Fútbol sala
El Juez Único Disciplinario sanciona cuatro meses al presidente del C.D. Xota
Tatono Arregui recibe una grave sanción tras su bofetada al entrenador del Barça, en un partido anterior en Anaitasuna


Actualizado el 21/05/2026 a las 21:19
El Juez Disciplinario Único de Fútbol Sala, en una reunión celebrada el pasado miércoles “ha acordado sancionar a José Antonio Arregui Sarasa -presidente del C.D. Xota- con una suspensión de cuatro (4) meses como autor de una infracción grave tipificada en el artículo 145.3.b)”. El instructor echa por tierra las alegaciones del mandatario.
Los hechos se remontan al pasado 18 de abril cuando el Pabellón Anaitasuna acoge el duelo entre Osasuna Magna y el Barça. El acta arbitral recogió unos incidentes ocurridos en el descanso: “Al finalizar la primera parte, y con los equipos aun en la pista accede un directivo del equipo local, identificado como su presidente el Sr. José Antonio Arregui, en clara actitud beligerante y dirigiéndose al entrenador visitante. Este último refiere que el mencionado directivo impacta con su mano en su rostro, no pudiendo este hecho ser constatado por el equipo arbitral”.
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En este contexto, el 23 de abril el Juez Disciplinario acuerda incoar el procedimiento disciplinario por los hechos que figuran en el acta arbitral. El instructor comienza con las diligencias y requiere información al Registro de Sanciones de la RFEF. También se solicitan las imágenes del momento. Un día más tarde se le notifica al expedientado la situación y se le invita a que colabore con alguna prueba si así lo desea. El 27 de abril el Barcelona presenta un escrito de personación.
ALEGACIONES INSUFICIENTES
El 28 de abril, Tatono Arregui presenta un escrito de alegaciones donde argumenta que “los hechos derivan de una reacción puntual, impulsiva y no premeditada, producida en un contexto de elevada tensión competitiva y personal, sin voluntad de agredir, causar daño o menoscabar a la otra persona interviniente”.
El expedientado reconoce expresamente que “la conducta fue impropia de un representante institucional”, pero subraya que “no responde a su trayectoria habitual ni a su forma de entender el deporte, marcada por el respeto a las normas, a las instituciones y a los valores del fútbol sala”. Asimismo, invoca como elementos de contextualización “la compleja situación deportiva del equipo, la tensión previa del encuentro y determinadas circunstancias personales de salud”.
El compareciente destaca “la reacción inmediata del club, consistente en la emisión de un comunicado público de disculpas promovido personalmente por él, como manifestación de asunción de responsabilidad, transparencia institucional y respeto hacia el club rival y la competición”. A ello añade “la ausencia de antecedentes disciplinarios de naturaleza similar y el carácter aislado del episodio”, solicitando que estos elementos sean valorados conforme al principio de proporcionalidad.
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En consecuencia, “interesa que, de imponerse sanción, esta se sitúe en el grado mínimo posible, atendiendo a la falta de premeditación, la inexistencia de intención lesiva, la ausencia de consecuencias físicas acreditadas, la disculpa pública inmediata y la trayectoria previa del afectado y del club”.
La última fase de la instrucción llegó el pasado 18 de mayo cuando el instructor elevó el expediente al Juez Único que fue tajante al respecto: “El visionado de la prueba videográfica aportada por la RFEF permite comprobar, sin dejar lugar a duda, que golpeó en la cara al entrenador del equipo rival”. El vídeo confirma además que “primero se dirige a recriminar al entrenador y, después, le golpea en el rostro por lo que se considera en contra de las alegaciones (reacción impulsiva y no premeditada)”.
Cabe recordar que, tras lograr la permanencia en la Primera División el pasado sábado, Osasuna Magna juega ahora su partido institucional en busca de una nueva junta directiva. El propio Tatono Arregui ya anunció públicamente que era hora de echarse a un lado y buscar nuevos inversores.