Sergio González, 90 minutos de esfuerzo con mascarilla
El centrocampista del Fontellas juega los partidos cubriéndose la boca y la nariz con una mascarilla. Con la finalidad de protegerse del coronavirus, dice que se ha acostumbrado y que no le supone ningún inconveniente para respirar


Actualizado el 16/02/2021 a las 06:00
La pandemia del coronavirus está haciendo ver a la población mundial imágenes inexistentes hasta el momento en el mundo del deporte. Cada fin de semana, en cualquier campo de cualquier disciplina deportiva, siempre hay uno o varios elementos que sobresaltan a los ojos de las personas que vivían bajo el paraguas de la ‘vieja normalidad’. Unas veces son las gradas vacías porque los partidos se disputan a puerta cerrada. Otras son los propios participantes que ocupan esos asientos de las tribunas para que se pueda mantener la distancia de seguridad en los banquillos. Quizás, el elemento que más destaca por encima del resto es la mascarilla, que ya se da por hecho que tiene que estar tapando la boca y la nariz de las personas para evitar la transmisión de la covid-19. Pero no deja de ser una evidencia más de que el mundo vive una momento anormal.
Precisamente, Sergio González González también va en contra de lo que es normal. El centrocampista del Fontellas juega los noventa minutos que dura un partido de fútbol portando la mascarilla. De primeras, extraña a cualquiera, pero el jugador nacido tudelano del equipo ribero lo tiene muy asumido y no le genera ningún inconveniente para la práctica del deporte.
“Llevo toda la temporada entrenando y jugando con mascarilla. Me he acostumbrado y no me supone ninguna dificultad. Seguramente, si me la quitara, vería las estrellas de lo bien que puedo respirar, porque está claro que correr con mascarilla no es lo mismo, pero no me agobia y puedo terminar los partidos sin ningún problema”, comenta Sergio González sobre su experiencia de jugar con una mascarilla que se adapta mejor a la práctica deportiva.
“Utilizo una que se conoce como deportiva. A diferencia de las que se usan, ésta es un poco más rígida. Entonces, al aspirar, no se me incrusta en la cara y no siento ese agobio que a veces sí que generan las que están más preparadas para evitar contagios. No tiene nada especial y, seguramente, la protección que tenga no sea la panacea, pero prefiero y creo que es mejor llevar esa a no llevar nada”, explica el jugador del Fontellas.
PROTEGERSE ÉL Y A SUS FAMILIARES
La pareja de Sergio González es enfermera y son padre y madre de un hijo de un año y medio. Además, él trabaja en la multinacional Guardian de Tudela. Consciente de las precauciones que tiene que tomar en su vida diaria para no contagiarse, en el fútbol no iba a ser menos.
“La razón principal por la que decido llevar la mascarilla cuando juego a fútbol es porque quiero protegerme a mí y a mi familia. Creo que es lo más responsable que puedo hacer. Yo entiendo que es extraño y los rivales me suelen preguntar a ver si respiro bien y demás. Es una decisión personal porque creo que es lo mejor y, como puedo aguantarlo, adelante”, argumenta el jugador de 33 años, que no quiere ser ejemplo ni dar lecciones a nadie. Solo actúa bajo su criterio, quizás influenciado porque su pareja sea enfermera.
“Pienso que no tiene sentido no llevarla. Al final, tengo que ponerme la mascarilla en todos los sitios y hacer vida con ella. ¿Por qué jugando a fútbol no? Yo creo que también hay riesgos. No soy nadie para decirlo, pero supongo que los habrá, como en todos los lugares”, opina Sergio González.
TEST SEMANALES QUE NO SON CONCLUYENTES
Una de las suertes que viven los jugadores navarros de Tercera División es que, cada semana, a todos los integrantes de las plantillas de los veintidós equipos se les hacen test de antígenos para determinar sus estados de salud antes de jugar el partido del fin de semana. Sin embargo, para González, no es suficiente como para variar su decisión de jugar sin mascarilla.
“La prueba que nos hacen cada semana no es 100% segura y no es definitiva. Por ejemplo, nosotros nos hacemos el test los jueves y jugamos el sábado o el domingo. ¿Quién te dice que no te contagias esos días antes del partido? Aunque fuese una PCR, no hay nada concluyente con esto del coronavirus y por eso sigo prefiriendo jugar con mascarilla”, detalla el centrocampista del Fontellas al que, durante los primeros meses de competición, David Mugueta le acompañaba en esto de portar una mascarilla en los encuentros. Ahora lleva ya más de dos meses en los que Mugueta juega sin ella. “Él también solía jugar con mascarilla pero ya lleva un tiempo que no. Sinceramente, no he hablado con Mugeta del tema y no sé la razón por la que ha dejado de llevarla. Igual tenía más miedo al principio y se le ha quitado”, concreta Sergio González sobre su compañero de un equipo al que esta temporada le están saliendo los resultados.
El Fontellas puede presumir de ser el único equipo del Grupo B de Tercera División que no conoce la derrota contra la Peña Sport habiéndose disputado los dos partidos de este curso. El pasado fin de semana, el conjunto ribero logró asaltar el San Francisco de Tafalla (0-3) mientras que, en el encuentro de la ida, los de Cata empataron a dos. Esto significa que, además de que el Fontellas acabó con la imbatibilidad de la Peña Sport, cinco de los ocho goles que han encajado los tafalleses se los ha metido el cuadro ribero. Igual el secreto para ganar a la Peña está en la mascarilla de Sergio González.
Nombre. Sergio González González.
Fecha de nacimiento. El 9 de mayo de 1987 en Bilbao. Reside en Tudela desde los ocho años.
Trayectoria. A partir de juveniles, jugó en el Lourdes. Luego, se marchó al Valtierrano y tuvo un paso por el Tudela. Este año cumple su novena temporada en el Fontellas.