Rubén García: "Todos queremos jugar en Primera, pero la felicidad la tengo en Osasuna"
El centrocampista rojillo señala que el jugador que más le ha sorprendido del equipo ha sido Oier y explica por qué vino a Osasuna y no regresó al Sporting


Actualizado el 30/01/2019 a las 20:12
Rubén García es un jugador feliz en Osasuna. Hay quien apunta que su nivel sea para jugar en una categoría superior y lo cierto es que el club ha recibido el interés de algunos equipos en este mercado de invierno. Sin embargo, el valenciano valora lo cómodo que está en Pamplona. Así lo ha expresa en una entrevista al programa “Camino al Cielo” del espacio “Fondo Segunda”.
“Todos queremos jugar en Primera, pero la felicidad va mucho más allá de ello. Ahora mismo soy muy feliz en Osasuna. Mis expectativas están puestas aquí, estoy centrado en este año y no pensar mucho más allá”, ha señalado Rubén García, que ha explicado cómo se han gestionado los malos momentos en el equipo al inicio de temporada. “Hay un grupo muy unido que desde el primer día se notaba. Eso iba ligado al míster. No había ninguna duda ni se ceó un ambiente raro al cuerpo técnico, todo lo contrario. Pese a los resultados siempre se intentó crear buen ambiente y generar buenas sensaciones. Cuando el equipo no va bien se tiende siempre a crear esa incertidumbre en el club. Pero desde el director deportivo al presidente, Osasuna es un club muy sano. En otros clubes igual se mete más presión cuando no se cumplen las expectativas. En este caso se mantuvo la calma y tuvimos la mente muy fría. Eso hace que valoremos donde estamos y lo que nos queda por conseguir”.
El Sadar está siendo especial para Rubén García. “Es una sensación, un sentimiento. Ya sé el por qué. Es inconfundible. Entras en El Sadar y la gente empieza a animar. Lo notamos. Es una afición que te hace dar un plus de motivación e intensidad. En El Sadar se está viendo no solo a nivel de resultados sino de sensaciones cómo afrontamos los partidos”.
El mediapunta reconoce que se encuentra en un momento dulce. Lleva ocho asistencias de gol. “No todo es jugar en la elite o en Primera División. Te encuentras feliz, bien físicamente, con la confianza del entrenador y de los compañeros. Estoy entrando en esa dinámica de la cual no quiero salir. Es la del futbolista que juega todos los minutos, que se siente cómodo en cada situación. La estoy encontrando aquí en Osasuna. Estoy muy feliz y se me nota. En el campo me siento con confianza y liberado. Eso para un jugador es primordial”.
Tiene clara cuál es su posición en el campo. Sus cualidades van más allá de las ofensivas. “Cada vez voy encontrando más mi sitio, sin duda de media punta detrás del delantero. Pero no solo el perfil de último pase o ofensivo, también tengo la capacidad de poder ayudar a los medios centros o cubrir posiciones de los extremos. Me encuentro muy cómodo ahí. Está más cerca de la portería y tengo más capacidad de recibir entre líneas, girarme, participar mucho más que en banda. Físicamente también me gusta el contacto y la lucha. Cuando juegas entre líneas siempre tienes más capacidad de chocar con el central y disputar con los medios centros. En el equipo me dicen que me gusta meter el culo (riendo)”.
¿Por qué no regresó al Sporting? La labor del club rojillo fue clave. “Estaba muy contento en Gijón. Cuando acabé la temporada volví al Levante. En ningún momento se me puso pegas por seguir pero a priori no iba a ser importante y mi contrato acababa en un año. En ese momento entraron los equipos. Osasuna estaba muy pendiente y hubo contacto también por parte del Sporting. Le tenía cariño. Ya tomé la decisión con el Levante y ahí entró Osasuna, que fue el único en ese momento que estuvo al pie del cañón. Fue el que más pendiente estuvo. Cuando esa situación se da, notas un cariño. Valoro más que te valoren como jugador que la situación económica. Siendo conformista, podía decir estoy en el Sporting y me gustaría volver. Pero valoré mucho la insistencia de Osasuna y que me valoraran así como jugador. Busqué este reto y no puedo decir otra cosa: he acertado y estoy muy contento y feliz”.
Al ser preguntado por el jugador que más le ha soprendido de la plantilla, lo tiene clarísimo. “En mi equipo me ha sorprendido mucho Oier. No lo había tenido nunca como compañero. Más allá de que sea un tío con mucha garra y mucho oficio, en el día a día se nota que tiene muy buenas condiciones a nivel táctico, transmite mucho al equipo. La figura del capitán es importante. A nivel técnico también me ha sorprendido. A priori este tipo de jugador parece que va a tener menos calidad, pero Oier me ha sorprendido”.