Carreras populares
La lluvia, lo de menos para los participantes en la III Rabiosa Race de Marcilla
Cerca de 780 deportistas completan los 6 kilómetros de un circuito, con una treintena de obstáculos, donde el barro y el agua han sido los grandes protagonistas
Actualizado el 10/05/2025 a las 19:35
Ha sido un ingrediente más de la exitosa receta de la Rabiosa Race de Marcilla, prueba de obstáculos que ha celebrado su tercera edición este sábado 10 de mayo en la localidad navarra con 783 de los 800 inscritos en la línea de salida junto al castillo-palacio. La lluvia ha respetado media hora del inicio de la carrera, apenas a tres de las once tandas de salida previstas a lo largo de toda la mañana, pero luego ha acompañado ya sin pausa a los deportistas en los 6 kilómetros de recorrido previstos.
Ha sido un inconveniente para la organización del Ayuntamiento de Marcilla y Progesport -con cerca de 65 voluntarios y una quincena más de trabajadores-, que se ha visto obligada a estar pendiente de diferentes detalles y a cambiar el escenario de la entrega de premios. Pero ¿qué más da algo de lluvia cuando te tienes que lanzar a un pozo lleno de agua y barro? O arrastrarte unos metros por el suelo embarrado. O deslizarte por una cuesta a un charco. O tratar de superar agarrado a una cuerda una poza llena bajo tus pies...
Lo que ha caído del cielo esta mañana solo ha sido un añadido más para los participantes en esta prueba, en la que han tenido que superar una treintena de dificultades a lo largo de un circuito diseñado más para la diversión que como exigencia física y un alto nivel de competición, aunque algunos arrastres de pesos y pasos en suspensión -como la novedad, especialmente diseñado con herraduras reales, que se ha colocado en los fosos del castillo y que ha servido como homenaje a la feria del caballo de la localidad- sí requirieron el máximo esfuerzo de los deportistas. Eso sí, todos tuvieron opción de seguir adelante. Y es que quienes no han podido superar alguno de los obstáculos, siempre han tenido la posibilidad de pasar al siguiente tras la penalización en forma de una serie de 'burpees' a realizar a cambio.


Entre los inscritos, y dentro de la competición por equipos -la ha habido también de forma individual, por parejas y dentro del Desafío Empresas-, un grupo formado por profesores y alumnos del IES Marqués de Villena que han afrontando, codo con codo, las diferentes dificultades del circuito, por las calles y las inmediaciones de Marcilla hasta las orillas del río Aragón.
Un trayecto en el que -entre tanto obstáculo, barro, agua, esfuerzo, resbalones y, también risas- el Club de Pádel de Marcilla ha querido montar un pequeño 'oasis' para los corredores, que han encontrado a medio camino un punto donde tomar un poco de cerveza o agua fría, antes de llegar a meta y, entonces sí, disfrutar de la ducha, el almuerzo y las anécdotas de una prueba peculiar, especial, y en la que sí: ha llovido.

