Isma López: “Tengo la espina de no haber jugado en mi tierra, pero fuera he sido feliz”

Isma López acaba de cerrar un capítulo amargo en Bucarest con impagos de por medio que ha denunciado ante la FIFA. Ahora es agente libre y escucha ofertras mientras trabaja por su cuenta y con el San Juan. Es buen momento para echar la vista atrás 15 años después de salir de casa

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Isma López: “Tengo la espina de no haber jugado en mi tierra, pero fuera he sido feliz”Eduardo Buxens
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Gorka Fiuza

Actualizado el 16/01/2021 a las 06:00

No es fácil encontrar a Isma López en Pamplona. Lleva media vida fuera de Navarra. Bilbao, Zaragoza, Lugo, Gijón, Nicosia, Tenerife y Bucarest forman parte de su camino. Ahora espera una nueva oportunidad. En Rumanía ha vivido un auténtico tormento pese a ser muy feliz en lo deportivo, asentado en el lateral izquierdo. Los jugadores no cobraban y la situación del Dinamo de Bucarest era de un desgobierno absoluto. Se marchó en diciembre desesperado y decepcionado por las promesas incumplidas. Ha sido su última experiencia. Un trayecto que tuvo otra estación importante en su origen cuando con 15 años se marchó de Tajonar a Lezama. En casa, sin las prisas habituales de la agenda, es buen momento para hablar de todo ello. Pausado y tranquilo, Isma López se expresa con sinceridad.

¿Qué tal está en Pamplona tras la experiencia en Rumanía?

Bien, cuando llevas 15 años fuera de casa el hecho de estar aquí te da otras cosas. Tengo ese gusanillo de entrenar, de estar en un vestuario, pero al otro lado pongo en la balanza estar con mi familia y disfrutar de ello. En estas fechas navideñas he estado en casa sin mirar el reloj o el calendario para ver cuando tenía que volver.

¿Cómo ha asimilado la mala experiencia en Rumanía?

Ha sido algo duro, estábamos muy a gusto allí. Todo lo que nos habían prometido pintaba muy bien. Estando allí te das cuenta de la magnitud que tiene el club. Estaba muy contento, defendía una camiseta histórica. Tienen una afición increíble. Pero todo lo que habíamos hablado de mejora de instalaciones y el trato en el día a día no se hizo. Es un club grande pero sigue viviendo en el pasado. Ese proyecto que nos vendieron no aparecía. Tampoco se cumplió el contrato y se hizo imposible seguir así. Me da mucha pena porque era un sitio en el que hubiera estado tiempo.

La afición se ha volcado.

Los aficionados se hacen cargo de las deudas, un grupo pagó las tres últimas mensualidades del año pasado a cambio de un porcentaje del club. Apoyan hasta tal punto de pagar a los jugadores. Como no paga la propiedad, lo que hacen es recaudar y dar primas por victoria. Hablé con algunos jugadores y les planteé esta posibilidad. Tanto Borja Valle como yo dimos nuestro dinero a los trabajadores del club. El sueldo medio allí es de 200 o 300 euros. Llevan cuatro meses sin cobrar, no sé cómo lo hacen para sobrevivir.

¿Ha denunciado ante la FIFA?

Se hizo el recurso. Es una situación que en España parece que ha desparecido por el control económico. Aunque yo en su día también tuve problemas. Es algo que al final está a la orden del día. Mandamos el escrito a la FIFA, con mi contrato y los requerimientos de pago que le hemos hecho al Dinamo. Nunca han contestado. Primero, el Dinamo tiene un mes para contestar a la FIFA. Tengo entendido que el proceso será largo.

Bucarest ha sido su última parada. ¿En qué punto ve su trayectoria?

Otra de las razones por la que me da pena la salida de Rumanía es que me encontraba muy bien. Quizá había recuperado esa continuidad que no tuve en Tenerife por lesiones. Y por apuestas del entrenador hacia otros compañeros. Toca asumirlo. El año pasado en Tenerife hubo un rendimiento bueno de Álex Muñoz y la realidad es que hizo una temporada de sobresaliente. Cuando pasan estas cosas toca ser el mejor compañero posible.

Sufrió varias lesiones.

Tuve una fractura en la costilla, luego apendicitis y un edema óseo en la rodilla por correr en el confinamiento en terreno duro. Se juntaron cosas que no me podía imaginar. Siempre me habían respetado las lesiones. Se dio así.

¿Como vive el mercado invernal un jugador sin equipo?

Hasta hace unos días estaba más tranquilo porque son fechas especiales. Te dedicas más a disfrutarlas y ahora ya que se han pasado empiezas a ver que la gente compite y tú no. Me han llegado ofertas pero quiero tomar una decisión convencido al cien por cien. Estoy entrenando a las mañanas en el centro de Ímpetu de Ioritz Sanz y por las tardes con el San Juan. Me gustaría agradecerles la oportunidad que me han dado de tener contacto con balón. Otras tardes voy a un gimnasio familiar que tengo en Berriozar. Quiero estar activo para cuando llegue la oportunidad de firmar en un club.

¿Quiere probar fuera de nuevo?

A día de hoy mi situación personal me lleva a querer estar más cerca de casa. Pero también es cierto que la vida de un futbolista es corta. No solo por eso sino porque también es bonito vivir experiencias. Aunque sean ligas menores he podido defender dos clubes que tienen mucho apoyo. He conocido dos países diferentes (Chipre y Rumanía). Si no llega una buena opción tampoco me iré fuera por cuestiones económicas. Sí que es parte importante, pero como otras cosas. Podría irme ahora fuera de España, pero no me convence al cien por cien. Quiero esperar y ver también qué oportunidades se dan aquí. Quiero tomar una decisión desde el convencimiento.

¿Qué piensa del camino que ha recorrido al echar la vista atrás?

Tomé la decisión de salir de aquí con 15 años. No puedo arrepentirme porque he vivido muchas experiencias. Siendo muy joven gané una Eurocopa, fui subcampeón del mundo, he disfrutado de ascensos y me han entrenado grandes entrenadores, como Bielsa por ejemplo. Quizá en el momento no te paras a pensar en ello y sin embargo en estos momentos, donde tu vida se pausa un poco, lo valoras y ves que ha merecido la pena. Obviamente la decisión que tomé no fue fácil. Era dejar mi casa, mis amigos, mi familia.

Esa decisión generó gran polémica. Se rompieron las relaciones entre Osasuna y el Athletic.

En muchas ocasiones eso me ha penalizado como no ha penalizado a mucha gente. Hay mil casos de alguien que sale de un club y vuelve al tiempo. Fue una decisión que se tomó con 15 años. Siempre he tenido claras las cosas por la educación que me dieron mis padres, nunca iba a faltar al respeto a Osasuna. Ha habido ocasiones este tiempo en las que se ha valorado volver y ha sido imposible.

¿Cree que ha sido por aquello?

Tengo muy claro que sí. Quizá ahora no porque Osasuna está en Primera, tiene un gran equipo, etc. Pero ha habido otras ocasiones en las que yo he estado en Primera y Osasuna en Segunda, o hemos estado al mismo nivel, he contactado con directores deportivos de Osasuna, hemos avanzado en negociaciones, y no se han cerrado. Según ellos porque había gente contraria a ello por todo lo que había pasado. Me parece un poco injusto. Creo que en su momento podía haber ayudado aquí. Es verdad que he hecho carrera, me siento orgulloso y creo que he demostrado que tenía nivel para estar aquí. Me hubiese gustado defender al equipo de mi tierra. He sido aficionado desde pequeño, pero la vida viene así.

¿Cuándo se ha abordado su posible vuelta?

Dos o tres veces, he hablado directamente con el director deportivo de Osasuna o el secretario técnico y al final no ha llegado a cristalizar la situación por unas cosas o por otras.

¿Qué conclusión saca?

Se me queda la espina clavada de no haber jugado en mi tierra, pero he sido feliz fuera. Es con lo que me quedo. No se puede tener todo en esta vida. A alguien que haya jugado aquí siempre igual le queda la espina de probar otra experiencia.

Si pudiera volver atrás, ¿se volvería a marchar con 15 años?

Sí, porque me ha permitido vivir muchas cosas que no hubiese logrado quedándome aquí. Es cierto que en su momento la gente quizá pensó que yo iba a llegar a más. Luego ha habido otros momentos que igual pensarían que no iba a ser nada. A base de luchar y ser constante, sobre todo en los momentos malos, he hecho carrera. Para algunos por debajo de lo que esperaban, otros igual piensan que por encima. Eso es subjetivo. Yo estoy orgulloso de que llevo prácticamente 10 años en el fútbol profesional. No me puedo arrepentir de esa decisión que tomé.

¿Cómo gestionó el ruido en torno a usted siento tan joven?

Siempre me lo he tomado como algo normal. Cuando era joven disfruté mucho del fútbol, hice lo que sabía. Luego en el punto de dar el salto, con 17-18 años, tuve dos o tres temporadas que no lo pasé bien. No sé si por mi culpa, seguramente sea así, y porque no tuve un entrenador que me diese ese cariño necesario para corregir las cosas que no estaba haciendo bien. En ese momento el entrenador se obcecó en mis debilidades por decirlo así, y en vez de ayudarme para cambiarlas justificaba que no estaba preparado para dar el salto. Llegó Quique (Setién) y me ilusioné con el fútbol (en el Lugo). Desde entonces me he sentido orgulloso de mi carrera. En ningún momento he tenido dudas de salir de un club si las cosas no iban bien.

La zona de confort.

No he querido quedarme en esa burbuja de comodidad. Empecé jugando todo con Bielsa, acabé sin jugar. No me quedé en el Athletic teniendo contrato, me marché a Segunda al Sporting. Y jugué ahí. Me gané ser importante y cuando cumplí un ciclo rescindí para ir a otro sitio. Nadie me puede reprochar que me haya acomodado. Me ha costado conseguir lo poco que haya conseguido. Y es de valorar.

¿Cómo ha seguido a Osasuna desde fuera?

Es un equipo que nos ha hecho sentirnos orgullosos. El año de Segunda fue una locura, me tocó jugar contra ellos y eran un ciclón. Siempre juega mucha gente de casa. Están David, Moncayola, Roberto... No voy a nombrar todos. Eso le da mucho valor. El aficionado de Osasuna creo que se siente identificado. Ahora ha tenido malos resultados, pero creo que la afición, al menos la cercana a mí, no tiene esa sensación mala. Creemos que el equipo lo sacará adelante y nos dará alegrías. Espero que cuanto antes nos abran el estadio y podamos ir a ver el equipo. La afición da puntos en un equipo como Osasuna.

¿Da por perdida la opción de jugar algún día en Osasuna?

He tenido una experiencia negativa en Tenerife, también en Rumanía, y Osasuna está en Primera. Lo han hecho bien, sobre todo el año pasado. Este creo que debería tener más puntos, pero no están saliendo las cosas. Es cierto que en la plantilla de Osasuna ha jugado conmigo gente como Jony, Rubén o Iñigo. Sé que a día de hoy es prácticamente imposible. El fútbol es tan cambiante que nunca se sabe. Tengo 30 años, me queda carrera y jamás he cerrado puertas a ningún sitio del que he salido, menos aún al equipo de mi casa y del que soy.

DNI

Nombre. Ismael López Blanco (Berriozar, 29 de enero de 1990).

Trayectoria. Formado en Tajonar, ha pasado por Bilbao Athletic (2007-10), Zaragoza (2010-11), Lugo (2011-12), Athletic (2012-13), Sporting (2013-18), Omonia Nicosia (2018), Tenerife (2018-20) y D. Bucarest (2020).

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