Tribunales

El abogado de Jenni Hermoso, sobre el beso de Rubiales: "No estamos ante un consentimiento, es un sometimiento"

Asegura que la jugadora "sigue en tratamiento para poder superar" la "estigmatización" de ser "Jenni la del beso" 

Luis Rubiales sale de una nueva jornada del juicio en la Audiencia Nacional
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Luis Rubiales sale de una nueva jornada del juicio en la Audiencia Nacional
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Europa Press

Publicado el 13/02/2025 a las 18:18

El abogado de la futbolista Jennifer Hermoso, Angel Chavarría, ha pedido una sentencia condenatoria para el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales dejando claro que la jugadora no le dio permiso para que le propinase un beso. "No estamos ante un consentimiento, es un sometimiento", ha asegurado.

Así se ha expresado durante su informe final en el juicio por el que Rubiales se enfrenta a dos años y seis meses de cárcel. También se sientan en el banquillo de los acusados el exdirector de la Selección española Albert Luque, el exseleccionador femenino Jorge Vilda y el exresponsable de Marketing de la Federación Rubén Rivera, para los que el Ministerio Público pide una condena de 1 año y 6 meses de cárcel por un delito de coacciones.

El letrado de la jugadora ha sostenido que el beso, propinado durante la entrega de medallas tras la victoria de España en el Mundial de Sidney de 2023, "sobrepasa los límites legales y es un atentado a la libertad sexual" de Hermoso.

El abogado de Hermoso ha afirmado que este proceso "le ha supuesto un daño moral psicológico", y que todavía "sigue en tratamiento para poder superar esta estigmatización". "Porque como bien decía la fiscal se le conoce no como campeona del mundo, sino como Jenni la del beso, y esto señoría no puede pasar desapercibido", ha apostillado.

Así, ha recordado que la propia futbolista aseguró en su declaración en la vista oral que no se sintió respetada "ni como jugadora ni como persona", anudando que el propio Rubiales reconoció ante el juez que su acción fue desafortunada.

USÓ LA "FUERZA"

"Rubiales jamás debería de haber solicitado ni pasarle por la cabeza pedir un consentimiento para solicitar un beso a una persona que jerárquicamente estaba por debajo y bajo sus instrucciones junto con las del resto de personas que son directivos y que están aquí encausadas", ha proseguido Chavarría.

La acción, ha insistido, se realizó "con una fuerza propia del bloqueo" que produjeron "las manos del acusado en la cabeza de Hermoso para impedir cualquier actuación evasiva o gesto que pudiera evitar la intención del señor Rubiales".

"Son palabras del Tribunal Supremo: Una mujer no puede tener una especie de sentido de servidumbre sexual de tener que soportar el deseo de un hombre de querer darle un beso en cualquier parte del cuerpo", ha apuntado.

En este contexto, el letrado se ha referido a la "euforia que permanentemente dice el señor Rubiales que le llevó a cometer ese acto". "La euforia, que yo sepa, ni es un atenuante ni un eximente en el Código Penal", ha opinado.

LA "ESTRUCTURA FEDERATIVA PUESTA EN MARCHA"

En relación a las coacciones, el abogado ha sostenido que la prueba practicada también ha dejado claro que "toda la estructura federativa estaba puesta en marcha" en las "reuniones de crisis" que se celebraron "para salvar al señor presidente".

Por su parte, la abogada de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), María Josefa López, ha solicitado de igual forma un fallo condenatorio alegando que Rubiales propinó el beso "sin previo consentimiento y siendo consciente plenamente de las consecuencias". Después, ha añadido, "utilizó todos los mecanismos de la Federación para lavar su imagen y coaccionar a la jugadora".

"Rubiales utilizó todos los medios personales y técnicos de la Federación en su exclusivo beneficio y en detrimento de la protección de Hermoso, quien se vio desamparada al comprobar que ningún responsable de la Federación se dirigió a ella para preguntarle cómo se encontraba", ha criticado. 

LA DEFENSA DE RUBIALES CONSIDERA "ACREDITADO" QUE HERMOSO DIO SU "CONSENTIMIENTO" PARA EL BESO Y PIDE ABSOLUCIÓN

La abogada del expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales, Olga Tubau, ha asegurado este jueves que ha quedado "acreditado" en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional que la jugadora Jennifer Hermoso dio su "consentimiento" para el beso, por lo que ha pedido una sentencia absolutoria.

Según Tubau, hay dos pruebas que "acreditan que Hermoso dio su consentimiento". La primera, ha explicado, es un vídeo en directo emitido en Instagram desde el vestuario, en el que puede verse cómo la jugadora con una expresión "de máxima alegría, bebiendo champán" y supuestamente viendo en el teléfono las imágenes del beso.

"Alguien pregunta: '¿Quién te ha besado?'. Y ella contesta: '¡Eh! Pero no me ha gustado'", ha recordado Tubau, que ha señalado que, inmediatamente, Hermoso añadió: "Pues vale". Según la abogada, esa respuesta venía a una pregunta, que habría sido pronunciada por su compañera Laia Codina, y que le habría cuestionado sobre qué le habría dicho a Rubiales cuando éste le pidió "un besito".

Según la abogada, Hermoso estaba en ese momento con "buen humor, alegría y cierta euforia". "Puede no haberle gustado el propio contacto físico, puede no haberle gustado la repercusión que de forma inmediata tuvo en los medios de comunicación y en el resto del mundo dado a posteriori del otorgamiento del consentimiento, pero eso no invalida el consentimiento", ha sostenido.

La segunda prueba, según la defensa de Rubiales, es la pericial propuesta por su parte consistente en la lectura de los labios del expresidente en los instantes previos al beso. Según el perito que compareció en sede judicial, el que fuera máximo dirigente de la RFEF preguntó a la jugadora: "¿Te puedo dar un besito?".

Tubau ha criticado los argumentos de la defensa, basados en señalar que cuando Rubiales pidió darle un beso la jugadora podía pensar que se refería a que se lo daría en la mejilla. "Mire señoría, nadie en nuestro país, en un país mediterráneo con los usos sociales de nuestro entorno, pide un beso para darlo en la mejilla. Esto quizás ocurrirá en Japón, donde se ha vetado prácticamente cualquier contacto físico", ha argumentado.

Además, la letrada ha contextualizado ese beso, enmarcado en una "fase de celebración por un éxito extraordinario". "Incluso a los que no nos gusta el fútbol fue un momento de emoción de ese equipo femenino de fútbol, es un momento de máxima alegría, de euforia previo al beso", ha incidido Tubau, que ha recordado que, justo antes, ambos intercambiaron "palabras de afecto".

La abogada de Rubiales ha sostenido que estamos "ante una conducta inadecuada" pero no "delictiva", instando a realizar una "labor pedagógica" que pasa por reconocer "que el juicio moral no siempre conlleva un equivalente" en el Código Penal. "No podemos confundir el pecado y el delito. Es decir, lo social y moralmente reprochable con lo penalmente condenable", ha argumentado. 

EL ÁNIMO LIBIDINOSO RESULTA "ANTICUADO"

En esta línea, Tubau ha recordado que el propio Rubiales se disculpó en sede judicial. "Dijo: 'Metí la pata porque no me comporté como un presidente institucional me comporté como un jugador de fútbol que se abrazan, que se tiran, que se mantean, que se tocan'", ha recordado.

Por último, en relación a la presunta agresión sexual, Tubau también se ha referido al ánimo libidinoso -que no ha existido, según ha asegurado- al que han aludido tanto la Fiscalía como las acusaciones, y que desde su punto de vista "resulta absolutamente desfasado y anticuado" en pleno 2025.

En cuanto a las presuntas coacciones, Tubau ha afeado el hecho de que las acusaciones señalen a Rubiales como una suerte de "jefe de la organización criminal" al introducir por parte de la Fiscalía durante su intervención de este miércoles la palabra omertá, "en una clara referencia a prácticas mafiosas".

Según la abogada, ese planteamiento busca hacer ver que "no hace falta" que Rubiales esté físicamente en un sitio presionando a nadie, "porque está en todos los sitios" dada su influencia sobre los otros acusados.

Esa versión, la de Rubiales como una suerte de "inductor que se sirve de actores mediatos para llevar a cabo las coacciones", decaería a juicio de Tubau en caso de plasmarse en una sentencia condenatoria.

"COACCIONAR NO ES INSISTIR, NO ES SER PESADO"

"Porque los hechos que describen es que no describen los elementos del tipo (penal), que es compeler a efectuar lo que en este caso no se quiere con una violencia física o moral, es decir una intimidación. Es que coaccionar no es pedir, no es insistir, no es ser pesado", ha aseverado.

Tubau, que ha asegurado que no va a "cuestionar jamás los días que tardó Hermoso" en denunciar los hechos, porque eso no es "indicativo de nada" y las víctimas "necesitan su tiempo", sí ha querido llamar "la atención" sobre un hecho.

"Es el primer procedimiento penal en que la víctima de una agresión sexual no es visitada por el médico forense para evaluar daños psicológicos, secuelas, posible estrés postraumático o afectación a la vida cotidiana, y aquí no ha parado de hacerse mención a una atención por parte de un profesional. Bueno, ¿y dónde están los informes?", se ha preguntado.

La vista oral se reanudará este viernes con los informes finales de las defensas de los otros tres acusados y con el turno de última palabra, si así lo desean, por parte de los mismos, quedando visto para sentencia. 

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