propias carnes el infierno de Segunda.