Los penaltis castigan a Osasuna Magna
El Levante elimina a los navarros tras jugar dos prórrogas y cinco penas máximas


Actualizado el 17/12/2020 a las 06:00
La crueldad de un penalti lanzado al larguero, el quinto de una serie impoluta, apeó a Osasuna Magna de la Copa del Rey en Valencia ante el Levante, que marcha segundo en la liga. Logró remontar un tanto encajado en el primer minuto, y estuvo a dieciocho segundos de meterse en cuartos de final. Esteban anotó su tercer tanto, mandó el partido a la prórroga, en la que el marcador no se movió, y en el décimo disparo desde los seis metros, el sueño copero se esfumó.
El choque comenzó abierto y con intensidad de parte de ambas escuadras, que movían el balón a toda velocidad y se volcaban sobre las áreas en busca de dañar a su contrincante. Así fue como con tan solo 38 segundos disputados, el marcador se abrió. Esteban generó una acción rápida, y tras combinar con Maxi Rescia, puso por delante al bando anfitrión. A un gol rápido, respuesta inmediata. Eso debió pasar por la cabeza de Imanol Arregui, que se volcó sobre la meta contraria. Raúl Jiménez falló en el despeje y dejó el cuero suelto para Mancuso, quien se apropió del esférico y anotó a placer.
Con un partido tan abierto y rápido, sorprendió que el segundo tanto local llegase a balón parado, en el minuto nueve. Tras un saque de esquina, Esteban marcó sin oposición. Justo antes, tanto Linhares como Mancuso habían gozado de sendas oportunidades para adelantar a su equipo.
A falta de cinco minutos, la velocidad del choque disminuyó. Ambos acumularon faltas y discusiones. En esas circunstancias, el Levante disfrutó de la posibilidad de lanzar un diez metros para poner tierra de por medio tras una dudosa falta señalada a Dani Zurdo. Pero Rivillos marró y el choque llegó al descanso con una diferencia de un solo tanto para el conjunto local.
Superado el intermedio, ambos volvieron a mostrarse agresivos e intensos en busca de la portería contraria. Osasuna Magna exhibió un juego vertical y rápido en ataque, cuya presión brindaba mejores resultados. Así pudo disfrutar de más y mejores ocasiones de peligro. Roberto Martil y Mancuso disfrutaron de dos opciones claras para nivelar la contienda. El pívot carioca consiguió el premio a su insistencia en el minuto 25 y estableció el 2-2.
JUEGO ABIERTO
El pulso, al margen del empate en el marcador, mantenía su juego abierto que provocaba igualdad e impedía el dominio rotundo de ninguno de los dos equipos. Con el paso de los minutos, el cuadro preparado por Imanol Arregui comenzó a asentarse en el parqué y mostrar un atisbo de superioridad en el desarrollo de la contienda. Llegó el 2-3. La acción la creó Linhares y la remachó Tony en el segundo palo para conseguir completar una remontada de mérito.
El minuto final fue una locura y un agobio en el área de Osasuna Magna. Rafa Usín estrelló un tiro en la madera, Asier salvó el tiro de Jorge Santos y Esteban, a dieciocho segundos del final, empató el choque y lo mandó a la prórroga.
Ninguno de los dos equipos consiguió dañar a su rival en el primer tiempo de la prórroga. En la segunda mitad, los dos arriesgaron más. Tony, primero, se calzó la camiseta de portero-jugador, y el Levante contestó con Roger. Ambos pusieron picante pero la eliminatoria se decidió en los penaltis. Mancuso, César, Linhares y Dani Zurdo mantuvieron con vida a Osasuna Magna, que se quedó sin Copa del Rey con el remate de Wanderson al larguero.