Moda
El técnico que acapara los focos en la Libertadores por su elegancia irrumpe con un esmoquin rosa que ya marca tendencia
Segundo Alejandro Castillo, entrenador del Barcelona de Guayaquil, volvió a romper moldes este martes en el Monumental


Publicado el 09/04/2025 a las 14:42
En una Copa Libertadores donde la intensidad, la táctica y la presión suelen acaparar los titulares, un personaje singular ha logrado brillar sin tocar el balón. Se trata de Segundo Alejandro Castillo, entrenador del Barcelona de Guayaquil, que volvió a romper moldes este martes al dirigir ante River Plate enfundado en un esmoquin rosa pastel, moño negro y actitud de pasarela. La imagen del exfutbolista en el estadio Monumental fue tan impactante como el empate que consiguió su equipo en territorio argentino.
Más allá del 0-0 que deja a ambos conjuntos en lo alto del Grupo B con 4 puntos, el partido será recordado por el contraste entre la sobriedad habitual del banquillo y la sofisticación inesperada del técnico ecuatoriano. Castillo no solo dirige, desfila. No solo ordena, marca estilo. Su apuesta estética, lejos de ser anecdótica, se ha transformado en un símbolo de identidad.
El fenómeno Castillo trasciende lo futbolístico. Es una declaración estética en un entorno donde suele imperar la funcionalidad. El esmoquin rosa, lejos de ser una excentricidad sin sentido, simboliza una nueva forma de liderar: con presencia, personalidad y sin miedo al qué dirán. Algunos lo ven como un provocador, otros como un renovador. Pero nadie queda indiferente.