Televisión
Miguel Merino desvela qué come Mikel cuando vuelve a Pamplona: "Si nos oye la nutricionista..."
El exfutbolista rojillo ha sido el primer invitado de Thais Villas en su nueva sección en El Intermedio


Publicado el 23/09/2026 a las 17:37
Thais Villas ha inaugurado su nueva sección en El Intermedio, 'Padres con estrella', conversando con Miguel Merino, exfutbolista y padre de Mikel Merino.
Durante la entrevista, el que fuera jugador de Osasuna, recuerda cómo fueron los primeros pasos de su hijo con el balón y habla del orgullo con el que vive ahora sus éxitos sobre el césped.
Aunque el fútbol estaba muy presente en la familia, Miguel asegura que nunca intentaron empujar a Mikel hacia una carrera profesional. Sin embargo, su afición apareció prácticamente sola. Cuando todavía era muy pequeño, cogía las pelotas y repetía “balón mío”.
Sus padres terminaron regalándole uno y, con el tiempo, la casa se llenó de balones, muchos de ellos de espuma para evitar destrozos. “Nos rompía las cortinas”, recuerda su padre.
Miguel describe a su hijo como alguien muy respetuoso y explica que, en lo relacionado con el fútbol, apenas tuvieron que reprenderle. Fuera del deporte, admite entre risas, sí hubo algún que otro motivo para echarle una bronca.
Uno de los momentos importantes en la carrera de Mikel llegó cuando, con 20 años, dejó Osasuna para incorporarse al Borussia Dortmund.
La adaptación no siempre resultó sencilla, especialmente porque no disfrutó de todos los minutos que esperaba. Su padre recuerda que contó entonces con la compañía de un par de amigos que le ayudaron a afrontar mejor aquella etapa. Su madre también viajaba con frecuencia para visitarlo y, de paso, prepararle “alguna comidica”.
Cuando toca ver jugar a Mikel, Miguel asegura que las supersticiones no forman parte de su rutina. Eso sí, reconoce una excepción: unos calcetines que llevaba puestos cuando su hijo marcó aquel decisivo gol frente a Alemania.
Actualmente, Mikel juega en el Arsenal, pero sus regresos a Pamplona también tienen espacio para dejar a un lado, al menos momentáneamente, las exigencias de la élite. Su padre cuenta que cuando vuelve a casa suele disfrutar de "un buen chuletón", aunque bromea con lo que podría pensar su nutricionista.
Thais Villas también plantea a Miguel una alternativa muy distinta para su hijo: ¿qué habría pasado si hubiese elegido una profesión como la de notario? Su respuesta es clara. No se imagina a Mikel pasando tantas horas sentado en un despacho porque, asegura, necesitaría levantarse continuamente y moverse para desfogarse.
"Él ha elegido lo que quería", resume Miguel, que se declara "súper orgulloso" de que su hijo sea futbolista y haya superado su propia trayectoria. Gracias a Mikel, explica, está pudiendo disfrutar de experiencias que nunca vivió durante su etapa como profesional: "Esto para mí es un lujo. No puedo pedir más".