Valle de Egüés y Tudelano, en busca de un buen recuerdo
Dejando las cifras reflejadas en el electrónico en un segundo plano, el Valle de Egüés y el Tudelano tuvieron el pasado miércoles la oportunidad de dejar buenos recuerdos en sus campos tras sus partidos de Copa. Estos son algunos de ellos


Publicado el 08/12/2023 a las 05:00
Los partidos de Copa del Rey que disputaron el pasado miércoles los equipos locales Valle de Egüés y Tudelano dejaron muchas sensaciones dentro y fuera del campo. Ambos conjuntos navarros se dejaron la piel en una gesta que, en el caso de lo que pasó en Tudela, por poco termina en historia. Ha pasado un día y, con las pulsaciones todavía aceleradas, la mayoría de los jugadores todavía no echan la vista atrás.
Por otro lado, estos son los recuerdos y hechos destacables que recuerdan el coordinador de Egüés Vicente Leandro y el responsable de comunicación del Tudelano Álvaro González en representación de los más de once “davides” que, vestidos con las equipaciones de su localidad, trataron de hacer tambalear a los “goliats” que volaron desde las ínsulas.
Vicente Leandro, coordinador del Valle de Egüés, recuerda un momento antes del partido en el que se reconoció una profesionalidad que, a pesar del paso de los años, se sigue sin poner en duda. “Entre los organizadores estaba el exjugador de Osasuna y del Athletic Pablo Orbaiz. Se encontraba entre los chavales, vigilando para que se comportaran y, en ese momento, el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea lo vio y, llamando al resto de árbitros, fueron a verlo para darle un abrazo”, recuerda. “Que reconozcan a alguien que durante muchos años ha estado en un nivel profesional y que los árbitros lo vean allí de colaborador y vayan a saludarlo me parece que es una anécdota muy bonita”, valora.
Lo mismo pasó con el técnico del Mallorca, Javier Aguirre, ya que, aparte de los futbolistas, el entrenador generó mucha expectación entre los presentes. “Todo el mundo quiso sacarse una foto con él”.
RECONOCER EL TRABAJO
“A mi me han llamado de radio Mallorca y prensa de la isla para agradecerme el comportamiento y el trato del club durante el partido”, reconoce Leandro. “La organización salió de maravilla y que te lo reconozcan es muy importante”, constata. “Anabel Soto, coordinadora general del Mallorca, me escribió y me dijo que nos habíamos comportado de maravilla”.
A parte de la clase de hospitalidad que impartió el Valle de Egüés, los propios anfitriones remarcan los buenos huéspedes que fueron los mallorquines. Los visitantes repartieron camisetas para todos los locales. “Yo les pedí dos camisetas junto con un balón de la Copa del Rey para hacer un sorteo en agradecimiento a todos los chavales que vinieron a animar en el partido y me las otorgaron”, constata.
Además, como símbolo de agradecimiento entre ambos clubes, en el descanso el Valle de Egüés hizo un acto de hermandad con el Mallorca, entregando una camiseta del equipo de Sarriguren al CEO Alfonso Díaz con la inscripción de “Real Club Deportivo Mallorca” bordado junto al número 10. El equipo de la isla hizo lo mismo, entregando al presidente Miguel Ángel Orbaiz una camiseta con el nombre de la entidad.
Por otro lado, hubo personas que se salieron de los establecido en lo que agradecer el trabajo bien hecho se refiere. Por ejemplo, de toda la gente a la quele podía haber pedido una camiseta, el jugador local Sergio López se la pidió al árbitro. No obstante, como este no podía hacerlo, decidió entregarle las tarjetas como recuerdo.
En resumidas cuentas y según Leandro, en términos generales: todo fue como la seda. “El miércoles todo el mundo se prestó a todo y todo el mundo colaboró con todo. Eso fue el mejor recuerdo y, además, el Mallorca estuvo muy bien. Nos encantó.”
TRATO CORDIAL
Por otro lado, el responsable de comunicación del Tudelano, Álvaro González Verano, constata que todos los jugadores del conjunto ribero pudieron llevarse una camiseta después del partido. “No se cambiaron entre todos, pero alguno sí que intercambió su camiseta con los visitantes”, constata González según le dijo el jugador Ramón Diego.
A pesar de los esfuerzos constantes del equipo ribero por llevar el partido a penaltis y el amargo final, González alega que hubo un “trato cordial” con todos los que vinieron de fuera. “No hemos tenido problemas de ningún tipo, la gente ha sido muy amable”. Además, el equipo de la Ribera les permitió entrenar en sus instalaciones el día del partido a las 11 de la mañana a 12 jugadores rivales, previo al inminente encuentro de Copa. Sin embargo, después del partido, los jugadores de Las Palmas salieron rápido hacia Bilbao para prepararse en su cita contra el Alavés este sábado.
“Fue muy buena experiencia y lo vivimos todos con mucha ilusión”, confiesa González. “Al principio las expectativas no eran grandes, pero llegado al descanso hubo un arreón en el que se creyó que se podía ganar y se intentó”, confiesa. No obstante, a pesar del resultado, el equipo navarro se quedó con la lucha y los esfuerzos junto a la satisfacción de haberlo dejado todo en un partido que, a pesar del posible sabor de boca, dejó buenos momentos. Uno de estos instantes fue el intercambio de palabras entre el centrocampista canario Alberto Moleiro y el jugador local Luis Carbonell. Después de la conversación, el canario también le dio la camiseta al tudelano como señal inequívoca de que, a pesar de los resultados, pueden llevarse a casa buenos recuerdos también.