ALMERÍA 0-1 OSASUNA
A lo Diego Martínez


Actualizado el 26/01/2019 a las 18:35
Osasuna cambió su registro, porque nunca vas a poder jugar como tú quieras y más en fuera de casa, y le salió bien. Era el tema estrella durante la semana. ¿Por qué se ganan los partidos de casa, jugando con un estilo muy determinado, y a domicilio cuesta bastante más? Es indudable que el valiente estilo de Jagoba Arrasate es menos costoso aplicarlo en El Sadar, por todo el contexto que rodea a estos partidos, la predisposición emocional de los jugadores, las reservas que se toman los rivales, el conocimiento del campo... Hay condicionantes que explican este cambio de casa a fuera, aunque también es cierto que seguramente el equipo llevaba menos puntos fuera de lo que indicaba su juego y viceversa, puesto que en Pamplona algunas victorias han pendido de un hilo, todo hay que decirlo.
En cualquier caso en Almería algo cambió para que llegara esa victoria, que supone dar golpe en la mesa en la pelea por el ascenso. Fue una primera parte reconocible con esa presión alegre y dos ocasiones claras de gol. El panorama cambió en la segunda, cuando el Almería, un buen Almería por cierto, se fue hacia arriba con cambios ofensivos incluidos. Que Osasuna supiera adaptarse a las circunstancias era la clave. No sentirse desorientado por no tener el control del fútbol que quiere, sino poner en acción un plan alternativo. El equipo se ordenó mejor, no perdió el sitio y se hizo fuerte a nivel defensivo.
Arrasate también lo debió de ver así. Tiene a todos enchufados. Maneja las situaciones. Sacó por ejemplo a dos jugadores inéditos la pasada jornada. Brandon, un guerrero para desquiciar a las defensas rivales y también rematar, porque lanzó al palo y marcó el gol, y Perea después, un futbolista de poderío físico para la media punta que dio un aire diferente. Hay muchos caminos para lograr el éxito. El técnico rojillo tiene un librillo muy evidente que en El Sadar y también fuera, por qué no, le han dado resultado. Sin embargo, cuando aparece la señal de dirección prohibida, hay que jugar a otra cosa. Ser prácticos y tener oficio. Arriesgar menos. ¿Recuerdan cómo se jugaba con Diego Martínez? Pues así, con ese pulso en cuanto a la disciplina, se jugó en la fase crucial del partido de Almería. Es una forma tan válida como cualquier otra. Gusta más lo primero al osasunismo, la emoción de presionar, ser vertical, centrar y rematar, pero por encima de todo gusta ganar. Este Osasuna está adquiriendo ese gen. Por cierto, siguiente jornada Osasuna-Granada. Arrasate-Diego Martínez. Viene curva.