Fútbol
Undiano recibe el cariño de los suyos
“Si llego a escribir un final, no lo habría imaginado tan bonito”, reconoció Undiano en el hotel Tres Reyes
Actualizado el 16/06/2019 a las 08:24
Javier, el hijo pequeño de Alberto Undiano, no quería perderse las palabras de su famoso papá. Atendía sonriente lo que el ex árbitro navarro está contando a los medios. En un momento, le pide un vaso de agua. Una sencilla pregunta, “qué significa para ti el arbitraje”, le ha roto y se ha emocionado hasta la lágrima. El niño dice que no encuentra agua. Le pide una cerveza, pero al final se repone y continúa hablando, con la voz temblorosa. Así en Undiano, todo corazón. Y así se ha ido despidiendo todas estas semanas, en los campos y en los homenajes. El de este sábado 15 de junio fue el preparado con más antelación, y el que más gente cercana a Undiano reunió.
El escenario fue el hotel Tres Reyes de Pamplona, en cuyo jardín con piscina tuvo lugar un cóctel distendido que se prolongó hasta altas horas. Había mucho que celebrar. Junto a Alberto, su mujer y pilar fundamental de su vida y su carrera, María Montoya, y sus hijos, Javier y David. Árbitros de Primera, compañeros de profesión navarros, dirigentes federativos... Nadie quiso perderse la despedida al gran árbitro de Ansoáin.
Desde su adiós a la Liga, la final de la Copa del Rey y la final de la Nations League, Undiano no ha parado de recibir agasajos. “Desde el partido del Bernabéu, llevo tres semanas de sorpresas. Esto estaba fijado desde hace un año. Pamplona parece hoy Sanfermines, sólo faltan los toros. Estoy encantado y emocionado, porque han venido compañeros de toda España”, afirmaba Undiano Mallenco.
Por fin, le ha llegado el momento de terminar, ya no habrá más homenajes, más despedidas. “Seguro que es el último. Me mandan mensajes de broma diciéndome que tengo otro partido. Después del partido de Nations League, me dijo Carlos Velasco que un final como el que había tenido no se podía tener jamás. Fue un partido sin problemas, salí del campo felicitado por todo el mundo. Si llego a escribir un final, no me lo habría imaginado tan bonito”, reconocía Undiano.
En estas semanas, han sido muchas las felicitaciones que ha recibido, de las que recordaba ayer la del italiano Gianluca Rocchi, que pitó la final de la Europa League. “Me mandó un whatssap muy cariñoso. Él también está pensando en dejarlo. Ha sido toda una vida coincidiendo en muchos eventos. El otro día me llamó el ex rojillo Edu García León, con el que no hablaba hace años... Periodistas que me han dado mucha caña me han pedido disculpas...”, repasaba.
El homenaje de ayer era el más cercano. “Es gente con la que he convivido y he estado casi más horas que con mi mujer y mis hijos. No me fallado prácticamente nadie de los que invité”, precisaba Undiano.
Su sonrisa se fue al preguntarle algo muy sencillo. “¿Si tuvieras que definir en una palabra lo que el arbitraje ha sido para ti?” Alberto calló, sus ojos se llenaron de lágrimas y apenas se le escuchó decir: “Todo”. Su hijo fue a buscar agua, cerveza, pero Undiano se repuso. “Me gustaría que me recordasen por ser buen compañero y que estuve ahí, con mis buenos y malos momentos, pero que me tendrán para siempre”, concluía. La sonrisa volvía a su cara. La fiesta iba a empezar.
