Las claves del resurgir de la Peña Sport
David Ruiz analiza el cambio radical que ha sufrido el equipo tafallés desde su llegada al banquillo: ocho jornadas sin perder ni encajar gol. "Había buenos jugadores, pero faltaba limpiar la cabeza", dice el preparador


Publicado el 13/02/2024 a las 05:00
Domingo 26 de noviembre. El Subiza golea 4-0 a la Peña Sport. El conjunto tafallés encadena su cuarto partido sin ganar y se sitúa a dos puntos del descenso. La junta directiva, encabezada por Felipe Palacios, decide cambiar el inquilino del banquillo. Se marcha Jorge Sola y asciende del Liga Nacional el técnico David Ruiz. Desde entonces el equipo suma ocho jornadas consecutivas sin perder -siete triunfos y un empate- con 14 goles a favor y ninguno en contra. Los navarros, dos meses y medio después, son terceros a cinco puntos del liderato.
¡Vaya cambio!
Ha coincidido un poco todo.
Algo de culpa tendrá.
Algo... Pero tampoco mucha (risas).
¿Cómo vivió ese cambio en el banquillo?
Había vuelto al club, después de entrenar varios años a selecciones navarras femeninas. Es cierto que había dejado el día a día, pero me apetecía volver y cogí el equipo de Liga Nacional. El de Tercera perdió contra el Subiza por 4-0 y el martes me llamaron para informarme de que Jorge no seguía. Les gustaría que fuera yo el entrenador, al ser de la casa.
¿Se lo pensó mucho?
Tampoco fue una sorpresa porque al estar en el club estás a disposición de todo. Así que no me lo pensé. Lo comenté en casa y como vivo en Tafalla apenas el cambio se iba a notar. Me decidí pronto porque el reto me gustaba.
Ha pasado, en meses, de estar fuera del club a dirigir al primer equipo.
Estaba muy a gusto con los chavales y no tenía ninguna prisa por llegar arriba. De hecho, lo único que me hizo pensármelo un poco fue el dejar el Liga Nacional. No estábamos haciendo buena temporada y sentía que les podía dejar colgados, pero me dijeron que tenían pensado ya el recambio.
¿Qué vestuario se encontró?
Estaban cabizbajos porque veían que la victoria no llegaba. Hacían méritos, pero cometían errores y encajaban enseguida. Eso les estaba mermando mucho porque los goles llegaban en los últimos minutos. Cuando entré había ilusión por el cambio, por intentar buscar otra dinámica. Desde el primer entrenamiento noté muchas cosas. Cuando hay cambio de entrenador es normal. La gente que juega menos se vuelve a ilusionar y los que estaban acomodados deben demostrar.
Y llegó la primera victoria en su debut.
Ganamos 2-0 al Lerinés. No jugamos muy bien, pero nos dio la tranquilidad que necesitábamos.
¿Qué mensaje le dio a la plantilla esos primeros días?
Insistí en que teníamos que ser mucho más prácticos en defensa. Creo que estaban intentando hacer cosas que quizá no estaban preparados, como el hecho de arriesgar desde atrás. Eso les estaba mermando. Incidí en la idea de ser prácticos en defensa y, a partir de ahí, coger confianza.
Incidió tanto que tras ocho partidos no han encajado gol.
Estamos en un doble reto: no hemos perdido y no hemos encajado. Tenemos ganas de seguir escalando posiciones y de mantener ese doble reto. Los porteros están muy ilusionados, al igual que el resto de la plantilla.
Desde fuera el cambio resulta sorprendente. ¿Le encuentra alguna explicación?
Se ha juntado un poco todo. Planteamos un cambio de sistema en algunas posiciones. Creía que había futbolistas que no estaban jugando en una posición donde podían tener mejor rendimiento. Hablé con el segundo entrenador, que siguió en el equipo, y le di mi punto de vista sobre ello. Quizá los propios jugadores también se han sentido más cómodos, pero parece que hemos acertado. El empezar a ganar y no encajar gol no vino bien. Estaba seguro de que había buenos jugadores, pero faltaba limpiar la cabeza.
Son terceros. ¿Hay que hablar de otro objetivo?
El principal objetivo es seguir compitiendo. Si estamos así nos meteremos en playoff que estaría genial, pero también hay que saber que tarde o temprano encajaremos gol y llegarán las derrotas. Habrá que saber gestionarlo.
Como tafallés estará ilusionado con el ascenso.
Por supuesto. Estuve en otra época de entrenador y tuve suerte de lograr en dos años dos ascensos. Es mi reto personal. Tafalla está ilusionada y la directiva ha conseguido enganchar a la gente joven. Da gusto ver el San Francisco. La gente joven estaba desenganchada y había mucho socio veterano. Ahora se monta buen ambiente.