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Fútbol

Jon Moncayola: “Merino y yo esperamos demostrar que el fútbol navarro es de mucha calidad”

El centrocampista de Osasuna ya se encuentra en Japón y el próximo 22 de julio debutará ante Egipto en la primera jornada. Será el inicio de un camino que espera terminar el siete de agosto y con el oro al cuello

Jon Moncayola posa sonriente en uno de los jardines del Meliá Villaitana en Benidorm. El centrocampista de Osasuna preparó en Benidorm los Juegos Olímpicos junto al resto del combinado nacional
Jon Moncayola posa sonriente en uno de los jardines del Meliá Villaitana en Benidorm. El centrocampista de Osasuna preparó en Benidorm los Juegos Olímpicos junto al resto del combinado nacionalIvan Terron
  • Borja Bernarte. Benidorm
Actualizado el 18/07/2021 a las 21:34
La temporada de Jon Moncayola la escribió el mismo guionista que la del navarro Mikel Merino. Ambos firmaron su mejor campaña en sus carreras deportivas, en cuanto a minutos y peso dentro de sus equipos. El de Garínoain ha sido un fijo en los esquemas de Jagoba Arrasate, mientras que el pamplonés ha dirigido la medular de la Real Sociedad. Han vivido los éxitos gracias al trabajo, pero también la otra cara de la moneda. El físico de Merino dijo basta tras levantar la Copa del Rey en abril. Tuvo que frenar en seco por una fisura en una de sus vértebras. El largo tiempo de recuperación le privó, seguramente, de que Luis Enrique le citara para la Eurocopa. “Creo que dentro de los planes iba a estar”, confesó a este periódico hace unos días. Un caso similar le ocurrió al bueno de Moncayola. Fue citado para la fase final del Europeo sub21 y el coronavirus se cruzó en su camino. Tuvo que abandonar la concentración y aislarse en Pamplona. Todavía no sabe cómo se contagió. “El test de antígenos de la mañana fue negativo. El PCR de la noche me salió positivo”. Todo un misterio. Tras pasar sus respectivos calvarios, los dos centrocampistas navarros vivirán sus primeros y quizá últimos Juegos Olímpicos. El verano les tenía guardada una noticia que esperan aprovechar al máximo.
El primer objetivo ya se ha cumplido. El pasado sábado disputaron un amistoso ante Japón y, durante once minutos, coincidieron en el centro del campo del combinado nacional. Atrás queda ya la concentración de Benidorm donde los dos futbolistas recibieron la visita de este periódico.
¿Cómo va la convivencia?
Con esto del coronavirus estamos acostumbrados a las concentraciones largas sin salir del hotel. Por desgracia no podemos hacer grandes cosas, pero prácticamente tenemos de todo en este complejo. La piscina, por ejemplo, nos la suelen cerrar para nosotros. El día a día se enfoca en ir cogiendo la rutina. Ya una vez allí espero que cambie todo para que no se nos haga largo.
¿Es consciente de dónde está y para qué se está preparando?
Me dejo llevar y trato de no pensar. Mis amigos me hacen volver a la realidad al recordarme que estoy aquí preparando unos Juegos Olímpicos. Al final te lo vas creyendo. Trato de disfrutar la experiencia en cada momento. Sé que estoy aquí para ayudar al equipo en lo que haga falta. Tengo muchas ganas de vivir la experiencia, que va a ser nueva también para todos.
Nueva e irrepetible.
Es una experiencia que vamos a vivir, como mucho, una vez. En contadas ocasiones podrás repetirla y preparar unos Juegos Olímpicos en la disciplina de fútbol. Otros atletas tendrán en mente este tipo de citas, pero para los futbolistas es algo único.
¿Qué espera vivir?
He coincidido con gente que ha participado en unos Juegos y he podido preguntar algo. Por ejemplo, Adrián López me ha hablado muy bien de todo lo que engloba a la Villa Olímpica y demás. Me apetecería coincidir con otros deportistas, aunque creo que será diferente a otras ediciones por el tema del coronavirus. Prefiero no tener las expectativas muy altas porque parece que apenas podremos salir del hotel. Vamos un poco sobre la marcha.
Todo será nuevo, ¿incluso viajar a Tokio?
No he estado nunca en Japón, ni siquiera viajar a Asia. Sé que son culturas diferentes y otros hábitos a los europeos. Me apetece conocer un poco ese mundillo por si hay opción de volver en una situación más normal. Nunca se sabe.
Lo que supongo que deseará será volver a España con el oro.
Se está hablando mucho de eso. Tenemos una gran selección y grandes jugadores. El objetivo es disfrutar y llegar lo más lejos posible. El oro será difícil, aunque a partido único nunca se sabe. Ojalá lo podamos conseguir.
Dentro de esa formación que han recibido, ¿qué os dicen sobre la Villa Olímpica?
Nos han dado pautas básicas y es cierto que nos han metido algo de caña en ese sentido. Los primeros días estaremos en otra ciudad, así que nos perderemos la ceremonia de inauguración. En la Villa Olímpica, por ejemplo, a la hora de comer te dicen de ir preferiblemente cuando esté un poco vacío. También nos han dicho de no publicar fotos con otros deportistas porque te pueden sancionar. Está todo muy marcado y habrá que seguir esas normas.
¿Y si se choca con Kevin Durant?
Hombre... si te juntas con algún ídolo así será inevitable saludarlo. Nos lo venden muy estricto para que vayamos mentalizados, pero después no sé si será tan limitado.
¿Cómo se enteró de la convocatoria?
Después de haber estado en casa confinado y perderme la fase final del Europeo sub21, ya estaba mentalizado en recuperarme lo antes posible. Por suerte, el coronavirus no me ha tocado físicamente. La semana antes de la citación empecé a hablar con Luis de la Fuente y el preparador físico para ver cómo estaba. Me dijo que estaba en la prelista y la posibilidad de ir convocado era real. Aun así, fue una sorpresa aparecer ahí. Llegué el primer día con toda la ilusión del mundo, aunque tuviera que cortar mis vacaciones.
Entonces ya lo saben de antes.
Te llegas a hacer una idea por todo lo que te dicen. Tienen en mente una cosa, pero a última hora puede haber novedades. Luis me dijo que estuviera disponible por si me tocaba venir convocado. Sobre todo hacen eso para que no te pillen en otro país.
¿Dónde le pilló?
Estaba en Valencia de vacaciones, pero me volví un par de días antes de que saliera la lista.
Una convocatoria con grandes nombres.
Es una lista formada por futbolistas que tienen un palmarés increíble y grandes carreras deportivas. Todos son bastante conocidos. Por todo ello, partimos con posibilidades de hacer algo grande y ojalá todo vaya bien.
Entre los 22 está el también navarro Mikel Merino.
He estado varios años en Tajonar con él y hay temas en común. Nos dio pena que no se celebrasen los Sanfermines, pero era lógico por la situación. La verdad que nos llevamos muy bien. Y con el resto del grupo también hay mucha confianza. Estoy con otros compañeros con los que he coincidido en la sub21 o rivales en Primera División. Siempre hay anécdotas que contar.
El osasunismo está orgulloso de que forme pareja en el centro del campo junto a Mikel Merino.
Es normal. Espero que lo hagamos lo mejor posible y demostremos que el fútbol navarro es de mucha calidad.
Estar preparando unos Juegos, ¿le ha hecho olvidar todo lo que conllevó su positivo?
Fue un chasco, en el sentido de cómo pasó todo. Por diferentes motivos te puedes perder un Europeo, ya sea una lesión o que va otro compañero en tu lugar. Fue un chasco y, por suerte, no lo llevé muy allá. Ahora me han vuelto a dar la oportunidad de demostrar de nuevo por qué me llamó el seleccionador y aquí estoy para ayudar.
¿Sabe cómo se contagió?
No tengo ni idea. Es verdad que a raiz de que dio Rubén García el último partido liguero estábamos todos más pendientes. La mañana que nos convocó la sub21 me hice antígenos y me salió negativo. En la PCR que nos hicieron por la noche di positivo. El virus está por todo y no te enteras.
¿Dónde se aisló?
Me dijeron mis padres de ir al pueblo, pero preferí estar en el piso de Pamplona, en Lezkairu. Así evitaba también contagiarles.
¿Cómo lo pasó?
Se hizo largo. Tenía que estar 10 días y, por la cepa que tenía, al final fueron 14. Se hizo algo largo, pero por suerte no fue más allá y, dentro de lo que cabe, lo pasamos bien.
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