Tercera División

Los secretos del campo de fútbol de Igeldea: "A veces se nos hace difícil jugar hasta a nosotros"

Los hermanos gemelos Iñigo y Marcos Agramonte analizan la histórica temporada del Avance, que el pasado fin de semana remontó ante la Peña Sport, líder del grupo

Marcos Agramonte, sentado, junto a su hermano Iñigo, de pie, en el banquillo local de Igeldea en Arre.
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Marcos Agramonte, sentado, junto a su hermano Iñigo, de pie, en el banquillo local de Igeldea en Arre.J.P. Urdiroz
Marcos Agramonte, sentado, junto a su hermano Iñigo, de pie, en el banquillo local de Igeldea en Arre.

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Borja Bernarte

Publicado el 14/04/2026 a las 05:00

Los agujeros que se veían en el terreno de juego no eran fruto del partido. Un topo se coló en el campo de Igeldea de Arre horas después de que el Avance tumbara al líder, la Peña Sport (2-1). Allí, entre marcas en la hierba y recuerdos recientes, los hermanos Iñigo y Marcos Agramonte sonríen al rememorar una victoria que todavía resuena.

“No empezamos muy bien al recibir gol tan pronto, pero mejoramos. Si hacíamos nuestro partido podíamos rascar un punto o los tres. La solidez defensiva fue clave. Contra estos equipos hay que estar fuerte atrás y arriba. Los equipos ya conocen este campo y se adaptan mejor”, confiesa Marcos, el delantero. “Hubo trabajo, pero no fue el día que más. El tema que aquí hasta de un saque de banda te crean peligro porque son una especie de saques de esquina con la mano”, apunta Iñigo, el portero. “De hecho esas acciones se dieron al final del partido. Estás ahí encerrado en tu campo y no sales. Cualquier rechace en el área se puede complicar”, incide el ariete. 

Una victoria, quizá inesperada, que sitúa al Avance en sexta posición con 45 puntos, a tres de la promoción de ascenso. “Somos un equipo acostumbrado a sufrir por la permanencia y esta temporada... Hemos hecho la tarea cuatro jornadas antes. Estamos muy contentos”, explica Marcos, que acumula más de diez temporadas seguidas en Arre. “La clave está siendo el compromiso de la gente, tanto del cuerpo técnico como de los jugadores. El grupo ha salido muy bueno y nos hemos centrado en lo que pedía cada momento de la temporada”, comenta Iñigo para que su hermano incida en esa idea: “No empezamos muy bien, pero la gente siempre ha bajado a entrenar. Los que más jugaban y los que menos. Todos. Es una gozada. Siempre ha habido buen grupo en el Avance, pero esta temporada es maravilloso Hay gente joven, pero también veterana”. 

Marcos Agramonte, delantero del Avance, trata de controlar ante Aitor Albizu e Iñaki Rodríguez, de la Peña Sport
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Marcos Agramonte, delantero del Avance, trata de controlar ante Aitor Albizu e Iñaki Rodríguez, de la Peña SportJ.C.CORDOVILLA
Marcos Agramonte, delantero del Avance, trata de controlar ante Aitor Albizu e Iñaki Rodríguez, de la Peña Sport

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Además del factor humano, otra de las claves del gran curso del Avance es el hecho de adaptarse a cualquier terreno de juego. Los de Arre son el sexto mejor local con solo una derrota en 15 partidos, pero a domicilio también han logrado sumar 15 puntos. “En las primeras jornadas nos costó, pero hemos logrado competir mejor, que es lo que nos faltaba. En casa, por suerte, los resultados van saliendo”, el guardameta. 

¿Qué tiene de especial Igeldea? Solo basta con presenciar un partido en directo para comprobarlo. “Las distancias son peculiares -son las mínimas exigidas para la disputa de un partido de fútbol (45x90). El terreno puede estar un día seco y otro con mucho barro. Los rivales no entrenan aquí y no están acostumbrados, aunque a veces se nos hace difícil hasta a nosotros. Por suerte en la plantilla hay jugadores que llevamos aquí muchos años y nos adaptamos bien”, apunta Marcos desde el banquillo, que también tiene un toque retro alejado de las modernidades. Su hermano asiente con la cabeza: “Es un campo muy entretenido. Como portero tienes que estar siempre en alerta, muy atento. Es entretenido porque está lleno de acciones y el balón pasa mucho tiempo en el área”. 

Estado del terreno de juego de Igeldea, el pasado mes de febrero
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Estado del terreno de juego de Igeldea, el pasado mes de febreroIrati Aizpurua
Estado del terreno de juego de Igeldea, el pasado mes de febrero

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¿EL ÚLTIMO BAILE?

De paseo por el irregular terreno de juego esquivando los agujeros visibles por las andanzas del topo, es innegable preguntar por la clasificación. “Si te soy sincero yo no la miro. Te haces una idea, es verdad, pero el objetivo nuestro siempre es la permanencia desde que empieza la temporada. Ahora lucharemos por sacar los máximos puntos posibles”, comenta Marcos. Iñigo también se sincera: “Yo sí la miro. Acabamos los partidos y la mira. Verte tan arriba te hace mucha ilusión”. “Es que no habíamos tenido una temporada tan rodada nunca. Se disfruta mogollón y más para mí que va a ser la última”, desvela el delantero de 34 años. El protagonista rompe el silencio de unos segundos: “Voy a ser padre en junio y hay que iniciar otra etapa”. El guardameta toma la palabra con cierto nerviosismo: “No lo sé qué haré y eso que lo tengo que decidir pronto. Vine al Avance para jugar con mi hermano y por ser el equipo de mis padres. La temporada que viene él lo deja y yo... Me veo para seguir jugando, pero ya no es un tema futbolístico”. 

Quizá no haya mejor retirada para los hermanos Agramonte Ramírez que disfrutar y competir un playoff con el Avance. Todo un David contra Goliat. “De momento estamos ahí a falta de un mes de competición. Queremos conseguir todos los puntos posibles, que eso sí que está en nuestra mano. Lo que no dependa de nosotros es mejor no pensar. Ya se verá”, comenta Iñigo. “Hay que sacar lo nuestro y así tendremos opciones. Será complicado porque, en las últimas jornadas, todos los equipos aprietan porque se están jugando algo”, concluye Marcos.

Iñigo y Marcos Agramonte Ramírez nacieron el 1 de diciembre de 1991. Se iniciaron en el San Juan hasta acabar la etapa de Infantil. En Amigó compitieron dos años de Cadete y uno de Juvenil. En Huarte completaron la formación Juvenil y ahí separaron sus caminos. Marcos, tras cuatro temporadas, se marchó al Avance. Iñigo llegó al conjunto de Arre hace dos cursos. El delantero colgará las botas, mientras que el portero decidirá más adelante.

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