Beñat Barberena echa raíces en el Beti Kozkor
Sonríe después de firmar un doblete con el equipo de su pueblo, Lekunberri, y celebrar la primera victoria de la temporada con un vestuario muy familiar


Publicado el 30/09/2025 a las 05:00
A Beñat Barberena Zubillaga (Lekunberri, 1997) se le cambia la cara al hablar del vestuario del Beti Kozkor, el equipo de su pueblo. “El otro día en el once titular éramos ocho de Lekunberri, dos de Leitza y uno de Pamplona. Eso es una gozada. Las victorias se celebran mucho más, porque nos importa, y en las derrotas también estamos más unidos. Se multiplica todo”, confiesa el delantero navarro. Es uno de los protagonistas de la jornada al firmar un doblete en la victoria por 4-1 contra el Txantrea. “El primer partido en Artajona fue malo, pero después contra el Cirbonero y el Pamplona, que empatamos, estuvimos mejor y pudimos hasta ganar. Jugábamos bien, pero los resultados no acompañaban del todo. Hablamos en el vestuario de confiar y seguir igual. Llegó el premio”, desvela el goleador.
A sus 28 años, Barberena es uno de los capitanes del vestuario junto a Hodei Buldáin, Orgi Soroa y Xabier Echarri. “Después de una temporada en la Mutilvera me llamó Rodri para volver al Beti Kozkor y regresé porque estaban los de mi cuadrilla, que ahora los cuatro somos los capitanes. Me gusta esa labor, pero no soy el único. Cada uno tiene como sus funciones: uno está más pendiente del banquillo y otro en el campo”, argumenta el ‘10’. Su vuelta coincidió con las mejores temporadas del club de Lekunberri.
Así llegaron las tres fases de ascenso consecutivas: “Hubiera sido un sueño, pero no se pudo dar. El primer año quedamos cuartos y jugamos contra un segundo. Nos tocó el Mallorca B. Era complicado. Después, en el año de la pandemia, llegamos a la final en Merkatondoa contra la Mutilvera de Pablo Ibáñez. El año siguiente fue el más duro. Nos valía el empate en casa ante el Ardoi y perdimos. Nos fastidió mucho porque lo veíamos cerca”.
En esos gloriosos años, Barberena compartía vestuario y posición con otro delantero llamado Romeo Blaise. Una dupla ofensiva que dio muchas alegrías en El Plazaola, pero se rompió cuando el camerunés dejó el fútbol para entrenar al equipo Regional. El destino les volvió a unir de una forma especial: “Nuestro estilo es de juego directo. A mí me va muy bien porque me gusta ir a las disputas. También hace mucho que nuestro portero, Hodei Buldáin, saca con mucha potencia. Cuando estaba con Romeo en la delatera él iba a la disputa y yo a las caídas. Ahora disputo yo los balones aéreos. Somos de centro y remate”, argumenta el navarro.
Ese cambio de chip se produjo en marzo del año pasado cuando el exjugador camerunés cogió las riendas del primer equipo de Lekunberri: “Al principio era raro tener a Romeo de entrenador, pero cada uno tiene que poner su parte. Él es más mayor de edad y desde el vestuario teníamos claro de que podía encajar. Él estaba en el Regional y nos preguntaron a los jugadores qué tal lo veíamos. Dijimos que sí. Eso tiene una desventaja porque igual no lo tratas como entrenador por la confianza que hay, pero también tiene su parte positiva porque puedes hablar con él y para transmitir cosas es mucho mejor. Romeo confía mucho en los que jugábamos con él. Ahora somos los capitanes y tenemos una relación cercana”.
Barberena espera que la victoria ante el Txantrea le sirve para encadenar resultados positivos y alejarse de la zona peligrosa de la clasificación. “La categoría es difícil porque hay equipos como el Subiza, Izarra, San Juan, Huarte, Valle de Egüés, Ardoi... Pensaba que igual estaríamos separados los de arriba y los de abajo, pero cualquiera te compite de tú a tú. Quizá el Izarra se puede escapar o la Peña Sport, que ha empezado muy bien, pero nosotros vamos a dar guerra. Tenemos plantilla para no sufrir y los jóvenes se están haciendo un hueco en el once”, afirma el delantero del Beti Kozkor.
Precisamente un hecho que le llena a Barberena es tener un vestuario con gente de la casa: “La base es buena. Antes éramos los cuatro que ahora somos los capitanes y había más mezcla. Ahora la mayoría somos de Lekunberri y eso quiere decir que hay buena cantera. Yo soy el más mayor y tengo 28 años. Se están haciendo bien las cosas”, concluye.
Beñat Barberena Zubillaga nació en Lekunberri el 10 de abril de 1997. Ha jugado siempre en el Beti Kozkor, menos en dos ocasiones que defendió los colores del Pamplona y de la Mutilvera. Es profesor en Huarte de Grado Superior y Técnico Deportivo en Lekunberri tras cursar CAFYD y TAFAD.